Cepedelo, el pueblo más alto de Galicia

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Así se vive en el pueblo habitado más alto de Galicia: un desafío al clima y al aislamiento

Un lugar poco conocido incluso para muchos gallegos, donde apenas un puñado de vecinos mantiene encendida la luz durante buena parte del año

Galicia es conocida y reconocida por su litoral, sus rías y su relación histórica con el mar, sin embargo su geografía esconde zonas de interior cuyo ritmo de vida viene marcado por la montaña. Alejadas de los principales núcleos urbanos y turísticos, son pequeñas parroquias que parecen suspendidas en el tiempo por estar condicionadas por el clima, la orografía y una menor accesibilidad.

En la provincia de Orense, se encuentra el pueblo habitado situado a mayor altitud de toda la comunidad gallega. Se trata de un enclave poco conocido, incluso dentro de la propia comunidad, en el que reside un número reducido de habitantes y cuyo entorno está marcado por el relieve montañoso, los valles y unas condiciones meteorológicas muy variables a lo largo del año.

Este es el pueblo más alto de Galicia

Ese récord de altitud lo ostenta Cepedelo, una pequeña aldea del ayuntamiento orensano de Viana do Bolo, situada muy cerca de la frontera con la provincia de Zamora. Sus viviendas se alzan entre los 1.330 y los 1.350 metros sobre el nivel del mar, alcanzando una cota máxima de 1.341 metros, lo que convierte a este núcleo en el pueblo habitado más alto de Galicia.

Se trata de un enclave de montaña marcado por el aislamiento, el clima extremo y una forma de vida que ha sabido adaptarse durante generaciones a las duras condiciones del entorno.

Durante los meses más duros del invierno, la nieve y el hielo pueden aislar la localidad durante varios días debido a las dificultades de acceso provocadas por las nevadas. En este periodo, la mayoría de los vecinos se traslada de forma temporal a la capital municipal, situada a unos 17 kilómetros, donde disponen de mejores condiciones y acceso a servicios básicos.

Incluso en pleno verano, las noches pueden caer hasta los 7 grados de manera habitual, una anomalía térmica en una comunidad asociada a temperaturas suaves.

Viviendas condicionadas por el tiempo

La dureza climática a la que está sometido este núcleo poblacional explica su escasa dispersión poblacional. Y es que, a diferencia de otras parroquias rurales gallegas, en Cepedelo las viviendas no se reparten por el territorio, sino que se concentran en un único núcleo compacto, para resistir el frío, compartir recursos y hacer frente a la montaña.

Las viviendas de Cepedelo están construidas mayoritariamente en piedra, con muros de gran grosor y cubiertas de pizarra, una tipología habitual en las zonas de montaña. Este tipo de arquitectura responde a las condiciones climáticas del entorno, al facilitar el aislamiento térmico y la resistencia frente a las nevadas.

A pesar de todo ello, el entorno es un espacio cargado de historia. La comarca conserva restos de castros prerromanos, huellas de explotaciones romanas y vestigios medievales como el castillo de Viana, cuya torre aún se mantiene en pie. Todo ello habla de una ocupación humana antigua, siempre condicionada por la altitud y la orografía.

En los últimos años se han llevado a cabo distintas iniciativas orientadas a la conservación de su patrimonio cultural , entre ellas la recuperación de juegos tradicionales y la señalización de antiguos topónimos mediante carteles de pizarra, con el objetivo de preservar la memoria histórica del lugar.

Otros pueblos que viven en las alturas

Este núcleo no es un caso aislado. Galicia cuenta con otros pueblos situados a gran altitud, aunque ninguno logra superar su cota. El más conocido es O Cebreiro, en la provincia de Lugo, que se queda a solo unos metros de distancia, con altitudes que rondan los 1.300 metros sobre el nivel del mar.

También en el municipio lucense de Pedrafita do Cebreiro se encuentran aldeas como Fonfría, igualmente elevadas.

En Orense destacan otros núcleos como Lardeira, en Carballeda de Valdeorras, o Chaguazoso, en Vilariño de Conso, todos ellos ejemplos de una Galicia de montaña donde la vida se adapta a condiciones extremas. Sin embargo, por apenas unos metros, Cepedelo se alza como el pueblo habitado más alto de Galicia.

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