El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el ya ex consejero, Alfonso Villares
La vuelta a la política de Alfonso Villares tras el archivo de su causa por la denuncia de Paloma Lago
El ex consejero siempre contó con el apoyo del presidente gallego y de todo el equipo del Gobierno autonómico
«Quiero centrar todas mis fuerzas en defenderme en el ámbito judicial. Llevo 30 años en política, donde comencé en la base, y nunca viví un momento tan duro como este porque sé de mi inocencia». Así se despedía el ex consejero de Mar, Alfonso Villares, de su puesto tras haber sido acusado por la presentadora Paloma Lago por presunto abuso sexual.
Ahora, Villares vuelve a la política al contar con la total confianza del presidente de la Xunta, Alfonso Villares. De hecho ha sido el propio líder del ejecutivo gallego el encargado de informar de ello tras el Consejo de Gobierno celebrado este lunes. De esta manera, Villares pasará a ser el nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo.
Rueda ha comentado que se han realizado diferentes cambios de «segundos niveles» en el organigrama de la Administración gallega, según ha dicho para afrontar «desafíos en la segunda parte de la legislatura».
Al respecto, Rueda ha afirmado que el hasta ahora delegado de la Xunta en Lugo, Javier Arias, ha cesado «a petición propia». El presidente de la Xunta ha recordado que Villares «dimitió por una acusación que la justicia acabó archivando», por lo que «ahora retoma su carrera política» como delegado en Lugo.
Una decisión previsible
La vuelta de Villares a la política era del todo previsible. De hecho, tanto Rueda como todo el equipo de gobierno siempre apoyó al ex consejero de manera pública y clara.
El presidente gallego lo calificó como «muy recuperable para la vida pública» y mostró su cariño a Villares en todas sus declaraciones tras conocerse la denuncia de Paloma Lago.
«Creo que él lo explicó perfectamente y yo me alegro de este final», comentó hace unos meses, antes de apuntar a la oposición para criticar que no se hayan «disculpado» con él.
«Supongo que no lo harán. Estas personas que siempre hablan, que siempre quieren sustituir a los jueces dictando sentencias antes de tiempo, después no son igual de diligentes, ni igual de expresivas, cuando la Justicia no les da ninguna razón. Eso, lo primero», afeó.