La ciudad de Galicia donde más llueve y no es Santiago
Esta ciudad gallega fue la más lluviosa de España en enero, y no es la que imaginas
Solo los meses históricos de 1984 (521 litros) y el extraordinario enero de 1974, con unos 720 litros, quedan por encima
Durante décadas, Santiago de Compostela ha cargado con la fama, casi legendaria, de ser la ciudad más lluviosa de Galicia. Una reputación alimentada por su clima húmedo, sus cielos grises y, sobre todo, por una lluvia fina y persistente que parece formar parte ineludible del paisaje de la capital gallega. De ahí nació también el tópico de que en Santiago la lluvia es un arte porque esta se insinúa, acompaña, moldea la piedra y el ritmo de la ciudad.
Sin embargo, esa percepción, responde más a la experiencia cotidiana y al imaginario colectivo que a los datos. Santiago llueve muchos días al año, sí, pero no siempre lo hace con grandes acumulados. La diferencia entre frecuencia e intensidad es clave para entender por qué el mito persiste y donde los registros desmontan la leyenda pues en enero, la ciudad más lluviosa de España no fue Santiago.
Un enero pasado por agua
En el pasado mes de enero, Vigo fue la ciudad más lluviosa de España, según los registros oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En concreto, la estación de Vigo/Peinador acumuló 197 milímetros de lluvia, una cifra que sitúa a la ciudad olívica en lo más alto del listado nacional de precipitaciones del mes.
Aemet destaca especialmente el periodo comprendido entre el 21 y el 27 de enero, cuando las lluvias fueron copiosas en prácticamente todo el país. En ese intervalo, Galicia volvió a situarse en el epicentro de los temporales atlánticos.
Las cantidades más significativas superaron los 100 milímetros en gran parte del territorio gallego y fue la ciudad olívica quien encabezó la lista con 197 mm en Vigo/Peinador, por delante de Pontevedra (177), Santiago de Compostela/Lavacolla (173) y Lugo (113).
Pero este, no es un hecho aislado. Vigo ya había liderado la estadística en noviembre, cuando se convirtió en la localidad española con mayor acumulación de lluvia. Entonces, la estación del Campus Universitario registró 548 litros por metro cuadrado, mientras que en el aeropuerto se alcanzaron 451 litros. Dos meses después, el patrón se repite.
Este fue el día más lluvioso
El 26 de enero fue el día más lluvioso de la última década, coincidiendo con la llegada de la borrasca Joseph. En el campus universitario se superaron los 80 litros por metro cuadrado, mientras que en el centro urbano se rondaron los 45 litros en una sola jornada.
Más allá de los picos puntuales, lo realmente excepcional de este enero ha sido la persistencia. SegúnAemet, Vigo encadenó 56 días consecutivos con al menos un litro de precipitación, una situación que no se daba desde 1984. En enero llovió 29 de los 31 días, aunque en Peinador se contabilizaron precipitaciones durante todo el mes.
Se trata del enero más lluvioso en Vigo en más de 40 años, superando incluso los 431 litros registrados en 2014. Solo los meses históricos de 1984 (521 litros) y el extraordinario enero de 1974, con unos 720 litros, quedan por encima.
Vigo frente a Santiago en la lluvia
Aunque Santiago sigue liderando el número de días de lluvia, unos 139 al año, frente a los 129 de Vigo, la ciudad olívica acumula más cantidad de agua en menos tiempo. La clave está en la orografía y en la entrada de borrascas húmedas desde el Atlántico.
Los vientos del suroeste cargados de humedad chocan con las montañas del interior de la provincia de Pontevedra, obligando al aire a ascender y descargando lluvias intensas.
Este fenómeno se acentúa en zonas como Fornelos de Montes, donde se encuentra el embalse de Eiras, el mayor de Galicia y uno de los puntos más lluviosos de toda España. En este enero, Fornelos superó los 640 litros, lloviendo los 31 días del mes.
Paradójicamente, estos episodios extremos conviven con veranos cada vez más secos. En 2025 ya se activó la prealerta de sequía en el área de Vigo, y las autoridades advierten de que la concentración de lluvias en pocas semanas es uno de los grandes retos climáticos de Galicia.