El interior de esta capilla gallega que recuerda a la Capilla SixtinaTurismo Ribeira Sacra

Las ocho iglesias del románico gallego que solo se pueden visitar hasta junio en la Ribera Sacra

Ofrece visitas libres con un aforo limitado y una tarifa simbólica de dos euros por templo

En el interior de Galicia, entre las provincias de Lugo y Orense, la Ribera Sacra despliega uno de los paisajes culturales más singulares de Europa. Aquí, los ríos Miño y Sil han esculpido durante siglos un territorio de laderas vertiginosas, bancales de viñedo y pequeños templos de piedra que parecen suspendidos en el tiempo.

Este entorno, que concentra la mayor densidad de románico rural del continente, vuelve a abrir parte de sus tesoros gracias a una iniciativa del Consorcio de Turismo Ribeira Sacra y la Diócesis de Lugo. Hasta finales de junio, ocho iglesias habitualmente cerradas pueden visitarse dentro de un programa que consolida el éxito de su primera edición y que permite descubrir este patrimonio.

Con una entrada simbólica y visitas libres, la propuesta invita no solo a entrar en los templos, sino a recorrer el territorio. Por eso, más que una lista, estas ocho iglesias dibujan una auténtica ruta por la Ribeira Sacra.

Los ochos tesoros románicos

El itinerario puede comenzar en la zona de Taboada y Carballedo, en el entorno más próximo al curso del Miño, con la visita a San Pedro de Bembibre, un templo que resume la esencia del románico rural gallego con su sobria nave y su espectacular portada decorada. Muy cerca, en Santiago de Lousada, el viajero se encuentra con un templo de origen monástico profundamente transformado con el paso de los siglos, pero que aún conserva huellas de su pasado medieval, como la silueta de una antigua puerta románica y la memoria de antiguos enterramientos nobiliarios.

Desde aquí, la ruta avanza hacia el sur, en dirección a Chantada, donde espera Santa María de Nogueira de Miño, situada en un enclave privilegiado sobre el espectacular meandro del río. Este templo, que mezcla elementos románicos y barrocos, sorprende por su interior, donde las pinturas murales, con escenas del Juicio Final y la Pasión, le han valido el apodo de ‘Capilla Sixtina gallega’.

El recorrido continúa hacia la zona de Pantón, uno de los grandes núcleos del románico en la Ribeira Sacra. Allí se encuentra San Miguel de Eiré, uno de los templos más singulares del conjunto, reconocible por su torre que se alza sobre el crucero y por la riqueza simbólica de su escultura. Muy cerca, en un entorno natural privilegiado junto al Sil, aparece San Vicente de Pombeiro, antiguo monasterio que aún conserva su imponente estructura basilical y restos de pintura mural, rodeado de vegetación y vestigios de antiguos eremitas.

La ruta se adentra después en el municipio de Sober, donde se concentran dos de las iglesias incluidas en el programa. Por un lado, San Xillao de Lobios, un ejemplo destacado del tardorrománico, con una potente iconografía que enfrenta simbólicamente el bien y el mal tanto en su escultura como en sus pinturas murales. Por otro, San Vicente de Pinol, un templo más sobrio en apariencia pero que guarda en su interior uno de los conjuntos pictóricos más llamativos del recorrido, con escenas llenas de vida y color que fueron restauradas recientemente.

El itinerario puede finalizar en O Saviñao, con la visita a Santo Estevo de Ribas de Miño, uno de los grandes iconos del románico gallego. Su impresionante adaptación al terreno, con una estructura que salva el desnivel de la ladera, y su espectacular fachada con rosetón lo convierten en una parada imprescindible. En su interior, además, se conservan piezas escultóricas de gran valor.

Recorrer estos templos es también una forma de entender cómo el románico se adaptó al territorio y a la vida monástica que marcó durante siglos la identidad de la Ribeira Sacra. Con la llegada del buen tiempo y el incremento de las visitas, este itinerario se presenta como una oportunidad para descubrir un legado que sigue definiendo uno de los enclaves más singulares de Galicia.