Captura de la declaración
Caso Saltamontes Vídeo: La edil socialista imputada por homicidio imprudente culpó ante la juez a la Policía Local de Vigo
A pesar de esta declaración, desde el Juzgado se decidió continuar con el proceso incluyendo a la concejala de Seguridad
El 3 de agosto de 2024, Iván Castaño de 36 años perdía la vida en las fiestas de Matamá en Vigo. Lo hizo a causa de un accidente en la atracción del saltamontes. Por este motivo, Patricia Rodríguez, concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Vigo declaró el pasado mes de febrero como investigada. En sus respuestas ante la juez, culpó a la Policía Local de no haber precintado la atracción que no contaba con los permisos necesarios para desarrollar su actividad.
«Afortunadamente la gente cumple las resoluciones y tengo poquitos recuerdos de otras situaciones. Yo siempre me entero a posteriori pero ellos en su trabajo, su protocolo de actuación es cuando detectan un incumplimiento con la resolución, localizan al titular de la actividad, le requieren para que cese o adoptan medidas de forma inmediata. Y cuando se niegan a atender a la autoridad competente, en este caso en la Policía local toman la decisión de precintar», aseguró Rodríguez, tal y como puede verse en el vídeo de la declaración al que ha tenido acceso El Debate. «¿O sea que la decisión de precintar es de la Policía local y no de usted?», incide la juez. «Que a mi me conste, sí», sentencia la concejala investigada.
A pesar de esta declaración, desde el Juzgado se decidió continuar con el proceso incluyendo a la concejala de Seguridad. De hecho, la justicia rechazó el recurso presentado por la concejal.
En su respuesta al recurso, el juez expone que la edil socialista tenía «el deber jurídico ineludible» de adoptar medidas para neutralizar el riesgo, y más después de haber desautorizado la instalación del Saltamontes. Al respecto, señala también que, cuando firmó esa resolución (que indicaba que esa atracción, igual que otras, no contaba con permiso municipal) y la envió a la Policía Local, el Saltamontes ya llevaba casi dos días funcionando, porque las fiestas de Matamá ya habían empezado.