Prado visita Salceda de Caselas.
El PP de Galicia denuncia que la alcaldesa de Salceda de Caselas borró a su portavoz de una foto y pide su dimisión
Asegura que llevará el caso a la Valedora del Pueblo al considerarlo «un ataque a la democracia y a la voluntad de los vecinos»
El Partido Popular de Galicia ha pedido la dimisión de la alcaldesa de Salceda de Caselas (Pontevedra), Loli Castiñeira, tras la polémica por la manipulación de una fotografía en la que habría sido eliminado el portavoz del PP en el municipio, Santiago Rodríguez Davila. El partido asegura que llevará el caso a la Valedora do Pobo al considerarlo «un ataque a la democracia y a la voluntad de los vecinos».
La secretaria general del PPdeG, Paula Prado, visitó el ayuntamiento acompañada por la secretaria general del PP en la provincia de Pontevedra, Luisa Piñeiro, para mostrar apoyo y solidaridad a Rodríguez Davila. Prado calificó la eliminación de la imagen como «un insulto a la inteligencia» y un intento de manipular la realidad.
Según los populares, esta acción refleja el «nerviosismo» de la regidora ante el creciente apoyo a los proyectos del PP en el municipio. Rodríguez Davila ganó las pasadas elecciones municipales con más de 2.400 votos, cerca del 46 % del respaldo de los vecinos.
«Eliminándome a mí de la foto están eliminando a un cargo público, a un concejal de la Corporación municipal y a un vecino que da voz y visibilidad a los más de 2.400 vecinos que le dieron su apoyo democrático en las urnas», afirmó el portavoz del PP, quien ha anunciado que elevará un escrito a la Valedora del Pueblo solicitando amparo ante lo que considera una vulneración de sus derechos democráticos.
Prado también denunció que hechos como este muestran la disposición de algunos dirigentes políticos a manipular la información, comparando la situación local con casos de corrupción a nivel nacional en el PSOE. La secretaria general del PPdeG defendió que, a pesar de los pactos de gobierno en el municipio, Rodríguez Davila continuará trabajando por todos los vecinos «sin sectarismos y sin hacer desaparecer al resto de la corporación».