El portavoz nacional de Inmigración, Asuntos de Interior y Seguridad de Vox, Samuel Vázquez
Vox tacha de «barbaridad» la creación de centros de menas en Galicia y advierte de que fracasaron en otras comunidades
El portavoz nacional del partido en materia de Inmigración, Interior y Seguridad, Samuel Vázquez, considera que es un gran error replicar un experimento fallido
El anuncio de la creación de un centro específico para acoger a menores migrantes no acompañados en Monforte (Lugo) no ha sentado bien a todos. El portavoz nacional de Vox en materia de Inmigración, Interior y Seguridad, Samuel Vázquez, ha calificado de «verdadera barbaridad» al considerar que van a «replicar un experimento fallido a sabiendas de que ha fracasado en todos los barrios españoles en donde se ha implantado».
«No solo en España. Los sistemas de concentración no han funcionado como medio de integración en ningún territorio europeo, ya que se convierten en centros de hacinamiento donde los internos están siempre juntos y, por tanto, jamás integran a nadie», ha esgrimido, tras advertir de que «se acaba destrozando el futuro de los pocos jóvenes que sí podrían integrarse».
Según ha asegurado el portavoz nacional de Vox en un comunicado, «prácticamente ninguno» de estos acogidos «llega de escenarios bélicos». «En los pocos sitios donde se les han hecho pruebas, se ha demostrado que la mayoría de los acogidos ni siquiera son menores», ha agregado, antes de incidir en que lo que sí se sabe es que «tienen comportamientos violentos ya en sus países de origen».
Por su parte, el presidente de Vox Lugo, Jesús Rodríguez, ha acusado a la Xunta de destinar «fondos sin control» a «proyectos fallidos» mientras se desatienden las prioridades de los gallegos. En este sentido, ha recordado que «cientos de ancianos están en listas de espera para entrar en una residencia» y, en vez de crear una nueva, el Gobierno autonómico prioriza la habilitación de un centro en exclusiva para acoger inmigrantes que «deberían devolverse a sus familias».
«Cómplice» y «responsable»
Para Jesús Rodríguez, la Xunta ha accedido a hacer «el trabajo sucio del Gobierno de Sánchez, sin importarle la opinión de los vecinos a los se les impone una convivencia no consentida y sin tener en cuenta las repercusiones». «No vale que la Xunta se justifique diciendo que no ha tenido otro remedio que aceptar el chantaje del Gobierno central cuando, con su permisividad, también está siendo cómplice y responsable de las futuras consecuencias», ha concluido.