Foto del piloto betanceiro fallecido delante de uno de los aviones de su compañía
La caja negra será clave para esclarecer el accidente del piloto gallego que costó la vida a cinco personas
La caja negra ayudará a esclarecer las causas del accidente pero se estima que se tardará más de un año en realizar el informe final sobre el siniestro
La Administración Federal de Aviación y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte estadounidense (NTSB) están investigando el accidente aéreo en el que murió el piloto brigantino Alfredo José Díez, su mujer, Kseniia Shanina, y su hijo de 3 años, Nicolas, así como los pilotos Claudio Colmenares y Gagan Reddy; según recoge La Voz de Galicia.
El siniestro tuvo lugar el pasado domingo cerca del aeropuerto Ingalls Field en Virginia (EE.UU). El avión había partido de Florida y tras 1.500 kilómetros recorridos el piloto gallego intentó ejecutar un aterrizaje de emergencia pero el aparato acabó incendiado en una zona boscosa. El avión modelo IAI Astra 1125 en el que viajaban pertenecía a la compañía Atlantis Aviation, propiedad de Alfredo José Díez.
La NTSB indicó a medios locales que continúa la investigación sobre las causas del accidente. Los investigadores siguen examinando los restos del IAI Astra 1125, la meteorología del día del suceso y el historial de mantenimiento de la aeronave, que quedó muy dañado tras el accidente. Algunos medios locales indicaron que ya se halló la caja negra del avión, lo que facilitaría saber qué les hizo alertar de un aterrizaje de emergencia.
La NTSB informó de que esperan contar con un informe preliminar en el plazo de 15 o 30 días, pero el final podría tardar entre uno y dos años, según indicaron a distintos medios estadounidenses.
Continúa la conmoción
Su madre, María del Carmen Seoane, junto a su hermana Míriam Díez y un piloto y socio de Alfredo viajaron este martes a Estados Unidos para realizar el reconocimiento de los cuerpos.
Una trágica noticia difícil de digerir tanto para los familiares como los allegados. La hermana del piloto gallego dedicó un emotivo mensaje en sus redes sociales: «Publiqué siempre lo orgullosa que estaba de ti, Alfredo J. Díez, e igualmente te mencionaré cuando me dejas con tanto por vivir contigo y con tantas ilusiones por vivir juntos. Por ti, por tu mujer y por tu hijo intentaré seguir la estela que dejas en este cielo. Te quiero por y para siempre, Alfredo». Tras expresar este dolor compartido por todos, la respuesta no se hizo esperar por parte de amigos y conocidos, quienes les expresaron su pésame por la muerte de este emprendedor brigantino, al que recuerdan como muy alegre y tremendamente generoso.
Medios locales entrevistaron a vecinos de la pareja en Florida y todos coincidían en señalar que se encontraban en shock al conocer la muerte de la Alfredo, de 39 años, Kseniia, de 33, y su hijo Nicolas, de 3. La empresa que tenía Díez en el aeropuerto de North Perry estuvo cerrada el lunes.