Esther Fontán
Entrevista a la exedil que denuncia a la alcaldesa de La Coruña
Esther Fontán (PSOE), sobre Inés Rey: «Su acoso no es algo aislado, es un patrón de conducta»
Una de las denunciantes de acoso laboral contra la alcaldesa de La Coruña charla con El Debate sobre el infierno sufrido en el Ayuntamiento
La pesadilla de Esther Fontán, exconcejala en el Ayuntamiento de La Coruña hasta 2023, volvió a revivirse a finales de este pasado año cuando empezó el goteo de casos de acoso laboral en el seno del PSOE gallego. Ver cómo la alcaldesa Inés Rey se erigía públicamente en defensora de las mujeres resultó un ejercicio de hipocresía insoportable, especialmente al recordar el calvario personal que ella misma asegura haber vivido bajo su mando. Fue en ese momento cuando decidió, junto a Eva Martínez Acón, denunciar por acoso laboral tanto a la regidora como a su primer teniente, José Manuel Lage Tuñas, por todo el infierno que le hizo vivir. De todo ello y de la carta que ambas acaban de enviar a la dirección nacional del PSOE habla con El Debate.
–¿Cómo se encuentra después de tener que revivir esta pesadilla de nuevo?
–Habíamos aparcado esto un lado de nuestras vidas, y, de repente, las circunstancias te hacen volver por responsabilidad, dignidad y solidaridad para ponerte otra vez en primer plano. Tanto para Eva como para mí, que habíamos dejado el Ayuntamiento en 2023, esto era un libro cerrado. Ninguna de las dos optamos a ningún cargo ni hemos abierto la boca en dos años, hemos mantenido un perfil no solo bajo, sino nulo políticamente. Dar este paso no ha resultado fácil, pero hay cosas que no puedes consentir.
–¿Qué os llevó a decidir poner esa denuncia de nuevo sobre la mesa?
–Llegó un punto donde la actuación de la alcaldesa y de su primer teniente con respecto a las funcionarias, al personal de confianza... que ya era inaceptable. Ver a Rey levantando la bandera del feminismo contra un excompañero, que en ese momento era el que se estaba poniendo en tela de juicio, el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, nos pareció que no era la persona más indicada para hacer un alegato a favor de las mujeres con todo lo que había sucedido desde el año 2019 y hasta el 23. Además de lo que sabíamos que estaba ocurriendo todavía.
Nos pareció inaceptable ver a Inés Rey levantando la bandera del feminismo
–Has mencionado lo que sabéis que está sucediendo ahora en el Ayuntamiento. Yo misma publiqué una tercera denuncia anónima de acoso laboral contra la alcaldesa por parte de una trabajadora actual. ¿Sois conocedoras de ese caso?
–Sí, nosotras, de hecho, lo que nos hizo dar el paso fue exactamente el conocimiento que teníamos de todo lo que está pasando. Es vox populi ese tipo de trato, una vez más, contra mujeres, y nos parecía un punto inaceptable e injusto. Entre todas las mujeres tiene que existir un lazo de unión muy fuerte cuando sufrimos situaciones de acoso, del tipo que sean. Si alguien no da la cara, es muy difícil que las demás también lo hagan; hay que ser ejemplo. Además, es un buen momento porque nosotras no estamos peleando por nada orgánico ni institucional.
Tenemos conocimiento de todo lo que está pasando en el Ayuntamiento, es vox populi el tipo de trato a las mujeres
–Tiene que ser muy duro...
–Sí, porque estábamos muy tranquilas en casa y lo habíamos aparcado a un lado de nuestra vida. Eva está dedicándose a su despacho y yo estoy con mis estudios, a darle un empujón a mi consultora y a mi vida familiar. Pero no podíamos seguir calladas. Nos fuimos en el año 2023, una salida digna y sin formar ningún escándalo y ahora la alcaldesa se ha permitido el lujo de decir que esto es un ajuste de cuentas.
–¿Qué le diría si la tuvieses delante, teniendo en cuenta que lo que ha dicho claramente es que es una revancha por no haber apostado por vosotras en el Ayuntamiento?
–Que se ha equivocado al 100 %. ¿Cree de verdad que después de lo que Eva y yo habíamos pasado dentro del Ayuntamiento, en el equipo de Gobierno, íbamos a querer continuar con ellos? No somos masocas, queríamos una vida tranquila y entramos en esa lista para hacer un servicio público, no para hacer carrera política. Claro que nos gusta el cargo, nos encantaba servir a los ciudadanos, pero no a costa de nuestra salud y nuestra dignidad. No estábamos dispuestas a pagar ese precio, lo teníamos asumidísimo, en ningún caso queríamos repetir en esa lista. Por lo tanto, de ajuste de cuentas ninguno.
Nos gustaba el cargo, pero no a costa de nuestra salud y nuestra dignidad
–En su caso, por lo que tengo entendido, creo que fue peor porque la alcaldesa era su amiga...
–Fue muy duro, tengo que reconocerlo, porque todo el mundo sabe el papel crucial que jugué en su candidatura en las primarias y en que ganase para ser alcaldesa. Quizás por eso, la reacción que tuvo conmigo causó más estupor y para mí sí, era una amiga, una amiga con la que hablaba a cualquier hora del día, comía, salía a tomar un café, atendía cuando tenía un problema o estaba agobiada... Pero fue entrar en el Ayuntamiento y, al poco tiempo, empezó a cambiar. Escuchó las voces equivocadas.
–¿Fue peor la parte de José Manuel Lage Tuñas o, en su caso, el comportamiento de la alcaldesa?
–Son dos casos distintos. He de reconocer que José Manuel Lage siempre fue un compañero con el que no tuve demasiado trato y, por lo tanto, me sorprendió desagradablemente que me tratase así, porque me pareció una falta de respeto entre compañeros, algo indigno y un abuso, pero no me dolió. Me machacó anímicamente. En el caso de Inés Rey, al machaque anímico habría que sumarle la decepción ante lo que consideraba que era una amiga. No valoró en absoluto la amistad; en ningún momento tuve una palmadita en el hombro de la alcaldesa ni de mi amiga en los peores momentos del mandato.
Tuve momentos muy duros, como cuando pasé tres o cuatro huelgas de recogida de limpieza y de la planta de Nostián. Fui amenazada, me vaciaban la basura delante de mi casa, se quemaron dos camiones...
Al machaque anímico, con Inés Rey habría que sumar la decepción de la persona que consideraba que era mi amiga
–¿Qué pasó el día que le dio un ataque de ansiedad por el acabó en Urgencias, en marzo de 2022?
–Llevaba una semana malísima. Fue la semana en la que me echaron una bronca impresionante y me metieron en una encerrona. Durante el pleno, lo pueden decir mis compañeros, me fui sintiendo mal, cada vez peor. La indisposición iba más y empecé a sentir un dolor terrible en el brazo izquierdo. Todo el mundo se asustó, todos mis compañeros de bancada se asustaron al decir que me dolía el brazo izquierdo y que tenía dificultades en el pecho y, automáticamente, empezaron a decir que tenía que irme. Inés Rey, que ya estaba finalizando el pleno, no tiene mejor cosa que decir al concejal del Partido Popular que tenía que hacer una pregunta, si le importaba que en lugar de ser la tercera pregunta fuese la primera para que yo la contestase en primer término y luego me pudiese marchar para el hospital. La reacción del concejal Roberto Rodríguez fue de «¿pero qué es esto?». Retiró su pregunta. Es decir, tuve más solidaridad, más empatía y preocupación por la bancada del Partido Popular que por la alcaldesa. Fue inaudito.
–¿Qué pasó después?
–Me dicen los médicos que tengo que pasar un fin de semana tranquilo y me dan un tratamiento. Mi sorpresa es que el sábado sufro acoso de nuevo. La alcaldesa Inés Rey quería sacar un comunicado de prensa diciendo que lo mío había sido una crisis de ansiedad y que no tenía nada que ver con un debate lógico dentro del Grupo municipal. Quería comunicar que no había habido bronca. Obviamente, hubo compañeras que dijeron que eso no lo firmaban y a mí me estuvieron llamando para presionarme para que rectificase, y fue mi marido el que se puso al teléfono diciendo que me dejasen en paz. Al final no hubo comunicado.
–Una de las personas que llamó fue Inés Rey?
–Sí. Primero fue su jefa de gabinete y luego fue la propia alcaldesa de La Coruña.
Inés Rey me llamó después de tener que ir a Urgencias para que firmase un comunicado de prensa que dijese que mi ataque de ansiedad no tenía nada que ver con lo que pasó en el pleno
–Lo que os había pasado no solo era conocido por el partido en Galicia, sino también en Madrid...
–Tanto Eva como yo, en su momento, mandamos una carta a dirigida a Santos Cerdán, pero no sabemos a dónde fue a parar. No hubo respuesta, y después pasó lo que pasó con Cerdán. Así que nos olvidamos. Ahora, cuando surge todo esto de nuevo, la dirección gallega opta por pasar el asunto a la Federal. No sabemos si es porque así lo piden. Hemos dejado claro en el escrito que el hecho de que Inés Rey pertenezca a la Ejecutiva Federal, no debiera ser un obstáculo para tomar medidas contra ella. Javier Izquierdo también lo era y lo expulsaron inmediatamente. Con respecto a Lage Tuñas no es miembro de la Ejecutiva, pero lo es del Comité Federal, exactamente igual que lo era José Tomé y también fue expulsado.
–También pidieron la dimisión del alcalde de Barbadás por la denuncia de presunto acoso laboral recientemente...
–Exactamente, es igual. Cuando ves que orgánicamente no hay razón para no tomar medidas… ¿Por qué no se toman medidas con Lage Tuñas que reúne todas las condiciones? ¿Y contra Inés Rey no se toman porque es mujer? Entonces, el acoso con abuso de poder con un cargo institucional superior a ti, por el hecho de ser mujer, ¿tiene menos importancia? Creo que no es así. Si queremos igualdad es para todos. Y cuando utilizas abusivamente tu poder, da exactamente igual si eres hombre o mujer porque estás aprovechando tu condición para humillar y denigrar a otras compañeras. No encuentro un argumento que sostenga que no se tome ningún tipo de actuación ni medida respecto de ellos. Tampoco que después de un mes y medio de la denuncia, no se hayan puesto en contacto con nosotras para decirnos algo o para pedir una relación de testigos. Solo nos mandaron, cuatro o cinco días después, un correo diciendo que no parecía que nuestro caso se adaptase a acoso sexual y que, por lo tanto, debería seguir otra dirección, otra denuncia. Cuando pusimos la denuncia, en la página del canal interno del PSOE, el protocolo era de acoso, solo había una opción. Era generalista y englobaba tanto el sexual como el laboral. Pero la sorpresa fue que, pocos días después de nuestra denuncia, ya solo aparece el acoso sexual. ¿Dónde quedamos nosotras? En un limbo, podían haber abierto otra pestaña más de acoso laboral. ¿Nosotras no merecemos atención? No lo entiendo. Me da la sensación de que han cambiado las reglas de juego a mitad de partido, y eso es muy poco garantista. Me sorprendió y me decepcionó, igual que a Eva. Ante esto, no nos quedó más remedio que mandar esta carta ahora preguntando en qué situación estamos.
–La reacción de la alcaldesa Inés Rey ante las denuncias de acoso laboral la retrato
–Cuando ella comparece hace pocas semanas ante los medios de comunicación, se le pregunta por este tema, y que lo primero que diga, al margen de que es un ajuste de cuentas, sea que somos gentuza... Demuestra un patrón de conducta, y eso es muy importante que se diga. Si ella, en una comparecencia pública, tacha a unas compañeras de gentuza, uno se podría preguntar qué no habrá hecho de forma privada, Y digo más, en un acto de partido interno, a otra compañera también en voz alta le dijo tonta útil. No es casualidad, es un patrón de conducta. Creo que las formas en política son muy importantes y definen a los políticos. En estos momentos en que la sociedad está tan crispada y tan convulsa, más que nunca los políticos tienen que ser un ejemplo. Me temo que la señora Rey y el señor Lage Tuñas no son ejemplo de nada bueno.
Que lo primero que diga Inés Rey tras nuestras denuncias es que somos gentuza, demuestra un patrón de conducta
–¿Estáis decepcionadas?
–Creo que merecemos una respuesta por parte de un partido, al que llevo perteneciendo 42 años, que defiende el feminismo y dice defender a las víctimas. No que se invisibilice a las víctimas, y nosotros estamos sintiendo que se nos está invisibilizando. Lo que viví esos cuatro años en el Ayuntamiento, no solo no me lo esperaba, por la amistad con Inés Rey, sino también porque en mis 40 años de militancia nunca lo había vivido. Nunca nadie me levantó la voz. Lo que pedimos a nuestro partido es que sea coherente y que esa salida a favor de las víctimas en el caso Móstoles también lo haga con las suyas propias en el 'caso Coruña'. Vamos a ponerle nombre.
Merecemos una respuesta por parte de un partido que defiende el feminismo y dice defender a las víctimas
–¿Culpáis a José Ramón Gómez Besteiro, líder de los socialistas en Galicia?
–No, al menos yo no. ¿De qué? Mi secretario general gallego sabe la situación, insisto en que, por el motivo que sea, que yo lo desconozco, se decidió que esto debía resolverlo la Federal. No tengo que culparlo ni exculparlo.
–Pero tampoco se ha puesto en contacto con ninguna de las dos...
–No, eso es verdad. Quiero suponer, que lo ha hecho para que no se pueda decir que ha influido para un lado o para otro, por mantener la equidistancia, supongo. Tengo que reconocer que cuando presentamos la denuncia tuvimos un aluvión inesperado de muestras de afecto y de apoyo, incluso de personas que no son compañeros que no esperaba. Es cierto que hubiese agradecido algún tipo de manifestación por parte de Besteiro, pero puede llegar a entenderlo.
Es cierto que hubiese agradecido algún tipo de manifestación por parte de Besteiro, pero puede llegar a entenderlo
–Lo comentaba porque Besteiro tenía conocimiento de al menos un caso de acoso sexual por parte de José Tomé, y no se hizo nada.
–No tengo mucho conocimiento de lo que ha pasado con José Tomé, de lo que me he enterado por la prensa. No puedo pronunciarme. Sí que he visto que una vez que salta a la prensa se ha sido muy expeditivo, lo cual es de agradecer. En nuestro caso, nuestra sensación es de indefensión, pero si esto discurre por estos cauces, habrá que tomar otro tipo de vía que no nos gusta, que es la judicial.
–Es algo que se ha cuestionado mucho. ¿Por qué no acudir por la vía judicial?
–Porque para eso creó el partido el canal de defensa, para proteger a las víctimas y que denunciáramos sin miedo a las posibles represalias. Creo que es una buena medida en ese sentido, tomar las medidas de manera inmediata y más cercana es lo más adecuado. Luego puedes decidir o no ir al juzgado, que es muy difícil. Probar estas cosas que suelen ocurrir en la intimidad no es precisamente fácil y a quien le estás pidiendo una medida es a quien ha decidido ponerse a tu disposición, es decir, el PSOE. Abrió un canal para proteger a las mujeres víctimas de acoso y es un avance importantísimo.
El PSOE creó el canal interno para proteger a las víctimas y que denunciáramos
–Pero a la vez ese partido que enarbola la bandera del feminismo no ha hecho nada por ninguna de las dos
–En nuestro caso, no. En los demás, sí, porque hay una serie de compañeros expulsados del partido: el alcalde de Barbadás, José Tomé, Javier Izquierdo… Se han hecho cosas y me alegro porque eso demuestra que mi partido funciona, lo que no esperaba es que justo fuera a dar las de silencio como respuesta en el nuestro. Además, hay pruebas y hay testigos. Pudieron escuchar el audio y no es el único audio que hay. Por lo tanto, espero que el partido ahora cuando reciba nuestra carta le dé un impulso y se ponga en contacto con nosotras. La carta coincide que va dirigida a tres mujeres: la secretaria de Organización, Rebeca Torró; la secretaria de Igualdad, Pilar Berbabé, y la presidenta de la Comisión de Garantías, María Luisa Carcedo, a la que tengo el gusto de conocer, es una maravillosa compañera, y fue una magnífica ministra. Coincide que son tres mujeres y creo que tendrán más sensibilidad con el caso.
En nuestro caso de denuncias de acoso laboral, el PSOE no ha hecho nada
–¿Cree que finalmente Inés Rey tendrá que dimitir?
–La sanción no la tenemos que pedir nosotras, el partido tendrá que evaluar la gravedad de los hechos que se denuncian y decidir cuál es la medida más apropiada. Aunque sí digo que es muy poco ejemplarizante para la ciudadanía de La Coruña que sus máximos gestores en la ciudad, tanto la alcaldesa como su primer teniente, actúen con sus compañeras, funcionarias y personal de confianza de esta manera. Creo que no son buen ejemplo y no creo que los coruñeses se sientan muy contentos.
Por otro lado, tampoco creo que si el partido realmente ha puesto todas estas medidas a nuestra disposición, se pueda cruzar de brazos ante unos actos, no le dejaría en muy buen lugar. Quiero pensar que el hecho de que estemos fuera de la actividad política, les haya hecho tomárselo con más calma. Sea como sea, solo puede definir esto como sorprendente y decepcionante.
Esta sociedad está muy falta de políticos que den buen ejemplo
–¿Para usted sería de justicia que Inés Rey tuviera que dimitir?
–Sí, porque quien no está a la altura de dirigir un equipo desde el respeto, la cercanía y la confianza, no está cualificada para dirigirlo. Y con respecto a Lage, nada que decir. Por todos es conocido su mal genio y sus malas formas. Por lo tanto, obviamente, tiene que dimitir. En estos momentos tan crispados se requiere más que nunca del ejemplo, de la educación y de la seriedad porque se puede ser muy irónico y se puede, como decimos en Galicia, tener retranca, pero nunca puedes ser faltón. El que tienes enfrente representa a muchos ciudadanos que le han votado y que merecen un respeto. Sé que a lo mejor no está de moda que yo diga esto, pero no es una cuestión de moda, sino de educación, y esta sociedad está muy falta de políticos que den buen ejemplo.
–Mi sensación desde que saltó el caso es que os ha defendido más la oposición que el propio partido...
–Para empezar el partido no nos ha defendido, no hemos tenido una sola palabra de apoyo de ningún cargo orgánico, de ningún órgano del partido a ningún nivel. No podemos decir que tengamos apoyo, aunque sí de montones de compañeros y compañeras a los que estamos sumamente agradecidos. En cuanto a la oposición, el juego político está el usar o tirar de asuntos como estos para atacar al contrario. Pero no sería justo tampoco por mi parte, si no dijese que siempre, mientras fui concejala y creo que mi compañera Eva puede decir lo mismo, obtuvimos de las bancadas de la oposición un trato tremendamente exquisito y respetuoso, ya fuese el BNG, el PP, Podemos y, en menor medida, de la Marea. Quizás también porque mi concepción de la política que se está definiendo en esta entrevista, también me define a mí. No tengo necesidad de insultar ni de tratar a mi oponente mal, que no es mi enemigo. He recibido de ellos el mismo respecto. Y tengo que agradecerle a Roberto Rodríguez en particular el trato dispensado en el mandato anterior y cuando presenté la denuncia.