Juan Manuel Vieites, presidente de la CEG
La patronal gallega, dispuesta a reclamar compensaciones por el apagón
Los empresarios consideran imprescindible que se investiguen las causas y se trabaje de manera conjunta para que no vuelva a ocurrir
Días después del apagón que dejó sin luz a todo el país por varias horas, las consecuencias de lo ocurrido salen a flote. Sin tener aún una explicación oficial de las causas, los sectores económicos se han reunido para trazar una estrategia común que, en el caso de Galicia, supondrá pedir explicaciones y compensaciones.
El Foro Económico de Galicia cifró el impacto del apagón eléctrico en unos 200 millones en la región, unos números muy significativos de lo ocurrido. La gran industria de la comunidad recuperó la normalidad tras la suspensión de turnos de tarde y noche y «con algunas dificultades» en el proceso de rearranque como las vividas por la fábrica de Stellantis, en Vigo, y la de Alcoa en San Cibrao (Cervo, Lugo) pero, las horas sin electricidad causaron graves estragos.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Juan Manuel Vieites, ha asegurado en declaraciones para Europa Press que existe una «profunda preocupación» por lo ocurrido por la afectación «de forma significativa a distintos puntos de la comunidad gallega». Asimismo, destaca las distintas interrupciones de las empresas con sus consecuentes pérdidas de producción, cancelaciones de servicios y otras dificultades como la logística.
Vietes ha puesto sobre las pymes, que suponen el 95 % del tejido empresarial gallego, puesto que «el impacto puede comprometer seriamente la viabilidad de sus operaciones a corto plazo».
Por otro lado, el presidente de la CEG ha pedido que las administraciones y Red Eléctrica de España se pongan a trabajar de manera conjunta para mejorar «los planes de contingencia, reforzar la seguridad energética y proteger el ecosistema económico gallego».
La CEG demanda que se realice una investigación «rigurosa» sobre el origen del apagón, al tiempo que urge el refuerzo de las infraestructuras eléctricas en Galicia y el Estado.
Concluye con que «Galicia no puede permitirse parones que comprometan su competitividad ni su capacidad de generar empleo», por lo que este apagón «debe ser un punto de inflexión para construir un sistema eléctrico más robusto, eficiente y adaptado a las exigencias de la economía moderna».