Concentración en Lugo de policías y guardias civiles
El ninguneo de Marlaska a Galicia moviliza a policías y guardias civiles por la asfixia de las plantillas
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado denuncian su precaria situación mientras el Gobierno riega de dinero a los Mossos y la Ertzaintza
La muerte a tiros de uno de los presuntos narcotraficantes en la macrooperación antidroga llevada a cabo por la Udyco este martes en el municipio pontevedrés de Cambados es solo un ejemplo más de la cruda realidad que viven en Galicia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante el ninguneo del ministro del Interior. Para la Confederación Española de Policía (CEP) y la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), este trágico suceso es sinónimo de la «indefensión» estructural que sufren las plantillas.
Desde la CEP denuncian que, en este caso concreto, un agente de la Policía Nacional fue señalado públicamente desde un primer momento sin antes conocerse la versión policial de los hechos. Desde el sindicato advierten que «desde el momento que se pone en duda la palabra de los profesionales y se le da voz solo a una parte interesada, la democracia y el Estado de derecho se ponen en jaque». Por ello, exigen que se deje trabajar a la Justicia y que no se ponga la diana en los policías, lanzando un durísimo reproche a Moncloa: «Ya nos llega con que nuestro propio Gobierno nos desnude ante la criminalidad sin poner solución alguna».
Bajo esta misma premisa de indignación y hartazgo, agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se manifestaron en Lugo dentro de la Marcha por la Dignidad Policial. La protesta, promovida de forma conjunta por la CEP y la AEGC, supone el broche final a una ruta que ha recorrido las distintas ciudades de Galicia con el único objetivo de denunciar las graves carencias estructurales de ambos cuerpos y exigir, nuevamente, la dimisión de Fernando Grande-Marlaska.
Mientras que el Gobierno «da dinero a espuertas a los Mossos d'Esquadra en Cataluña y a la Ertzaintza en el País Vasco para tener más agentes y medios», la CEP denuncia que Galicia sufre una asfixia de recursos que ya se traduce en un incremento de la criminalidad superior al 20 % en el periodo 2019-2025. Sin hablar del sentimiento de inseguridad, que crece entre los policías y la ciudadanía.
Los homicidios suben casi un 83 %
La criminalidad en Galicia experimenta un preocupante repunte generalizado. La ciberdelincuencia lidera las subidas con un crecimiento superior al 120 %. Le siguen de cerca los homicidios y asesinatos (tanto consumados como en tentativa), que escalan casi un 83 %.
Por su parte, las agresiones sexuales con penetración suben más de un 75 % y los delitos contra la libertad sexual aumentan más de un 53 %. Sin olvidarse de la violencia callejera, que crece un 45,7 % en el periodo 2019-2025.
Agresiones a funcionarios
A este escenario criminal se añade el alarmante incremento de agresiones a funcionarios públicos, quienes padecieron tres ataques cada dos días en 2025. Todo ello ocurre mientras el Gobierno bloquea en el Congreso (hasta en 71 ocasiones) la tramitación de la ley que declararía la suya como profesión de riesgo. Esto equipararía a los policías nacionales y guardias civiles con sus homólogos autonómicos de Cataluña o País Vasco.
«Nos encontramos ante una tendencia consolidada, sostenida en el tiempo y eso exige medidas que refuercen el principio de autoridad, la protección de la integridad física de los policías y un despliegue de prevención de la delincuencia acorde a los hechos», afirman.