Solo en un pueblo de Galicia se sirve y celebra este caldoTurismo de Galicia

Solo en un pueblo de Galicia se sirve y celebra este caldo, y no es el que estás pensando

Integrada en el calendario del Entroido, la celebración convierte el frío en aliado

Galicia es tierra de sabores y alguno de ellos, solo se encuentran en localidades muy concretas. Hay recetas que no han salido nunca de su pueblo y que se mantienen vivas gracias a la transmisión oral y a la fuerza de la costumbre. Desde la queimada que enciende rituales nocturnos hasta la empanada que identifica a villas enteras, algunos rincones conserva su propio tesoro gastronómico, exclusivo del lugar.

En un pequeño municipio lucense, entre las tierras de A Ulloa y a las puertas de la Ribeira Sacra, esa tradición toma forma de caldo. Pero no es el caldo gallego tradicional. Es una elaboración propia que cada invierno convoca a vecinos y visitantes alrededor de una mesa compartida. Integrada en el calendario del Entroido, la celebración convierte el frío en aliado y transforma la cocina de siempre en la excusa perfecta para reunirse.

Este es el caldo que define a un pueblo

Hablamos del caldo de ósos, el famoso caldo de huesos, un plato que identifica al municipio de Taboada (Lugo). Su receta combina huesos de cerdo, sesos, garbanzos, patatas y ajo, enriquecidos con un sofrito de aceite y pimentón, dulce y picante, que le aporta personalidad al plato. Nada se prepara con prisas: el tiempo y la lumbre son aliados, y permiten que los sabores se fundan lentamente hasta obtener un caldo intenso, nutritivo y reconfortante.

El caldo de huesos se sirve tradicionalmente en cuncas de barro, lo que ayuda a mantener el calor y realza los aromas del caldo. Según la costumbre local, los huesos se comen con las manos, mientras que el resto del caldo y sus ingredientes se disfrutan con cuchara. Esta forma de comer refleja una conexión directa con la comida y con la tradición rural gallega.

El plato se comparte en largas mesas, porque más que una receta, el caldo de huesos representa una manera de entender la cocina como encuentro social, un reflejo de la cultura del norte de Lugo, donde la gastronomía es también una señal de identidad.

Desde finales de los años ochenta, Taboada celebra la Festa do Caldo de Ósos (La Fiesta del caldo de huesos) coincidiendo con el Entroido. La cita se ha consolidado como uno de los encuentros gastronómicos más singulares de la Ribeira Sacra. Cada edición recupera el espíritu de la matanza tradicional y convierte el municipio en punto de encuentro para quienes buscan autenticidad. El menú se completa con costilla, lomo o lacón, además de los postres típicos del carnaval y los vinos de la Ribeira Sacra.

El origen del caldo de ósos se pierde entre relatos y tradiciones populares. Algunos lo sitúan en los antiguos asentamientos castreños de la zona; otros lo vinculan a los viajes de los vecinos de Taboada hacia la Compostela medieval.

Sea cual sea su procedencia exacta, la receta ha perdurado a lo largo de los siglos gracias a su sencillez. Representa la esencia de una cocina que aprovecha cada parte del cerdo, al igual que ocurre en muchas otras preparaciones tradicionales gallegas, y que refleja la creatividad y el ingenio de quienes transforman productos humildes en platos llenos de sabor.