Imagen de variones Roscones de ReyesEl Debate

Dónde comprar los mejores roscones de Reyes en La Coruña en la primera Navidad sin Glaccé

Ruta por los obradores artesanos que recogen el testigo de la mítica confitería de la plaza de Vigo que echó el cierre el pasado mes de septiembre

El cierre de la emblemática confitería Glaccé ha dejado huérfanos a los amantes de sus icónicos roscones de Reyes. Durante seis décadas, el local de la calle Menéndez Pelayo fue el epicentro de interminables colas cada Navidad, gracias a una receta secreta que logró convertir este dulce en el más deseado, no solo de La Coruña, sino de toda España.

La falta de relevo generacional entre los hermanos Mari Carmen, Raúl y José Luis Gómez Martín, que heredaron el negocio en 2020 tras la muerte de su madre, Mary Martín, les obligó a echar el cierre el pasado 28 de septiembre y poner a la venta el local.

Las alternativas a Glaccé

Una noticia que dejó un vacío irremplazable en el paladar de los coruñeses, obligados ahora a buscar un nuevo establecimiento. Opciones no faltan en La Coruña. Aunque la mayor fama se la ha llevado Glaccé durante todos estos años, la confitería Flory lleva años siendo un referente en roscones de Reyes de Navidad, el negocio ubicado en la calle Francisco Añón. Sin ir más lejos, el otro día sus inmediaciones dejaron una estampa de coruñeses haciendo cola para recoger su encargo para la noche más mágica del año.

Son unos roscones clásicos, sin artificios, porque en su interior no llevan relleno alguno. Solo la sorpresa, como manda la tradición. Su precio oscila entre los 15 y 34 euros en función del tamaño deseado.

Aunque no está en el centro de La Coruña, a muy pocos kilómetros, en el municipio de Arteixo se ubica otra establecimiento con gran fama. Se trata de la pastelera con obrador Adriana Cabot. En su caso, es uno hecho con masa de brioche con glaseado de naranja, galleta de almendra, naranja confitada y trocitos de chocolate.

La clásica confitería Berna es otra gran alternativa. Hacen las delicias de los más golosos desde hace más de 60 años. Elaboran roscones tradicionales con y sin relleno de nata y decorado con guindas y azúcar.