Vista del incendio del pasado verano en Dozón (Pontevedra)
Un investigador de incendios forestales asegura que en Galicia hasta un 80 % son provocados
Los motivos son múltiples y no hay un único perfil, pero en la mayoría de casos son incendiarios movidos por conflictos personales o vecinales
En los montes de Galicia, el fuego rara vez es fruto del azar o de la naturaleza. Así lo asegura uno de los coordinadores de la Unidad de Investigación de Incendios Forestales (UIFO) de la Xunta, Aurelio Mosteiro, quien asegura que entre el 60 % y el 70 % de los incendios son provocados, porcentaje que puede acercarse a uno de cada ocho en épocas con condiciones meteorológicas favorables.
Los motivos son múltiples y no hay un único perfil, apunta, pero en la mayoría de casos son incendiarios movidos por conflictos personales o vecinales ligados al uso del territorio, ya sea residencial, agrícola, ganadero, cinegético, de infraestructuras eléctricas o de comunicación.
«Tenemos constatado que las personas que provocan incendios intencionalmente tienen algún tipo de vinculación con el medio rural, de residencia o que desarrollan en él alguna actividad profesional o de ocio, lo que provoca que tengan un conocimiento del territorio y de sus condiciones», señala.
El tipo de propiedad que hay en Galicia, Asturias y Cantabria y el uso del territorio hacen que estas tres comunidades sean, afirma, las que más incendios intencionados registran. «Hay muchas más propiedades que en otras zonas, las parcelas son más pequeñas y en una hectárea de superficie podemos tener 200 parcelas, cosa que en otras zonas de España no es así», explica.
En Galicia también hay casos de piromanía, pero en porcentajes bajos, del 3 % o el 4 %, y es mucho más fácil identificarlos porque provocan el incendio a cualquier hora del día, con muchos focos y pese a que las condiciones meteorológicas no sean favorables para que se extienda. Los incendiarios, por el contrario, sí que estudian hacerlo en condiciones favorables.
Artefactos incendiarios
El punto de inicio, la ausencia de causas naturales o accidentales que puedan explicar la ignición, que se produzca en una zona con incendios reiterados durante un periodo de tiempo o la presencia de artefactos incendiarios o acelerantes son las «pistas» que siguen los agentes de la UIFO.
«Todos estos parámetros valorados de forma conjunta nos permiten concluir que el origen del incendio responde a una causa intencional», concluye Mosteiro.