La exposición se podrá ver en la Catedral y en San Martin Pinario en Santiago de Compostela

La exposición se podrá ver en la Catedral y en San Martin Pinario en Santiago de CompostelaTurismo de Galicia

Estos son los dulces navideños que triunfan en Galicia: más de 200 recetas con sabor a convento

Están pensados para todos los públicos ya los hay elaborados sin gluten y sin azúcar

La Navidad en España está ligada a los dulces. Turrones, mazapanes, polvorones y roscas llenan las mesas de sabores tradicionales.

En Galicia, la repostería elaborada en monasterios y conventos cada año gana más adeptos. Estas recetas centenarias, elaboradas con ingredientes sencillos, mantienen viva la tradición y siguen conquistando paladares.

En pleno corazón de Santiago de Compostela, el Monasterio de San Martín Pinario se convierte un año más en epicentro de esa tradición con el regreso de su mercado de dulces de convento. Una cita ya imprescindible de la Navidad gallega que reúne, hasta el próximo 5 de enero, más de 200 especialidades elaboradas artesanalmente en casi una treintena de conventos de toda España.

Un mercado en un enclave privilegiado

La Hospedería de San Martín Pinario, uno de los espacios más emblemáticos de Santiago de Compostela acoge este mercado tan dulce desde 2012, por lo que se ha consolidado como una referencia para quienes buscan dulces diferentes.

Yemas, turrones, mazapanes, panettones, roscas, chocolates, bombones, mermeladas, licores, mieles o polvorones forman un catálogo tan amplio como tentador. En sus estanterías conviven sabores clásicos y propuestas más innovadoras, siempre con un denominador común: la elaboración artesana.

A ello se suman opciones pensadas para todos los públicos, como dulces sin gluten o sin azúcar, una muestra de cómo la tradición también sabe adaptarse a los nuevos tiempos.

Entre los productos más buscados destacan las célebres yemas de San Leandro, elaboradas por las agustinas de clausura de Sevilla, consideradas por muchos como uno de los dulces monacales más famosos del país. Junto a ellas, triunfan los turrones de las jerónimas de Constantina, que recuperan sabores de la infancia con variedades que van desde la yema tostada o el mazapán hasta combinaciones más atrevidas como chocolate negro con naranja, trufa al cointreau o chocolate blanco con almendras.

La oferta se completa con bollos de almendra del Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad, en Palencia; magdalenas, roscos y nevaditos de distintos conventos andaluces; pastas de almendra de Salamanca o frutas de mazapán llegadas desde Marchena.

Estos son los dos grandes protagonistas

Si hay dos productos que se han convertido en auténticas estrellas del mercado son el panettone y la rosca gallegos. El primero llega desde el monasterio de las Clarisas de San José, en Vilar de Astres (Orense), y cada año se agota en tiempo récord debido a la limitada capacidad de su horno. Se ofrece en varias versiones, chocolate, chocolate con naranja, naranja y pasas o nuez con pasas y chocolate y quien lo prueba suele repetir.

La rosca artesanal de almendra, procedente del monasterio cisterciense de Ferreira de Pantón (Lugo), es otro de los grandes reclamos. De elaboración sencilla, con poca harina y un sabor que recuerda a la tarta de Santiago la ha convertido en un imprescindible para muchos hogares.

Aunque la esencia del mercado es profundamente tradicional, no faltan guiños a las modas actuales. Entre los mostradores aparecen turrones de pistacho, de té matcha o incluso rellenos de chocolate 'estilo Dubái'. Para los más curiosos, también hay propuestas sorprendentes como torreznos de chocolate o chucherías elaboradas con vino tinto.

El Mercado de Dulces de Convento de San Martín Pinario va más allá de la repostería. También se pueden adquirir licores tradicionales, de hierbas, café, cacao o miel, del monasterio de Oseira, vinos dulces de misa, aceites, mermeladas artesanas con sabores clásicos e innovadores, especias, infusiones inspiradas en antiguas boticas monacales e incluso productos de cosmética natural como jabones o bálsamos labiales.

Detrás de cada caja hay una historia. Para muchos monasterios, la elaboración de estos dulces es una fuente esencial de ingresos que les permite mantener su actividad durante todo el año.

Abierto de 11: 30 a 20:30 horas, en horario ininterrumpido y hasta fin de existencias, el Mercado de Dulces Monacales de San Martín Pinario se reafirma como uno de los grandes planes navideños de Santiago.

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