Una mujer camina por la calle delante de un negocio cerrado
Crisis comercial en Santiago: más de cien negocios cerrados en un año
El PP de la capital gallega urge a tomar medidas, como la creación de una oficina exprés de información y la rehabilitación de espacios públicos para coworking
Santiago de Compostela atraviesa un momento delicado. A pesar del esplendor del Camino y la afluencia turística, la capital gallega se enfrenta a serios problemas. La carencia de efectivos en los cuerpos de Bomberos y Policía Local se ve agravada por una profunda crisis comercial.
Más de cien negocios han cerrado en la ciudad en el último año, tal y como ha denunciado este jueves el Partido Popular de Santiago de Compostela tras extraer los datos de la Seguridad Social. Por esta razón, ha urgido a tomar medidas, como la creación de una oficina exprés de información y la rehabilitación de espacios públicos para la creación de coworking para autónomos.
Unas acciones que ha defendido este jueves el portavoz de los populares, Borja Verea, y la concejala Olaya Otero, en compañía del presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Eduardo Abad, en la sede de esta entidad.
Este último ha apuntado que la afiliación de autónomos en Santiago ha caído en 30 en el último año, mientras en Galicia y la provincia ha crecido en 2.000 y 750, respectivamente. «No solamente perdemos comercios, perdemos actividad económica», ha añadido Abad.
Relevo generacional
Así, ha llamado a que el Ayuntamiento empiece a «tomarse en serio» a los trabajadores por cuenta propia, una visión que los representantes populares respaldan. En su diagnóstico, el presidente de UPTA recoge problemáticas como la movilidad, con una cantidad «insuficiente» de taxis y dificultades para desplazarse en bus a los parques industriales, o el «abandono» del Casco Histórico.
Por ello, pide, por ejemplo, que se aborde el relevo generacional y que se ponga en marcha en una oficina destinada al autoempleo, ideas que los populares también han tenido en cuenta en su propuesta de plan de medidas.
«Los autónomos son el corazón de la economía santiaguesa», ha compartido Verea, que considera que, actualmente, «tener, mantener o abrir» un comercio en Santiago es «un acto de resistencia». «Cada vez hay más espacios vacíos, más espacios comerciales abandonados y más negocios tradicionales que desaparecen», ha valorado.
Plan urbanístico
Entre las ideas recogidas por el PP, proponen una estrategia de relevo generacional, con bonificaciones al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI); ayudas al traspaso de negocios y a la formación de aprendices, y el alquiler de locales por parte del Ayuntamiento para la puesta en marcha de nuevos comercios.
Asimismo, defienden la creación de una oficina exprés para negocios: «Cualquier persona que quiera abrir un negocio en Santiago tendrá un trato personalizado y prioritario para eliminar esta burocracia», ha explicado Verea.
Incluyen en su plan el desarrollo de programas específicos en las principales áreas comerciales: atracción de turistas al Ensanche, con la «regeneración de espacios emblemáticos», como el Peleteiro y la plaza subterránea; Área Central como «gran proyecto de ocio y consumo familiar», y la creación de una fiesta del románico en el Casco Histórico.
Este compendio de ideas lo completan: la rehabilitación de espacios públicos para la creación de espacios de coworking para autónomos; la reactivación de la mesa local de comercio, y la elaboración de un plan urbanístico de usos comerciales que favorezca el acceso a locales vacíos, que pide compilar en un censo digital.