El pueblo de Galicia que alberga uno de los grandes enigmas de la arqueología
El pueblo gallego que guarda uno de los grandes enigmas arqueológicos, descubierto por un párroco
En Galicia, tierra de leyendas y misterios, hay lugares donde el pasado parece resistirse a ser descifrado. Uno de ellos se encuentra en la provincia de Lugo, donde bajo la aparente calma de una pequeña aldea rural se oculta uno de los grandes enigmas de la arqueología española.
Así es el descubrimiento: un misterio
En Bóveda de Mera, una pequeña localidad rural de Lugo, se encuentra uno de los monumentos más enigmáticos del patrimonio cultural gallego: el Monumento de Santalla de Bóveda.
Su historia comenzó gracias a la curiosidad de un párroco, José María Penado, quien, tras estudiar los libros de fábrica de la iglesia parroquial, decidió excavar bajo el atrio. Aquel hoyo reveló una construcción antigua. Aunque el descubrimiento se produjo años antes, no se hizo público hasta 1926, y tras varias excavaciones y estudios fue declarado Monumento Nacional en 1931 y Bien de Interés Cultural en 1985.
Monumento de Santalla de Bóveda.
El visitante que llega a este santuario semienterrado se encuentra primero con una fachada porticada flanqueada por dos machones y columnas formadas por tambores de granito. Los relieves esculpidos que decoran el conjunto, con figuras humanas, aves y motivos vegetales, dotan al edificio de una belleza y un simbolismo extraordinarios.
Tras cruzar su arco de herradura, considerado uno de los más antiguos de la Península Ibérica y posiblemente de Europa, se accede a una estancia dividida en tres espacios separados por arcadas. Todo el conjunto se cubre con una bóveda de medio punto decorada con pinturas murales de gran realismo: aves, flores y elementos geométricos que conservan aún hoy parte de su color original.
En el centro de la sala principal, un estanque rectangular añade un nuevo enigma en lo que a la función del edificio se refiere, reforzando la idea de que se trataba de un lugar relacionado con el agua o con rituales.
Un origen envuelto en hipótesis
Su planta basilical, el arco y símbolos como el pez o las uvas llevaron a los primeros investigadores a pensar que era un templo cristiano primitivo. Sin embargo, el hallazgo de otros elementos pictóricos, como una banda ajedrezada pintada en las paredes abrió la puerta a nuevas interpretaciones.
Se como fuere, y gracias a este descubrimiento hoy, Santalla de Bóveda de Mera, un pueblo rural gallego de apenas 50 habitantes es un lugar imprescindible para los aficionados a la historia y la arqueología.
Y es que, casi un siglo después de su hallazgo, Santalla de Bóveda de Mera continúa siendo objeto de estudio y debate entre los expertos. Las investigaciones arqueológicas y los análisis recientes buscan arrojar luz sobre su función original, pero las incógnitas persisten, manteniendo vivo el interés científico y turístico por uno de los monumentos más singulares del patrimonio gallego.