El Ala 12 de la Base Aérea de Torrejón ha sido escenario de una experiencia pionera de neuromonitorización de un piloto operativo en un avión EF-18Ejército del Aire y del Espacio

Fuerzas Armadas  El Ejército del Aire mide por primera vez la actividad cerebral de un piloto de F-18

El Ejército del Aire y del Espacio ha dado un paso inédito en la aplicación de la neurotecnología al vuelo de combate. El Ala 12, con base en Torrejón de Ardoz, ha sido escenario de una experiencia pionera de monitorización de la actividad neurofisiológica de un piloto operativo a bordo de un avión EF-18 completamente funcional en tierra. Se trata de la primera vez que se demuestra, en un entorno aeronáutico real, la viabilidad de adquirir señales neurofisiológicas en condiciones operativas propias de un caza militar, un paso clave hacia el desarrollo de un neurocasco para pilotos militares.

La iniciativa se enmarca en un proyecto de investigación orientado a mejorar la seguridad y el rendimiento del personal de vuelo mediante la integración de sensores neuronales y fisiológicos convencionales en aeronaves de combate. El hito alcanzado supone la culminación de un trabajo previo desarrollado sobre el simulador de vuelo del F-18 del Ala 12 y abre la puerta a futuros vuelos de ensayo, que serían también pioneros a escala internacional.

Un caza F-18 del Ejército del Aire y del EspacioEstado Mayor de la Defensa

Durante la experiencia, el piloto participó en un ejercicio de neuromonitorización con la aeronave en marcha y en movimiento en tierra, reproduciendo las restricciones reales de una cabina de caza. El objetivo principal fue comprobar si era posible registrar señales cerebrales y fisiológicas fiables sin interferir en la operatividad del avión ni en la seguridad del piloto, un desafío técnico de primer orden debido a las vibraciones, el ruido electromagnético y las limitaciones de espacio propias de este tipo de plataformas.

Sensores en el casco del piloto

El ejercicio consistió en la integración de un sistema comercial de electroencefalografía (EEG) no invasivo dentro del casco militar del piloto. Este sistema fue adaptado específicamente para cumplir con las exigencias de una cabina de caza, tanto en términos de ergonomía como de compatibilidad con el resto del equipamiento militar.

Las señales neurofisiológicas registradas pudieron visualizarse y almacenarse en tiempo real en una tableta que el piloto llevaba sujeta a la pierna, una solución ya habitual en la aviación de combate para la gestión de información operativa. Este aspecto ha permitido validar no solo la captación de datos, sino también su integración práctica en los flujos de trabajo habituales del piloto.

Según los responsables del proyecto, la combinación de estas tecnologías de monitorización con métodos avanzados de procesamiento de señal e inteligencia artificial permitirá obtener indicadores objetivos del estado cognitivo del piloto. Entre ellos se encuentran la medición de la carga mental, la evaluación de la conciencia situacional y el análisis de las respuestas fisiológicas ante escenarios de alta exigencia operativa.

Cooperación entre Fuerzas Armadas, universidad e industria

El desarrollo de estas capacidades ha sido posible gracias a un trabajo conjunto entre el Ejército del Aire y del Espacio y la Universidad Politécnica de Madrid. En concreto, ha participado el equipo investigador NeuroTechAI-UPM, integrado en el centro de ensayos del programa DIANA de la OTAN, una iniciativa aliada orientada a acelerar la innovación tecnológica con aplicación en defensa.

El proyecto ha contado asimismo con la colaboración de la empresa Indra, que aporta su experiencia en sistemas de defensa, aviónica y tecnologías avanzadas aplicadas al ámbito militar. Esta cooperación entre Fuerzas Armadas, universidad e industria es uno de los elementos clave del programa, al permitir trasladar desarrollos científicos punteros a entornos operativos reales.

Condiciones extremas

Durante el último año, los equipos implicados han llevado a cabo un extenso programa de pruebas para seleccionar e integrar dispositivos capaces de operar en las condiciones extremas de una cabina de caza. El trabajo ha incluido la evaluación de la resistencia de los sensores, su fiabilidad en entornos con altas interferencias y su compatibilidad con cascos y sistemas de protección del piloto.

Las pruebas se han desarrollado de forma progresiva. En una primera fase se realizaron ensayos en los laboratorios de investigación de la Universidad Politécnica de Madrid. Posteriormente, los sistemas se integraron en simuladores del EF-18, lo que permitió ajustar procedimientos y validar la captación de señales en escenarios de vuelo simulados. Finalmente, el proyecto ha alcanzado la fase de pruebas en plataforma con una aeronave real, el paso previo imprescindible antes de plantear vuelos de ensayo.

Hacia un neurocasco

Este hito se inscribe en un proyecto más amplio orientado al desarrollo de un neurocasco para pilotos militares. El objetivo a medio y largo plazo es integrar de forma segura y eficaz tecnologías de neuromonitorización en el equipamiento habitual del piloto, y avanzar posteriormente hacia sistemas neuroadaptativos capaces de interactuar con la aeronave.

Espectacular imagen de un F-18 del Ejército del Aire y del Espacio en vueloEstado Mayor de la Defensa

En el futuro, este tipo de sistemas podría facilitar una aviación más segura y eficiente, al permitir que determinados procesos se adapten en tiempo real al estado cognitivo del piloto. Entre las aplicaciones potenciales se encuentran la gestión inteligente de alertas, la priorización automática de información o la detección temprana de estados de fatiga o sobrecarga mental.

En los próximos meses, está previsto continuar con las pruebas en escenarios más exigentes. Los equipos analizarán en profundidad las señales registradas durante esta experiencia y avanzarán en nuevas evaluaciones de carga cognitiva, con el objetivo de realizar vuelos reales con sistemas de neuromonitorización plenamente integrados.

Presentación en las jornadas BACSI26

Todas estas capacidades, junto a otros desarrollos tecnológicos en el ámbito de la neurotecnología y la inteligencia artificial aplicada a la defensa, serán presentadas en detalle en las próximas jornadas BACSI26. Este foro se celebrará los días 18 y 19 de marzo de 2026 en la Maestranza y la Base Aérea de Albacete, y reunirá a representantes de las Fuerzas Armadas, la industria y el ámbito académico.