F-18 del Ala 12 del Ejército del Aire y del Espacio en vuelo
Fuerzas Armadas Cazas, radares y misiles: activación militar en el sur de España
El próximo lunes 9 de febrero comenzará la primera activación del ejercicio Eagle Eye de este año, un despliegue conjunto de vigilancia y defensa aérea que se desarrollará hasta el 12 de febrero en el suroeste de la península y en aguas del golfo de Cádiz. La operación está dirigida por el Mando Operativo Aéreo y se encuentra bajo el control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), con el objetivo de reforzar la presencia, vigilancia y disuasión en espacios de soberanía e interés nacional.
El Eagle Eye es una actividad periódica que permite integrar las capacidades del Ejército del Aire y del Espacio, el Ejército de Tierra y la Armada dentro del Sistema de Defensa Aérea Nacional. Su finalidad es mejorar la coordinación entre los distintos dominios —aéreo, terrestre y naval— y garantizar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier amenaza que pueda afectar al espacio aéreo español.
Por parte del Ejército del Aire y del Espacio participarán seis cazas F-18 del Ala 12, con base en Torrejón de Ardoz, que operarán en misión de alerta de reacción rápida, conocida como QRA (Quick Reaction Alert). Durante los cinco días que dura la activación, los F-18 mantendrán servicios de alerta permanente, lo que exige que las aeronaves puedan despegar en menos de 15 minutos desde la detección de una traza aérea no identificada.
Imagen de un caza de combate F-18
Este despliegue permite continuar con el adiestramiento de pilotos y tripulaciones en las tareas de policía aérea, una misión clave para garantizar la seguridad del espacio aéreo nacional en tiempo de paz. En total, alrededor de 60 aviadores del Ala 12, entre personal de vuelo, mantenimiento y apoyo, participarán en la operación desde la Base Aérea de Torrejón.
La vigilancia del espacio aéreo recaerá sobre el Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC), también ubicado en Torrejón de Ardoz. Este órgano es el responsable de fusionar y analizar la información procedente de los diferentes sensores desplegados, incluyendo los datos proporcionados por los Escuadrones de Vigilancia Aérea (EVA), así como por medios terrestres y navales integrados en la operación.
Por su situación geográfica, los EVA que participarán de forma directa en esta activación serán el EVA 3, situado en Constantina (Sevilla); el EVA 9, en Motril (Granada); y el EVA 11, en Alcalá de los Gazules (Cádiz). Estos radares constituyen la primera línea de detección y seguimiento de cualquier actividad aérea en la zona.
El Centro de Operaciones Aéreas (AOC) de la Base Aérea de Torrejón actuará como puesto de mando y control durante toda la activación. Desde este centro se dirige el control táctico de las operaciones de vigilancia, policía aérea y defensa del espacio aéreo. La coordinación de la misión contará además con el apoyo de la Escuadrilla de Control Aéreo de Sevilla, cuya labor resulta esencial para la gestión del tráfico aéreo militar y la ejecución de las misiones asignadas.
Defensa antiaérea terrestre y presencia naval
El Ejército de Tierra contribuirá a la operación mediante el despliegue de la Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) II-73, que se situará en los alrededores de la Base Naval de Rota y en las inmediaciones de Vejer de la Frontera. Desde estos emplazamientos, la unidad proporcionará cobertura antiaérea terrestre, complementando la vigilancia y protección del espacio aéreo.
La Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) dispone del sistema Patriot
La UDAA, denominada ‘Carthago’, está generada sobre la base del Mando de Artillería Antiaérea (MAAA) y liderada por el Grupo de Artillería Antiaérea (GAAA) II/73, con base en Cartagena. La unidad cuenta con una amplia gama de sistemas de armas antiaéreas, entre ellos HAWK, PATRIOT, MISTRAL y cañones 35/90, lo que le permite hacer frente a amenazas aéreas a distintas distancias y alturas.
Batería de misiles Hawk
Bajo el mando del teniente coronel Félix Antonio Ayala Sánchez, la UDAA desplegará sus sensores y sistemas de armas para integrarse plenamente en el Sistema de Defensa Aérea (SDA), aportando una capacidad clave de detección y neutralización de amenazas desde tierra.
La Armada, por su parte, participará con la fragata F-104 Méndez Núñez, que navegará en aguas del golfo de Cádiz integrada en el sistema de defensa aérea. Al mando del capitán de fragata Jaime Muñoz-Delgado Pérez, el buque aportará capacidades avanzadas de vigilancia y defensa antiaérea, reforzando la cobertura proporcionada por los radares terrestres y las unidades de artillería antiaérea.
La fragata española Méndez Núñez F-104
La Méndez Núñez, perteneciente a la clase Álvaro de Bazán, está equipada con sistemas de radar y misiles de última generación que le permiten detectar, seguir y neutralizar amenazas a gran distancia. Su capacidad para integrarse en operaciones conjuntas e internacionales la convierte en un activo clave dentro de este tipo de despliegues, contribuyendo de forma decisiva a la protección del espacio aéreo y marítimo en una zona de especial interés estratégico.