Una senderista haciendo la ruta más dura de Galicia
Así es la ruta más extrema de Galicia: un desafío con 1.000 metros de desnivel y tramos de gran verticalidad
Su creciente popularidad lo ha consolidado como uno de los principales reclamos para el senderismo de alta dificultad
Galicia cuenta con una amplia oferta para la práctica del senderismo con itinerarios que abarcan entornos litorales, espacios forestales y zonas de media montaña. Esta diversidad permite encontrar recorridos de distintos niveles de exigencia, que van desde propuestas accesibles hasta trayectos de mayor exigencia física.
Estas rutas se caracterizan por desniveles pronunciados, terrenos irregulares y una mayor duración, factores que obligan a planificarlas con antelación y a contar con una preparación física adecuada. Es el caso de la ruta que está considerada como la más extrema de Galicia.
Un ascenso casi vertical
Nos referimos al Kilómetro vertical de O Courel, un itinerario que asciende hacia el entorno del Pico Penaboa y el Pía Paxaro, en plena Sierra del Courel. Se trata de un recorrido reconocido entre montañeros por su elevada exigencia física y la sensación de verticalidad en varios tramos.
Su creciente popularidad lo ha consolidado como uno de los principales reclamos para el senderismo de alta dificultad en la sierra, atrayendo cada año a deportistas con experiencia que buscan retos de montaña en este espacio natural.
El itinerario comienza en la aldea de Ferreirós de Abajo, situada a unos 550 metros de altitud, y asciende de forma continuada hasta las inmediaciones del Pía Páxaro, que supera los 1.600 metros. Este desnivel cercano a un kilómetro, concentrado en una distancia relativamente corta, es el rasgo que define la ruta y explica su denominación: una subida muy exigente, con tramos en los que es necesario apoyarse en las manos para avanzar con seguridad.
Son tramos donde la inclinación aumenta de forma notable y aparecen pequeñas trepadas, sobre todo en la parte final, donde el terreno rocoso y pendientes cercanas al 43 % obligan a avanzar con precaución pero, aunque la dureza es su rasgo más conocido, el recorrido discurre en gran parte por pendientes en las que la exigencia varía según el ritmo de marcha.
Uno de los puntos más impresionantes del recorrido es el paso por una arista estrecha flanqueada por barrancos de gran profundidad, uno de ellos ronda los 400 metros, un tramo que puede resultar intimidante para quienes padecen vértigo.
Recompensa: las vistas panorámicas
La senda fue impulsada por el trabajo de Orlando Gregorio Álvarez, integrante de la asociación ecologista SOS Courel, quien abrió el tramo más complejo mediante labores de desbroce en la ladera. Con el paso del tiempo, el propio promotor y otros colaboradores acondicionaron accesos alternativos y señalizaron el itinerario, lo que permite recorrerlo hoy con mayor facilidad.
El trazado cuenta además con varias variantes que amplían las posibilidades del recorrido: una discurre por el entorno de Coto y otra incorpora el paso por el Mirador de Polín. Todas ellas comparten tramos por crestas rocosas que ofrecen amplias panorámicas de la Sierra del Courel, otro de los grandes atractivos de esta ruta.
La ruta no ha dejado de ganar seguidores. Grupos organizados y excursionistas por libre se acercan con frecuencia, atraídos por el desafío y la singularidad del trazado. Y es que el Kilómetro vertical del Courel se ha abierto paso rápidamente entre los grandes reclamos de la Sierra, consolidándose como un itinerario de referencia para quienes buscan recorridos de alta exigencia.
Esta ruta es una de las propuestas más singulares del senderismo de montaña en Galicia, un recorrido que sigue sumando interés y que, previsiblemente, continuará ganando protagonismo en los próximos años.