La plaza de esta ciudad gallega que lleva el nombre de su fundador, según la leyenda
La ciudad gallega que nació de un héroe de la guerra de Troya
Condenado al exilio, Teucro emprendió un largo viaje que lo condujo hasta las costas de Galicia
Galicia es una tierra donde la frontera entre la historia y la leyenda nunca ha estado del todo clara. Desde antiguos relatos sobre islas sumergidas hasta apariciones milagrosas y héroes llegados del fin del mundo conocido, el imaginario gallego se ha construido a base de mitos transmitidos durante generaciones.
En ese universo simbólico, pocas historias resultan tan sorprendentes como la que vincula el origen de esta ciudad con un héroe de la guerra de Troya.
La ciudad gallega surgida de este héroe
Hablamos de Pontevedra, una ciudad con siglos de historia que mantiene un importante patrimonio arquitectónico y un entramado urbano de origen medieval. Sus calles empedradas, plazas y puentes sobre el río Lérez muestran la organización histórica de la ciudad y su evolución a lo largo del tiempo.
En este marco histórico y cultural cobra aún más fuerza la leyenda que vincula a Pontevedra con Teucro. Hijo del rey Telamón de Salamina y hermanastro de Áyax el Grande, Teucro era reconocido por su destreza con el arco y combatió junto a los aqueos en el asedio de Troya.
Sin embargo, su destino tras la guerra no fue glorioso: la muerte de Áyax y la incapacidad de Teucro para evitarla provocaron la ira de su padre, que lo desterró de su tierra.
Condenado al exilio, Teucro emprendió un largo viaje. Ese viaje lo condujo hasta las costas de Galicia, donde la leyenda sitúa la fundación de un asentamiento llamado Helenes, el 'pueblo de los helenos'. Con el paso de los siglos, aquel enclave legendario acabaría convirtiéndose en la actual Pontevedra, a orillas del río Lérez y en el corazón de las Rías Baixas.
Mito y memoria en la identidad gallega
Aunque no existen pruebas que confirmen esta fundación griega, la figura de Teucro se integró profundamente en la identidad local.
La huella del arquero troyano sigue visible hoy en día. La ría de Pontevedra es conocida tradicionalmente como ría de Teucro, y una de las plazas más emblemáticas del casco histórico lleva su nombre, funcionando como puente entre el mito fundacional y la ciudad contemporánea.
Creada en el siglo XVIII, la plaza de Teucro fue una de las más señoriales de Pontevedra. Rodeada de pazos y casas nobles de los siglos XVII y XVIII, como el pazo de los Gago y Montenegro, el pazo de San Román o el del marqués de Aranda, el espacio conserva una riqueza heráldica excepcional, tallada en piedra.
Más allá de su valor arquitectónico, la plaza actúa como recordatorio físico de la leyenda fundacional. Pero aún así el mito de Teucro no eclipsa la realidad histórica. Bajo dominio romano, Pontevedra fue conocida como Ad Duos Pontes, un enclave estratégico marcado por sus puentes sobre el Lérez y su creciente actividad comercial. Durante siglos, el puerto y la vocación marinera definieron el desarrollo urbano y económico de la ciudad.
Hoy, el casco histórico de Pontevedra es uno de los mejor conservados de Galicia, un entramado peatonal de plazas con nombre propio, la Verdura, la Leña, Cinco Calles o la Ferrería.
Tal vez nunca sepamos con certeza si Teucro clavó su arco en estas tierras. Pero como ocurre con todos los grandes mitos, lo importante no es solo si fue verdad, sino cómo esa historia sigue dando sentido, identidad y carácter a una ciudad que aún hoy presume de haber nacido de una leyenda.