Miguel Lorenzo Torres, portavoz del Partido Popular en La CoruñaPP

Entrevista a Miguel Lorenzo Torres

Miguel Lorenzo (PP): «Inés Rey va de abanderada del feminismo, pero es de palabra»

El portavoz del Partido Popular en La Coruña charla con El Debate sobre los problemas que atraviesa la ciudad y el Gobierno municipal, además de desvelar esa faceta más personal y sosegada que cultiva lejos de los focos de María Pita

Miguel Lorenzo Torres, portavoz del Partido Popular en La Coruña, es de esos hombres con una charla cercana y muy amena al que le gusta hablar con todo el mundo. Le responden hasta las farolas, como suelen bromear sus hermanos, subrayando esa facilidad natural para conectar con el vecino a pie de calle. Esos mismos que casi le alzaron con la mayoría absoluta en las municipales de 2023, cuando fue la lista más votada, pero el pacto de izquierdas entre PSOE y BNG le privó del bastón de mando.

Su preocupación por la ciudad herculina es patente por culpa de la falta de gestión de Inés Rey y lo que define como el hiperliderazgo de Lage Tuñas, con «el 90 % de las competencias». No escatima en reproches hacia la alcaldesa, a quien acusa de mantener una «doble cara»: la de una regidora que abandera un feminismo institucional mientras, de puertas para adentro, se le acumulan las denuncias por acoso laboral por parte de sus propias compañeras de partido. También le reprocha la degradación de una ciudad que debería de ser el motor de Galicia. Sin embargo, tras ese perfil combativo del popular, como parte de su obligación en la oposición, además de intentar hacer aportaciones aunque no se lo permitan en el Ayuntamiento por el veto al PP, se esconde un perfil de un hombre pausado al que le relaja la meditación, leer, el deporte y recibir a sus amigos en casa. De todo ello charla con El Debate en una conversación sin filtros donde analiza la salud de una Coruña que, según él, necesita recuperar el brillo perdido.

–Se quedó muy cerca de la mayoría absoluta en 2023. ¿Qué cree que le falta para que los votos se conviertan, esta vez sí, en bastón de mando?

–Creo que tenemos un trabajo detrás que nos avala. En estos años, pese a haber sido el partido más votado por los coruñeses, hemos hecho y estamos haciendo un trabajo en la oposición. Un trabajo fiscalizando, por supuesto, al Gobierno municipal, pero también haciendo algo constructivo. Ese trabajo que estamos haciendo en la calle, tendrá después un resultado. Tengo que conseguir la mayoría absoluta y llevar la matrícula de honor. Ellos pueden no presentarse o suspender, porque suman entre ellos. Por eso, mi trabajo consiste en transmitir a todos los coruñeses y coruñesas lo que estamos haciendo y que me den la confianza para lo mucho que queda por hacer en esta ciudad.

–¿Se ve optimista para romper esa barrera del PSOE-BNG?

–Sí, para eso estoy trabajando. Al menos lo que veo en la calle, que estoy mucho con la gente. Paseo mucho por los barrios de la ciudad y noto que hay ganas de cambio, creo que nos van a dar esa oportunidad de que gobernemos.

Hay ganas de cambio, creo que los ciudadanos nos van a dar esa mayoría absoluta para que gobernemos

–Su estilo se percibe como más moderado y dialogante que otros perfiles del partido. ¿Es esa la receta necesaria para recuperar la alcaldía en esta ciudad?

–Hay muchas recetas y muchos ingredientes en la receta, pero creo que uno de los fundamentales, y que le falta a este Gobierno municipal, es la capacidad de empatía y de diálogo. Muchas de las decisiones que se toman, deben estar al menos consensuadas, habladas, explicadas e, incluso, deben buscar la aportación de los sectores afectados. Me llama la atención que se estén aprobando una serie de normativas y ordenanzas, y que acuda gente a nosotros para decir que no se han puesto en contacto con ellos. Es el caso de la tasa turística, la de movilidad con los taxistas, las terrazas... No hay una capacidad de diálogo en este Ayuntamiento, de llamar a las personas afectadas y a las asociaciones que pueden aportar, además de enriquecer. Cuando quieras hablar de movilidad, yo me sentaría primero a hablar con un taxista o con un busero, que están todo el día por la ciudad. No tienen en cuenta a la gente que conoce la ciudad, por eso después hay una total brecha entre lo que el Ayuntamiento impone y las necesidades de los ciudadanos.

–Si se encontrase a Inés Rey y solo pudiera pedirle una cosa, ¿cuál sería?

–Moderación y diálogo.

–¿Qué es lo que le falta al Gobierno municipal de Inés Rey?

–En estos días, lo que peor veo es además de la falta de gestión, que es lo principal, su falta de capacidad de liderar la ciudad y de moderar el pleno. El diálogo es fundamental, hablando se entienden las personas, y lo que no puede ser es gobernar de espaldas a la ciudad. El ordeno y mando… hay otra forma de hacer las cosas y no se está haciendo.

El Gobierno municipal tiene falta de gestión y de capacidad de liderazgo y moderación

–¿Cuáles son las propuestas del PP?

–Hay muchos temas en los que hay que actuar de forma urgente. Para mí, los barrios, todo lo que tenga que ver con su mantenimiento: aceras, calles, los baches, la iluminación, la seguridad, los parques infantiles… Es importante una actuación integral. Otro tema que me preocupa mucho es la movilidad. Tenemos una oportunidad con el contrato de bus, que llevamos ya año y medio sin contrato. También la limpieza y el reciclaje. Por supuesto, la falta de inversión y de liderazgo que tiene la alcaldesa respecto a las inversiones que vienen del Gobierno central, que están todas paralizadas, años y años. Hay muchos, pero si tuviera que elegir, sería la actuación integral en todos los barrios. Es importantísimo porque no puedes tener ciudadanos de primera y de segunda. Es muy fácil verlo. No hace falta ni que te lo cuenten porque hay cosas que saltan a la vista. Pero cuando estás metida en tu despacho y no quieres ver la realidad, pasan las cosas que pasan.

Lo principal es una actuación integral en todos los barrios de la ciudad

–Y, ¿en materia de vivienda?

–Es de los temas que más me preocupan y ha pasado de ser el noveno problema de los coruñeses al primero. Ha pasado en toda España. Es algo de competencia municipal, estatal y autonómica, y las leyes hay que cambiarlas. Es necesario volver a dar seguridad jurídica a la propiedad privada porque en este país se ha degradado. Esto está produciendo que muchísima gente no quiera alquilarlos por esa falta de seguridad. Estas ocurrencias populistas, tipo declarar a la ciudad zona tensionada, como se ha hecho en La Coruña, lo único que han hecho es perjudicar el mercado de alquiler. Esto se sabía porque esta medida fue testada en Europa, incluso en Cataluña. Tiene un resultado contrario al deseado. Cada vez hay menos pisos en alquiler y más alquiler temporal. No hay una política de vivienda municipal en estos momentos y la única administración que está invirtiendo en vivienda en La Coruña es la Xunta de Galicia. El Gobierno municipal durante años se ha despreocupado y se hacen normas contrarias al mercado. En nuestro caso, lo que vamos a hacer es fortalecer la propiedad privada, dar seguridad jurídica al arrendador e invitar a los propietarios de pisos vacíos a que los puedan alquilar, porque ahora mismo hay miedo a alquilar.

La vivienda es un derecho fundamental y hay que hacer políticas serias, no demagógicas. Lo primero es liberar suelo para construir viviendas y lo segundo, agilizar los trámites de las licencias y después apostar. El día que se construyan viviendas, que es lo que no hizo este Gobierno municipal desde hace seis años, el mercado va a mejorar.

La vivienda es un derecho fundamental y hay que hacer políticas serias, no demagógicas

–¿Cómo se defiende mejor La Coruña, desde un escaño del Senado o desde un despacho en María Pita?

–En cualquier lugar que estés en política, defiendes los intereses de tu ciudad. Lo que pasa es que la política municipal, para mí, tiene el atractivo de la cercanía. A veces no somos conscientes de que un pequeño problema de un ciudadano que le solucionas, para él es lo más importante. A mí lo que me gusta de la política municipal es que me pone en la calle con la gente que me gusta y que, pequeñas acciones, producen grandes satisfacciones. Puedes hacer mucho y mucho bien. Esa cercanía, esa capacidad de empatía, de poder solucionar un pequeño problema para mí es tan importante como un gran proyecto de ciudad.

–Habla con mucha ilusión, pero usted no quería ser político…

–No quería ser mediático. Quise ser maestro y me gustaba la enseñanza, pero mi madre me convenció para que hiciera Derecho porque siempre he defendido a la gente. Hice Derecho y luego di clases. Mi vocación docente la pude desarrollar, era profesor de la universidad y abogado. Me apasionaba. En política no me veía en la foto, veía el periódico y me moría. Tenía hermanos mediáticos y yo no quería saber nada. Ahora, sin embargo, ya metido, lo que me gusta es ser escuchado, que se te vea, que se sepa lo que haces. He cambiado totalmente.

–¿Cómo es trabajar en el Ayuntamiento con el PSOE y el BNG?

–A mí me gustaría que fueran conscientes de que nosotros representamos a la mayoría de los coruñeses y coruñesas, y siempre me ofrecí a colaborar. Me hubiera gustado que me llamaran para ciertos temas de la ciudad y participar activamente para aportar. Independientemente de que sea oposición y tenga que fiscalizar, creo que la oposición tiene que hacer una labor constructiva. Pero aquí se aplicó desde el primer día la teoría del muro del PSOE con el Partido Popular y nunca se nos quiso escuchar. Hago mi labor de oposición, pero ellos no la de Gobierno, y así está la ciudad. Lo que han demostrado es una falta total de capacidad de gestión, es lo que más me llama la atención. Quizás también, hay que decirlo, porque es un gobierno que son dos personas. El señor Lage Tuñas tiene el 90 % de las competencias.

Miguel Lorenzo TorresPP

–¿Quién manda realmente en el Gobierno municipal, Lage Tuñas o Inés Rey?

–Hay un tándem que no beneficia a la ciudad. Y además, no puedes excluir a todos los demás concejales de ese trabajo. Es una ciudad grande y una persona no puede asumir el 90 % de las competencias frente a los demás concejales. No se les dio ni la oportunidad de hacer un buen trabajo. Todo pasa por el señor Lage y la alcaldesa sigue las directrices. Se ve en el pleno, en las intervenciones y cómo ella sale en defensa de situaciones… Hay un tándem entre ellos dos y los demás no cuentan. Esta ciudad necesita muchos concejales porque es grande y hay muchos problemas. Si no echas mano de la gente que está a tu alrededor, la ciudad no anda.

Inés Rey y Lage Tuñas son un tándem que no beneficia a la ciudad

–¿Ha hecho algo bueno para la ciudad?

–De todo se puede hacer una crítica constructiva y siempre se puede sacar un lado bueno de las cosas. No somos catastrofistas. El problema es que esta ciudad hoy está mucho peor que hace seis años y mucho peor que hace diez. La Coruña es una ciudad que es motor de toda Galicia y que tendría que tener el liderazgo de toda Galicia, y en estos momentos no lo tiene. Cada vez perdemos más peso y más oportunidades, y la ciudad se diluye más. Está perdiendo hasta identidad, y si de algo debemos estar orgullosos es de ser coruñeses.

–Ha mencionado el polémico pleno de la pasada semana, ¿qué pasó realmente?

–Fue muy desagradable porque insultaron a un compañero. Ya pasó más veces. El otro día le llamaron sinvergüenza, pero antes habían llamado a un compañero ocho veces basura. Lo que me llama la atención es que la alcaldesa, que tiene la obligación de ser moderadora y el árbitro del pleno, no interviene. En vez de ejercer su poder moderador, lo que hace es echarle gasolina. La intervención del otro día de Lage fue muy desafortunada insultando directamente a un concejal. Después nos llamó a todos sinvergüenzas y nos amenazó. Dijo claramente: ‘valgo más por lo que callo que por lo que digo. Es una advertencia’. Después, ‘te voy a pintar la cara’. Este tipo de expresiones en un pleno, por parte de un concejal de Gobierno, me parecen inaceptables, pero más inaceptable es la postura de Inés Rey que no paró el pleno para pedirle que lo retirase. Es lo que yo hubiera hecho. Nos insultan ellos y la cuestión de orden se la ponen al concejal, al insultado. No me parece de recibo. Cuando hablé al final, pedí respeto y a la alcaldesa que cumpla con su función de moderadora. Es que encima, aunque te aluda personalmente, no se le puede contestar, pero no me voy a callar. Tengo una obligación y respeto a la institución, pero la primera que tiene que tener respeto es ella. Si no ejerce su función moderadora, si no es capaz de ejercerla, váyase y deje a otra persona dirigir el pleno. No podemos llegar a estas situaciones porque es ella la que lleva a todos a esa situación, permitiendo, sobre todo, esa falta de respeto, esos insultos directos que nunca se vieron. Llevo muchos años en la política municipal, goberné, fui oposición antes… nunca vi esto. Sé que alguna vez, que nos pasa a todos, puede pasar algo, pero se retira. Pero aún por encima, se pone a leer lo que es la palabra sinvergüenza, como hizo ella. No. Le pido, sobre todo, que respete y que no se olvide nunca que es la alcaldesa de La Coruña, que creo que se ha olvidado muchas veces.

Inés Rey se ha olvidado muchas veces de que es la alcaldesa de La Coruña

–¿Hay mucha permisividad con Lage Tuñas?

–No, si Lage Tuñas solo tiene un problema. Siempre que le hablas del tema de los pisitos que compró y que hizo las obras sin licencia, se pone... ¡Cómo se pone! Hace poco, a unas funcionarias les llegó un requerimiento de una denuncia que nosotros no pusimos, sí un tercero. Tenían que mandar el expediente de sus pisos y le abrieron unos expedientes informativos. Después, el otro día, sale este tema otra vez y llama a un compañero basura. ¿Qué pasa ahí? Siempre que sale este tema, pierde los papeles e insulta y falta al respeto.

–Las formas de Lage Tuñas son de sobra conocidas a nivel interno. Sin ir más lejos, la propia exconcejala Esther Fontán así lo aseguró en una entrevista con El Debate...

–Esto es un patrón de conducta. No quiero entrar ahí, pero todos escuchamos esos audios. Si se lo hace a sus compañeros, que no nos hará a nosotros, la oposición. Esa doble cara que tiene Inés Rey... Por un lado va de simpática, hablando en lenguaje coloquial, pero detrás está su verdadero yo y su forma de actuar con sus compañeros y con nosotros.

Inés Rey tiene una doble clara: va de simpática, hablando con un lenguaje coloquial, pero detrás está su verdadero yo

–Usted salió en defensa de muchas de esas compañeras del Ayuntamiento...

–Denuncié un hecho que se me transmitió respecto a unas funcionarias que denunciaban una situación, las de Urbanismo. Ellas cumplieron el mandato del juzgado de mandar una documentación. Fue denunciado por la CIGA en un correo que nos enviaron y luego en un pleno, la señora Veiga dijo que se solidarizaba con las funcionarias de Urbanismo por el sufrimiento que estaban pasando. Como me llega a mí, también denuncié y, a raíz de eso, estoy querellado por la alcaldesa. El denunciado y el perseguido, en estos momentos, soy yo. Pero no me van a callar, si creen que me voy a asustar... y con todo el respeto a la Justicia que tengo.

–¿Por qué cree que, con tres denuncias que tiene la alcaldesa por presunto acoso laboral, no se ha pedido su dimisión y sí se ha hecho, por ejemplo, en el caso de Barbadás?

–Por esa doble moral que tienen en todo. Va de abanderada del feminismo y yo, por sus conductas, por lo que he leído, han contado y lo que he escuchado de las mujeres que trabajaban con ella, me doy cuenta que su feminismo es de palabra. Tienen una doble forma de actuar, una de pantalla, para la calle, y una de realidad muy dura que es la que sufren las personas que trabajan a su lado.

–Pedir su dimisión, sería competencia de José Ramón Gómez Besteiro...

–No me voy a meter nunca en los problemas internos de un partido. No sé qué solución le pueden dar, pero me gustaría que fueran coherentes. No puede ser que en un momento digas una cosa y hagas la contraria. O que no se haga nada. Me pongo de abanderada del feminismo y luego veo lo que he leído de cómo trata así a las mujeres, presuntamente. Esa forma de hacia dentro y hacia fuera, esa doble cara, me llama muchísimo la atención.

–Cambiando radicalmente de tema, ¿qué hace cuando no está trabajando?

–Me gusta mucho meditar, encontré en la meditación un sosiego. Muchas veces llego a casa, cansado, y a lo mejor estoy una hora y media sentado en el sillón a oscuras, meditando. También me gusta mucho leer, sobre todo, libros de historia, es mi frustración no haber estudiado historia, la música clásica y hacer deporte, aunque no se note. Camino mucho y voy al gimnasio a las siete de la mañana porque mi cuerpo responde mejor al deporte por la mañana que por la tarde. Además, me encanta recibir en mi casa.

Me gusta mucho meditar, leer libros de historia, la música clásica y el deporte

–¿Es buen anfitrión?

–No lo debo de decir yo, sino mis invitados. Pero me dicen que sí.

–¿Es cocinillas?

–Cociné mucho porque fui tres años a clases de cocina. Es práctica y cocinar con cariño, tienes que pensar para quién estás cocinando. Sale mejor siempre. Cuando cocinas para los demás, siempre le pones un punto. Me gusta mucho, aunque perdí mano en la cocina, leo muchas recetas y sigo muchas en Instagram. Me gustaría cocinar más, aunque no tengo tiempo para la compra, que lleva mucho tiempo. Me gusta que un sábado venga gente a casa a ver una película o una entrega de premios. El piropo que más me gusta es cuando me dicen que en mi casa se sienten como en casa y es un punto de reunión. Están todos a gusto porque ya saben dónde está todo y me despreocupo.

El piropo que más me gusta es cuando me dicen que en mi casa se sienten como en casa

–¿Su plato estrella?

–Hacía un arroz riquísimo. Los domingos siempre hacía arroz porque cogía todo lo que tenía por casa y nunca sabía la gente que venía a comer. El arroz lo bueno que tiene es que cada persona que venga es una tacita más de arroz. Me salía muy rico.

–¿Algún restaurante preferido de La Coruña?

–Tengo muchos, pero los restaurantes no son especiales solo por la comida, sino por los momentos que has vivido. En alguno tuve una vivencia muy bonita, de corazón.

–¿A cuál se refiere?

–Viví uno de los días más bonitos de mi vida en La Penela. Viví emociones del corazón. Tuve una conversación maravillosa que surgió en ese restaurante, en un rincón, una de las vivencias más bonitas de mi vida. Una conversación preciosa que afecta a la parte sentimental de mi vida. Siempre me quedó aquel recuerdo y aún voy allí. Pero, bueno, digo este por esa vivencia, que soy mucho de restaurantes.

–¿Algún rincón para perderse en La Coruña?

–Me gusta mucho andar por el Paseo Marítimo y si un día desaparezco y no me encuentras, me vas a encontrar en la plaza de las Barbas. Es un lugar mágico, pasa algo, encuentro paz allí, hay una energía... Me encanta.

–¿Eres creyente?

–Sí, creyente y practicante.