Foto de archivo
Unos okupas dan una paliza al dueño de un inmueble que intentó que no entrasen a su local
Fue una vecina la que descubrió lo que estaba ocurriendo y llamó al dueño para intentar evitar que los okupas terminasen dentro del inmueble
La okupación es uno de las grandes preocupaciones de los propietarios españoles. A la lentitud de la justicia se le suma la agresividad en ciertas situaciones como la que ha ocurrido en Lugo.
Un hombre ha sido agredido al sorprender a tres personas intentando ocupar una casa que estaba sin habitar y era de su propiedad.
Fue una vecina la que descubrió lo que estaba ocurriendo y llamó al dueño para intentar evitar que los okupas terminasen dentro del inmueble y fuese más difícil hacerlos salir.
«El propietario acudió de inmediato e intentó bloquear la salida de los ocupantes ilegales hasta la llegada de la Policía, momento en que uno de ellos le propinó un puñetazo en la nariz y varios golpes en el costado cuando cayó al suelo», especifica la mujer que asegura que entraron rompiendo una ventana.
Los okupas, que eran dos hombres y una mujer, consiguieron huir del lugar y la Policía Local no pudo localizarlos. El dueño fue informado de que debía presentar denuncia en dependencias policiales y aportar el parte médico correspondiente.
Además, agentes acudieron al requerimiento por una pelea en vía pública, entre tres personas. Al llegar al lugar, el denunciante señala a un joven que comienza a correr. Al recibir la versión de testigos e implicados, los efectivos concluyen que el joven, tras empujar a su madre, le rompió el bolso y le sustrajo el móvil, las llaves de casa y 100 euros. Finalmente, fue detenido.
En otro orden de cosas, los agentes atendieron siete requerimientos de asistencia a personas en situación de vulnerabilidad o emergencia, así como una pelea entre dos compañeros de piso.