María Jesús Lorenzana

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús LorenzanaXUNTA DE GALICIA

Entrevista a María Jesús Lorenzana Somoza

«¿Dónde está todo el dinero que Pedro Sánchez está recaudando? Está robando a los españoles»

La consejera de Economía e Industria de Galicia atiende a El Debate para analizar el futuro de la comunidad autónoma y la deriva de España

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús Lorenzana, recibe a El Debate en su despacho de la sede de la Xunta, en Santiago de Compostela, para analizar el futuro de la comunidad autónoma y la deriva de España. Durante la entrevista, Chus, como así la llaman en su círculo íntimo, defiende con firmeza un modelo económico basado en la fiabilidad y estabilidad que proporciona el Partido Popular frente a lo que califica como la «magia contable» del Gobierno de Pedro Sánchez. Con la determinación de una gestora que conoce al detalle las cuentas, denuncia, entre otras cosas, el desastre del nuevo sistema de financiación, que carece del principio de solidaridad establecido en la Constitución, y se lamenta del «no a todo» que ejerce el PSdeG y BNG en el territorio.

–Los datos macroeconómicos parecen sonreír a la comunidad en los últimos ejercicios, ¿cuáles son las previsiones de crecimiento para Galicia?

–Galicia ha crecido más que la media nacional en los últimos años y esperamos continuar convergiendo. Es nuestra meta, sobre todo, económicamente. Desde el punto de vista del desarrollo industrial, estamos tratando de llegar al 20 % de la aportación de la industria al PIB. Actualmente rozamos el 17 %. Pero, más que el número, lo más importante es consolidar la industria que tenemos, y a esto estamos dedicando una parte muy importante de nuestra estrategia y de la legislatura.

–La Xunta acaba de dar un paso estratégico al abrir en Madrid la primera sede de la Oficina Económica de Galicia fuera de nuestra tierra. ¿Qué objetivos se han marcado?

–Es un desarrollo de la que abrimos en Galicia hace dos años, que empezó con un proyecto modesto pero que, hoy en día, se está consolidando. Está a disposición de los empresarios gallegos que están en Galicia y que quieren crecer, y también de los inversores que quieren venir a Galicia. En el contexto internacional actual, con mucho movimiento en Madrid, es importante formalizar y visualizar nuestra actividad económica allí. El objetivo es doble: ofrecer un espacio a nuestras propias empresas para que puedan tener un lugar donde entablar relaciones comerciales en la capital con cualquier otro empresario y ser un foco de atracción de inversiones, de reuniones y de presentaciones de nuestras políticas económicas para invertir en la comunidad autónoma.

–¿La vivienda está frenando esa inversión en Galicia?

–Es un problema en España y en Europa. La Xunta tiene una estrategia clarísima con un compromiso de construcción de viviendas. Alfonso Rueda vio perfectamente, al principio de esta legislatura, que esto era un problema fundamental y creó una Consejería de Vivienda. Estamos dedicando una parte muy relevante de los recursos a esto y a promover la iniciativa privada, porque creemos que la actividad económica tiene que ser público y privada. Pero es un tema que debería de tratarse a nivel nacional. Pedro Sánchez, como en muchísimas otras cosas, prometió una serie de viviendas en España y en Galicia que nunca ha cumplido.

La Xunta de Galicia está dedicando una parte muy relevante de los recursos a la vivienda pública y a promover la iniciativa privada

–Es también un problema de la ley actual...

–Confluyen miles de cosas, desde que los núcleos familiares son más pequeños y por lo tanto, hay más necesidad de vivienda, hasta que los propietarios no están cómodos con la legislación actual a la hora de sacar sus viviendas en alquiler. Las fórmulas hay que estudiarlas y trabajar sobre eso, pero la realidad es que sin más oferta, los precios no van a bajar. A esto se tendría que estar dedicando el Gobierno de Sánchez y su ministerio, que no sé a qué se dedica.

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús Lorenzana

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús LorenzanaXUNTA DE GALICIA

–¿Qué le diría a un inversor que duda entre Galicia y otra comunidad autónoma?

–Lo primero es que Galicia ofrece dentro de España un contexto de estabilidad, lo que es muy relevante para un inversor. La mayoría absoluta nos permite tomar decisiones sin ningún tipo de chantaje o pactos indeseables, y nuestra política económica no da bandazos. Hay un compromiso absoluto con la empresa y el desarrollo industrial. No nos avergonzamos de ser un gobierno amigo de los empresarios, creemos que si no hay empresa, no hay ni sistema de bienestar ni desarrollo. Por lo tanto, el empresario que venga a Galicia a invertir y a generar empleo, va a ser absolutamente bienvenido.

Además de todo esto, hay que tener en cuenta el territorio. Lo que pudo ser en otras épocas de estar esquinados y estar en una zona geográfica más complicada, hoy en día nos abre unas puertas logísticas buenísimas. Tenemos cinco puertos de interés general y unas conexiones buenas con el resto de Europa y América, y también una calidad de vida muy importante. Galicia es la única comunidad autónoma en toda España, por ejemplo, donde la educación es gratuita, incluida la universidad. Y ya si el Estado tuviese a bien de invertir en la red de transporte... Tenemos muchos recursos naturales y estos son el petróleo del siglo XXI: viento, agua, recursos minerales y riqueza forestal.

El empresario que venga a Galicia a invertir y generar empleo será bienvenido

–El contexto nacional no ayuda en aboluto...

–Cuando Pedro Sánchez decide no invertir un euro en ferroviales o en transporte eléctrico, a Galicia le lastra al producir mucha más energía de la que al final puede pasar por la red. También cuando se toman decisiones con Fondos Next Generation que están, en teoría, para reconstruir España. Ha terminado el periodo y el 50 % está sin invertir; se han tirado prácticamente a la basura. O la legislación laboral que, en cierta medida, tampoco tiene en cuenta el necesario desarrollo de la empresa, además de que hay un diálogo social roto de la ministra de Trabajo. Aun así, Galicia puede ofrecer una serie de cosas que no se dan en otros territorios, bien por nuestra política estable y esa defensa férrea que hacemos del empresariado, bien por nuestra propia condición geográfica.

–Galicia ha vuelto a superar al País Vasco en exportaciones, ¿cree que es un cambio estructural o un pico coyuntural?

–Un cambio estructural porque es el segundo año. Hemos roto esa barrera, aunque hay que seguir trabajando mucho porque el contexto internacional está muy complicado. La nueva estrategia tiene que tener en cuenta todos los vaivenes que se están dando, las posibilidades o no de Mercosur, la política comercial con Estados Unidos, la apertura con otros mercados emergentes que pueden ser interesantes para nuestras empresas… Lo que sí hemos demostrado en este tiempo es que ese lema que tanto utiliza el presidente de 'Galicia Calidade' se aplica a nuestras empresas, que son excelente, y cuando salen fuera lo demuestran.

–¿Qué es lo que más le quita el sueño?

–Es una combinación de circunstancias: lo que ocurre en el Gobierno central y la oposición absolutamente irracional por parte de los dos partidos de la oposición en Galicia a cualquier proyecto industrial. Aunque las condiciones de la comunidad son excepcionales y tratamos de agilizar todo al máximo, nos encontremos con plataformas creadas por determinados partidos políticos para engañar a la gente. Intentan hacer creer que un proyecto buenísimo para el empleo y el bienestar de esa comarca es, en realidad, algo dañino contra su salud y el medioambiente. Es lamentable que esos partidos políticos estén destinando recursos y todas sus fuerzas para arruinar Galicia.

Lo que más me quita el sueño es una combinación de lo que ocurre en el Gobierno central y la oposición irracional de los partidos políticos de Galicia

En paralelo, se da la circunstancia de que nosotros corremos muchísimo, pero llega un momento en el que, puede estar tramitado, pero no hay red de transporte donde se pueda conectar. Todas esas cuestiones que dependen del Gobierno central acaban frenando mucho la inversión. Si no tuviésemos las posibilidades, habría que conformarse, pero el potencial está y Galicia está interesando mucho a nivel nacional e internacional con empresas gallegas que están despuntando. Tenemos la capacidad técnica y los recursos humanos dentro de la Administración para poder llevar a cabo los proyectos, tenemos una mayoría absoluta que nos permite que las iniciativas salgan de manera eficaz y, sin embargo, lo que se hace es boicotear y engañar a la ciudadanía a través de plataformas. Son las mismas que el BNG y su sindicato de cabecera llevan a una manifestación contra una mina, la sanidad pública o frente a los servicios sociales. Es, simplemente, una instrumentalización de una serie de personas para engañar y transformar la realidad. Creo que se puede hacer oposición, que es su deber, pero de otra manera. No puedes destruir el territorio que aspiras a gobernar, en teoría. Es el no por el no. Además es muy incongruente porque, por un lado apoyan, en teoría, la descarbonización y las industrias verdes pero, sin embargo, no quieren eólicos en el territorio. Quieren más trabajo de calidad, pero cuando ven que nuestra estrategia es aumentar la ocupación industrial, el problema es después que no le gusta ninguna industria. En el Parlamento les digo que el secreto mejor guardado del BNG es el tipo de política económica e industrial que tienen. Si queremos quitar el carbón y a la vez seguir encendiendo la luz y teniendo trabajo, tenemos que sacar la energía de algún sitio. Todos los proyectos tienen algún tipo de impacto en el territorio, pero para eso hay una legislación ambiental que mide los impactos, los reduce al mínimo y garantiza que ningún proyecto con impacto significativo pueda salir adelante.

–Hablemos del nuevo modelo de financiación autonómico, ¿cómo lo valora?

–Como lo están planteando, es un desastre para Galicia y para España de tal calibre... Especialmente desde el punto de vista de la financiación, por lo que supone para el deterioro del sistema. ¿Qué supone para nuestra comunidad? Tanto el presidente como el consejero de Hacienda lo han dicho claramente: es un timo. Pasamos a la última fila de la financiación. Defendemos un sistema basado en la solidaridad donde la dispersión poblacional y el envejecimiento tienen que estar sí o sí. Nuestra población tiene un envejecimiento muy superior a la media nacional y hay que tenerlo en cuenta. No llegamos al 3 % de la financiación cuando nuestro peso poblacional ronda el 6 %. La pérdida es descomunal.

El modelo de financiación autonómico es un timo; pasamos a la última fila

Además, se está metiendo en unos conceptos... Es un poco cómo funciona este Gobierno: hace magia pura y no te enteras cómo han sacado la bola de una bolsa y la han metido en otra. Hablaban de un aumento para Galicia de 500 y pico millones de euros, pero es que 400 son los tributos que están cedidos a la recaudación. Han metido en una bolsa común conceptos que ya estaban para decir que se está aumentando muchísimo la financiación. Es, en definitiva, un desastre porque no vamos a poder atender a nuestros ciudadanos con las condiciones que tiene Galicia desde el punto de vista de la dispersión y el envejecimiento.

–¿Peligran los servicios públicos?

–Desde luego, la calidad de los servicios públicos, en los términos en los que los estamos prestando, sí. No nos podemos permitir ir a peor. Lo que veo aquí es que es el Gobierno que más ha recaudado de la historia de España. Por eso, la pregunta que hay que hacerle es clara: ¿qué está haciendo con el dinero de todos los españoles? No sé si la gente tiene claro que Pedro Sánchez se está dedicando a comprar los votos con una serie de lluvia fina de ayudas, que estaría muy bien siempre que se pueda mantener la sanidad, los servicios sociales y la educación. Lo que no puede ser es que, recaudando todo lo que se está recaudando, el Gobierno se dedique a dar ayudas mil que, si se hiciese una auditoría, se vería que aquello no tiene límite en los veinte tantos ministerios que tiene este señor. No es aceptable que se diga que España no puede permitirse aumentar la financiación a las comunidades autónomas, todas decimos que estamos mal financiadas y lo demostramos con números. ¿Cómo es posible que el Estado no tenga financiación para la dependencia, pero sí tenga para dar una serie de bonos del tipo que sea? Un Estado no está para dar ni bonos ni ayudas de ese tipo, está para sostener de alguna manera a quien lo necesita, para prestarnos determinados servicios y para fomentar el crecimiento económico, o al menos así lo vemos en el Partido Popular.

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús Lorenzana

La consejera de Economía e Industria de Galicia, María Jesús LorenzanaXUNTA DE GALICIA

Un Estado está para sostener a quien lo necesita, para prestarnos determinados servicios y para fomentar el crecimiento económico

La primera pregunta es dónde está todo el dinero que está recaudando porque, con esa magia que hace, está robando a los españoles. Lo segundo es que está haciendo lo que haría cualquier dictador de libro, cualquier sistema autoritario empieza así. Parece que está dentro de la legalidad y que se sujeta al régimen constitucional pero, en realidad, está retorciendo la interpretación de las normas y saltándose la Constitución, propio de un sistema autoritario. Todo para mantenerse en el poder, no hay más. El principio de unidad y solidaridad establecido en la Constitución implica que, con la recaudación de todos, tenemos que atender a todos los territorios y no exactamente en la proporción que contribuyen a la masa en común, sino en proporción a las necesidades territoriales que tenemos cada autonomía. Él ha decidido romper ese principio de solidaridad y lo ha decidido romper porque, como dictador que es, se quiere mantener en la Moncloa y la única manera es pactar con los independentistas. Esto, poquito a poco, va deteriorando el sistema y el Estado constitucional en el que vivimos, y esa es la mayor gravedad de todo lo que está haciendo.

–¿Qué supone en la práctica este nuevo sistema de financiación?

–Es un desastre para Galicia y para España, salvo Cataluña. Se lo han dicho así todas las comunidades y son unos sinvergüenzas por el simple hecho de plantearlo, pero creo que ya estamos acostumbrados. Aunque lo que tenemos que plantear a los ciudadanos son esas dos ideas. Por un lado, la pregunta es obligada: ¿qué está haciendo con el dinero? Hay que entender que se paga un impuesto del IRPF, el impuesto de sociedades, la recaudación del IVA. Lo segundo, es que todas estas cosas que hace Pedro Sánchez no las puede hacer de acuerdo con el régimen constitucional que tenemos. Está rompiendo, poquito a poco con sus decisiones, todo el Estado de Derecho y eso es lo gravísimo, que decida unilateralmente la financiación como a él le dé la gana. Tiene que partir de unas bases que están en el bloque de constitucionalidad y tiene que sujetarse a estas bases aunque sea el presidente del Gobierno. En el momento en el que un presidente del Gobierno decide interpretar la ley y estirarla como un chicle a su manera, sale del régimen democrático y se convierte en un dictador. Y eso es lo que a día de hoy es Pedro Sánchez, un dictador absoluto con el sistema de financiación, con la independencia de Cataluña, con los escándalos en Moncloa… Le da absolutamente igual todo. Le da exactamente igual haber dejado a los españoles sin luz durante no sé cuántas horas, le habría dado igual que hubiesen sido días, que los hospitales se hubieran colapsado... igual que le da lo mismo lo que haya pasado en ese accidente de tren, salvo poder garantizar que no ha sido culpa de Moncloa cuando ellos lo saben perfectamente.

¿Qué está haciendo Sánchez con todo el dinero recaudado?

–¿Qué alternativa le queda a España frente a Pedro Sánchez?

–La única opción para poder recuperar España pasa por el Partido Popular. Y no lo decimos porque seamos mejores, peores o regulares, sino porque somos la única opción fiable: sabemos gestionar. No vale que lleguen partidos oportunistas, tanto de un lado como del otro. Tiene que ser un partido que haga eso y que asegure que no va a poner en peligro la Constitución porque no es el momento para dedicarnos a pensar si lo que pactamos en la Constitución está mal, bien o regular. Es un sistema de convivencia que ha funcionado durante todos estos años y, ahora mismo, la situación es caótica a muchos niveles, como para plantearnos las chorradas a las que nos lleva este señor cada tres días. Es ver el telediario y ver un escándalo sobre el siguiente, pero lo que hay debajo de todo eso es un dictador que se quiere mantener en su puesto.

–¿Cuál cree que será la próxima cesión a los separatistas?

–Cualquier cosa que se nos pueda pasar por la cabeza, él la va a aceptar y nos va a contar que no la aceptó, pero está ahí la hemeroteca. Lo que para todo el mundo rige, para Pedro Sánchez no rige. El gravísimo problema es que es un hombre que no conoce la Ley. ¿Qué va a hacer con Cataluña? Lo que le dé la gana porque para él la ley es algo en paralelo a la vida en Moncloa.

–Volviendo al tema de la financiación autonómica, ¿habrá frente unido de las comunidades del PP?

–Galicia tiene la posición que tiene porque realmente estamos muy perjudicados, pero puedo decir que nuestro presidente al frente tendría la misma posición estuviésemos o no en esta situación tan grave. Tendremos que ceder en cosas y ganar en otras. Lo estamos entendiendo todas las comunidades del PP, y algunas que no lo son. La Constitución nos obliga a que la financiación esté basada en un principio de solidaridad, lo que supone en la práctica que no puede ser que el que más contribuye sea el que más se le da.

–¿Está previsto intentar negociar?

–El primero que tiene que intentar negociar es Pedro Sánchez. Lo decía el presidente, una señora ministra de Hacienda que llega a una reunión de números sin un papel… El único interés que tiene ahora mismo Sánchez en relación a la financiación es conseguir hablar con Cataluña. No le importan nada los españoles, tampoco la sanidad o los servicios sociales. A Pedro Sánchez le da igual España, y la financiación le da igual porque le dan igual los servicios que tengan los españoles. Solo se importa él mismo, nadie más, y como él mismo quiere seguir sentado en el sillón que está sentado, necesita, en esta caso, sentarse con Cataluña. Si necesitase hacerlo con Extremadura, lo haría.

A Sánchez no le importan nada los españoles, y la financiación autonómica le da igual. Solo se importa él mismo

–Lo normal sería convocar elecciones...

–Eso es aspirar a mucho.

–Hablemos de As Pontes, ¿no cree que el desmantelamiento del Parque de Carbones es una oportunidad perdida?

–Lo que el Gobierno llama Transición Justa ha sido, en realidad, algo absurdo por cómo lo han llevado a cabo. Creo que no va a ser una oportunidad perdida, pero sí se va a perder en el camino mucho desarrollo económico por no haber previsto esa transición de forma lógica. Es decir, se anuncia de una manera sorpresiva, sin acordarlo con nadie, el cierre de la central cuando todavía no se habían trabajado los proyectos que podrían ir para suplir el cierre. Si el Estado hubiese tenido a bien, para variar, hablar con las comunidades autónomas, los ayuntamientos y, en este caso, Endesa, se habría podido acomodar el predesmantelamiento y combinarlo. Pero hay que ser optimistas, estoy convencida de que As Pontes y Meirama van a tener actividad industrial, pero los tiempos están siendo muy largos porque no se han ajustado ni coordinado las actuaciones. Nosotros vamos a hacer todo lo posible para que esos fondos que tenemos de 100 millones de euros lleguen a proyectos transformadores y que lleguen lo más rápido posible.

–Hay muchos otros proyectos parados por la Justicia...

–El mayor problema se da con los eólicos. El plan actual no llega a 7.000 MW autorizados para desarrollar en Galicia y, aproximadamente, la mitad está funcionando y la otra está suspendido. Tenemos 90 parques suspendidos. Para que un proyecto sea suspendido en el TSJ, tiene que haber un recurso. El BNG, a través de múltiples denominaciones en el territorio, está utilizando los procedimientos que existen para paralizar las inversiones. ¿Qué problema estamos teniendo? Un problema doble. Por un lado, para los promotores eólicos porque no pueden seguir adelante y están desplazando sus proyectos a otras zonas, pero el problema en sí, o sea la energía como tal, no es un fin. ¿Por qué nos interesa que haya parques eólicos? Porque dan energía más barata para la industria y eso va a traer más inversión.

El BNG, a través de múltiples denominaciones en el territorio, está utilizando los procedimientos judiciales que existen para paralizar las inversiones

Nosotros hemos puesto sobre la mesa unas medidas provisionales mientras tramitamos un nuevo plan eólico. Una de las claves es que, a partir de ahora, todos los parques eólicos en Galicia tienen que vender el 50 % de su energía aquí, y a precios más baratos para nuestros ciudadanos y nuestra industria. Además, hemos regulado la repotenciación obligatoria de los parques actuales. Son medidas transitorias mientras que hacemos la nueva planificación, pero se presentó un recurso de inconstitucionalidad por el Gobierno de la Nación contra unas medidas que lo que pretenden es reducir molinos, abaratar la energía de los ciudadanos y aumentar la producción de energía eléctrica. Es bastante surrealista, aunque en la línea que siguen las ministras varias de Transición Ecológica, son verdes de bote. Lo que provoca esto es que, a lo largo de la legislatura, la mayor parte del tiempo estemos sin poder hacer la repotenciación. Es la instrumentalización que hacen de los procedimientos que tiene a su disposición el Gobierno de España para, con una mano, estar diciendo, tenemos que aumentar las energías renovables, tenemos que electrificar la economía... y por el otro, a quien pretende hacer eso, le presenta el recurso. Este señor está destruyendo la democracia en España y eso es lo grave, no el tema puntual de la financiación. Eso es la consecuencia de cómo actúa.

[Dos días después de que la consejera de Economía e Industria de Galicia atendiese a El Debate, el Tribunal Constitucional admitió a trámite el recurso presentado por el Gobierno Central contra los cambios del eólico de la Xunta de Galicia, volviendo a paralizar los planes de mejora para la comunidad].

Las ministras varias de Transición Ecológica son verdes de bote

–Galicia es una de las comunidades con mayor potencial minero, ¿qué proyectos hay en marcha?

–Encargamos un informe a la Cámara Minera, en colaboración con la Universidad de Santiago, para ver el potencial. Detalla los cinco ejes geológicos de la comunidad y arroja un dato clave: de las 34 materias primas críticas identificadas por la Unión Europea, Galicia posee 18 en su territorio. Hablamos de minerales estratégicos para la industria actual, desde el litio y el cobre hasta el wolframio y las tierras raras. Si todo esto se explotase, según el estudio, el movimiento económico podría ser entre 25.000 y 45.000 millones de euros. ¿Qué se necesita para esto? No todo se puede explotar porque las condiciones geológicas, de seguridad y medioambientales no dan, pero hay que intentar que, todo lo que se pueda, se consiga aprovechar. Por eso, cuando empezó esta legislatura, sacamos todos los derechos mineros más clásicos que estaban caducados para ofrecer a los promotores que quisiesen investigar. Se adjudicaron 20 de 51 derechos. También, hemos reactivado el Consejo de la Minería de Galicia y este 2026 sacamos otra tanda. El problema vuelve a estar en lo mismo que pasa con los eólicos o con proyectos industriales de otro tipo: el no por el no, el engaño al ciudadano de decir que el proyecto minero va a contaminar en la zona. De ahí que sea tan importante que los propios promotores sean capaces de explicar las bondades que tiene para ese territorio porque la minería hoy en día no tiene nada que ver con la de hace 20 años. Asimismo, tienen que hacer un plan de desarrollo económico de las zonas de las comarcas donde se instalan.

Galicia cuenta con 18 de las 34 materias primas críticas identificadas por la Unión Europea. Son minerales estratégicos para la industria actual

–Para cerrar, ¿qué tiene que decir en proyectos de defensa, seguridad y aeroespacio?

–Estamos con una estrategia de 2025-2030 que aprovecha lo mejor, digamos de lo que ya tenemos en sectores tradicionales de nuestra industria como la automoción y el naval, con un sector más moderno pero que está cogiendo mucho empuje, que es todo lo vinculado a los vehículos no tripulados y aeroespacio. Consiste en trabajar durante estos cinco años para que las empresas que tenemos en Galicia crezcan en tamaño y para atraer otras que se instalen en el ecosistema gallego. Tenemos dos grandes empresas, Navantia y Eurobesa, y luego está el ecosistema de empresas de aeroespacio que se crearon con esa iniciativa que se hizo en los años anteriores, la parte de vehículos no tripulados. Abrimos un diálogo estratégico y se han presentado unas 50 empresas que están interesadas y con ellas se está trabajando en hacer alianzas, consorcios de las empresas tractoras más grandes que vayan con las más pequeñas. Financiamos esos proyectos, siempre y cuando se industrialicen en la comunidad autónoma.

La estrategia tiene también apoyos, por ejemplo, para que cuando se está trabajando con tecnología dual, pero en el ámbito civil, se certifiquen en el ámbito militar, lo cual es complejo. Es una oportunidad grande, sobre todo, porque la automoción ahora está muy revuelta con todas las decisiones que se van tomando. El presupuesto es de 183 millones, pero pensamos que vamos a poder movilizar 900 en total, porque la idea es traccionar, apoyar el proyecto y, entre el impulso que le dé la empresa tractora con su inversión y la captación de fondos europeos o nacionales, conseguiremos mover 900 millones.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas