El acusado de estafar más de 55.000 euros a una maderera en Orense
Fraude digital: Un hombre usa su cuenta bancaria para estafar 55.000 euros a una maderera de Orense
Ha sido condenado a año y medio de cárcel por acceder ilegal al correo electrónico de una compañía del sector y manipular una factura para desviar el dinero
Un hombre ha sido condenado a un año y medio de prisión por facilitar su cuenta bancaria para recibir más de 55.000 euros procedentes de una estafa informática a una empresa maderera de Orense. El fraude se realizó tras el acceso ilegal al correo electrónico de una compañía del sector y la manipulación de una factura para desviar el dinero.
La sentencia de la Audiencia Provincial de Orense considera probado que el acusado colaboró de forma decisiva en la operación al permitir que el dinero fuese transferido a una cuenta bancaria de la que era único titular.
Así se produjo la estafa
Los hechos ocurrieron entre finales de septiembre y principios de octubre de 2022. Una tercera persona, todavía sin identificar, logró acceder al correo electrónico de una empresa maderera y hacerse con una factura pendiente de pago por valor de 55.158 euros.
Después modificó el número de cuenta que figuraba en el documento y colocó en su lugar la cuenta bancaria del ahora condenado. La factura alterada fue enviada a otra empresa maderera, que realizó el pago sin sospechar que había sido víctima de un engaño.
Aunque el tribunal no ve pruebas de que el hombre participase directamente en el hackeo del correo ni en la falsificación de la factura, sí considera acreditado que facilitó su cuenta para hacer posible la estafa y beneficiarse económicamente.
Durante el juicio el hombre afirmó que otras personas lo engañaron y lo presionaron para abrir la cuenta bancaria utilizada en el fraude. Según explicó, en aquella época vivía en una casa okupa en Granada junto a varias personas que supuestamente lo amenazaron cuando intentó desvincularse de ellas y cerrar la cuenta.
La Audiencia Provincial de Orense lo condena por un delito de estafa informática agravada debido a que la cantidad defraudada supera los 50.000 euros. La pena impuesta es de un año y seis meses de cárcel, además de una multa económica y el pago de parte de las costas judiciales.
El acusado, sin embargo, fue absuelto del delito de falsedad documental porque no pudo demostrarse que participara directamente en la manipulación de la factura o en el acceso ilegal al correo electrónico de la empresa.