El municipio gallego que conquistó Madrid con medio kilómetro de impresionantes alfombras florales
El pueblo gallego que llevó Galicia hasta el Papa en Madrid con una alfombra de 30.000 flores
Más de 160 voluntarios dirigidos por alfombristas gallegos transformaron la calle Alcalá en una obra de arte efímera durante la histórica visita de León XIV
Madrid vivió este fin de semana una de las imágenes más impactantes de la visita del papa León XIV a España. Miles de fieles acompañaron la procesión del Corpus Christi presidida por el Pontífice en el centro de la capital, que amaneció vestida por alfombras florales que cubrieron parte del recorrido por la calle Alcalá y los alrededores de la Plaza de Cibeles.
Aunque Galicia no figuró finalmente entre los destinos de la visita papal, una de sus tradiciones más emblemáticas sí logró llegar hasta el corazón de Madrid. Lo hizo gracias al trabajo de los alfombristas de una localidad pontevedresa considerada una referencia internacional en el arte de las alfombras florales.
El pueblo que representó a Galicia
El Papa León XIV recorrió las calles madrileñas sobre un tapiz de colores elaborado siguiendo una tradición que en Galicia se remonta a siglos atrás. Un total de 24 alfombristas de la Asociación de Alfombristas del Corpus Christi de la localidad gallega de Ponteareas fueron los encargados de coordinar a 160 voluntarios para dar forma a 16 grandes composiciones florales que cubrieron cerca de 500 metros del recorrido procesional. Para ello se utilizaron alrededor de 30.000 claveles, además de miles de elementos vegetales y materiales naturales cuidadosamente seleccionados.
Las alfombras florales forman parte del ADN cultural de Ponteareas. Cada año, coincidiendo con la celebración del Corpus Christi, que ya es Bien de Interés Cultural, vecinos de todas las edades participan en una tradición que transforma por completo las calles de la villa gallega.
Durante la noche previa a la procesión, cientos de personas trabajan para crear auténticas obras de arte efímero utilizando pétalos, hojas, semillas, cortezas y otros materiales naturales. Los diseños combinan elementos religiosos, figuras ornamentales y composiciones geométricas.
Ponteareas se ha convertido en un referente en España de esta técnica artesanal, y es precisamente esa experiencia la que llevó a la organización de los actos papales a confiar en los alfombristas gallegos para decorar el recorrido de una de las celebraciones religiosas más importantes del año.
Más allá de sus famosas alfombras
Sin embargo, Ponteareas ofrece mucho más que la tradición que le ha dado fama internacional. Situada en el valle del río Tea, en el interior de la provincia de Pontevedra, la localidad cuenta con un importante patrimonio histórico, cultural y natural.
Entre sus principales atractivos destaca el Castro de Troña, uno de los yacimientos castreños más relevantes del sur de Galicia. El asentamiento permite descubrir cómo vivían los antiguos pobladores de la zona durante la Edad del Hierro y constituye una de las visitas imprescindibles para quienes se acercan al municipio.
Otro símbolo de la comarca es el Castillo del Sobroso, una fortaleza medieval situada en una posición estratégica desde la que durante siglos se controlaron las comunicaciones entre el interior y el sur de Galicia. Su historia está ligada a algunos de los personajes más destacados de la Edad Media gallega.
A ello se suman otros lugares de interés como el Convento de Canedo, diversas iglesias con elementos románicos repartidas por el municipio y el Museo Municipal de Ponteareas, donde se conservan importantes piezas arqueológicas procedentes de toda la comarca.
Naturaleza, rutas y playas fluviales
El río Tea constituye otro de los grandes tesoros del municipio. Sus aguas atraviesan Ponteareas, formando espacios naturales de gran valor ambiental y áreas recreativas muy apreciadas durante los meses de verano.
Entre ellas destaca la Playa de Freixa, una de las playas fluviales más populares del interior gallego. También sobresale el Monte de la Picaraña, conocido por sus vistas panorámicas y por las leyendas asociadas a la Piedra del Equilibrio y la Piedra de los Enamorados.
Mientras Madrid acogía la visita de León XIV y miles de personas contemplaban las alfombras florales creadas por manos gallegas, Ponteareas celebraba simultáneamente su propio Corpus Christi. Dos escenarios distintos unidos por una misma tradición.
Una tradición que volvió a demostrar que, aunque Galicia no estuviera en la agenda oficial del Papa, una parte esencial de su patrimonio cultural sí consiguió convertirse en protagonista de uno de los momentos más destacados de su visita a España.