Varias bateas para pescar mejillones de Pontevedra, GaliciaEuropa Press

Intecmar alerta de que las toxinas lipofílicas «cogen fuerza» en las rías de Galicia

Tal y como ha trasladado la directora del Centro de Control para la Calidad del Medio Marino, Covadonga Salgado, el aumento se ha experimentado en Muros, Arosa, Pontevedra y Vigo

Las rías de Galicia están experimentando un aumento de biotoxinas en los últimos meses. Provocaron el cierre de bateas de mejillón en mayo y siguen dando problemas. Tal y como ha trasladado la directora del Centro de Control para la Calidad del Medio Marino (Intecmar), Covadonga Salgado, «cogen fuerza» las toxinas lipofílicas en Muros, Arosa, Pontevedra y Vigo.

Las diarreicas, causantes de problemas gastrointestinales, son las que están proliferando y las más habituales en las rías gallegas, al menos entre la producción de mejillón. «Son enterotoxinas de naturaleza lipídica responsables de procesos patológicos de tipo entérico que afectan al tracto digestivo», explican desde Intecmar.

La proliferación de estas toxinas afecta, como avisan, a dos polígonos de bateas en Muros; dos polígonos en Arosa, que está menos afectada, por lo que no hay problemas de abastecimiento; siete de los ochos polígonos de Pontevedra y uno de los doce en Vigo.

Toxina amnésica

Asimismo, también se ha detectado la toxina amnésica, que produce «trastornos gastrointestinales que aparecen en las primeras 24 horas, tales como náuseas, vómitos, dolores abdominales y diarreas». Además, «vienen acompañados de otros trastornos de tipo neurológico, como debilidad, confusión, somnolencia, vértigo, pérdida de memoria y coma, pudiendo llegar a ser fatal».

Sin embargo, recuerdan que pese a la alerta para sufrir una intoxicación importante por esta última toxina habría que ingerir una gran cantidad de producto afectado. Salgado señala también que este episodio es «rápido y parece que está perdiendo fuerza». Igualmente, hicieron un cierre cautelar este lunes que ya se ha levantado en seis de esas zonas.

También, a principios de agosto se percibió un episodio de toxinas paralizantes, las de mayor gravedad, al causar parálisis y en los casos fatales la muerte. Aunque estas toxinas no dañan al propio molusco, pueden afectar al consumidor, por eso, se expide un documento que indica su fecha de extracción y lugar.

Preguntada por si la proliferación de toxinas se debe a la marea roja, Salgado ha explicado que esto se debe entender entre comillas. «Estrictamente una marea roja es un cambio en la coloración de rojo provocada por pigmentos de dinoflagelados, sin embargo la mayoría de estas mareas no son tóxicas», ha apuntado.