El restaurante histórico de Santiago que conquista a famosos y peregrinos desde hace más de 80 años
El restaurante histórico de Santiago de Compostela que conquista a famosos y peregrinos: qué comer y cuánto cuesta
Abierto desde 1942 y situado a pocos metros de la Catedral, sigue siendo uno de los restaurantes más reconocidos de Santiago de Compostela gracias a su apuesta por la cocina tradicional gallega
El casco histórico de Santiago de Compostela es un lugar donde la gastronomía forma parte del propio patrimonio de la ciudad. Más allá de ser la meta del Camino, sus calles empedradas albergan tabernas y restaurantes centenarios que han sabido mantener vivas las recetas tradicionales gallegas.
Entre edificios de piedra y soportales, donde conviven peregrinos, turistas y vecinos, hay locales que se han convertido en auténticos símbolos de la capital gallega, no solo por su cocina, sino también por la cantidad de personalidades que han pasado por sus comedores. Entre ellos destaca uno que, desde 1942 y a escasos metros de la Catedral, continúa siendo una de las grandes referencias para quienes buscan disfrutar de la gastronomía gallega más auténtica.
Este es el emblemático restaurante
A escasos metros de la Catedral de Santiago de Compostela, en pleno corazón del casco histórico, hay un restaurante que lleva más de ocho décadas formando parte de la historia gastronómica de la ciudad. Sus paredes, cubiertas de fotografías de políticos, periodistas, artistas y deportistas, delatan que no es un establecimiento cualquiera. Se trata de Casa Camilo, uno de los restaurantes más emblemáticos de la capital gallega y un lugar que se ha convertido en parada obligatoria para numerosos personajes conocidos que visitan Compostela.
Entre sus clientes más fieles figura el periodista Carlos Herrera, gran aficionado al Camino de Santiago y habitual de la ciudad tras completar la peregrinación. Durante años, el comunicador ha compartido con sus oyentes diferentes etapas del Camino y, una vez alcanzada la Plaza del Obradoiro, una de sus costumbres más conocidas ha sido sentarse a la mesa de este histórico restaurante para celebrar el final del recorrido.
Pero más allá de sus clientes ilustres, Casa Camilo ha conseguido mantenerse durante más de 80 años gracias a una fórmula que apenas ha cambiado: producto gallego, cocina tradicional y una ubicación privilegiada en una de las calles con más vida del casco antiguo compostelano.
Situado en la Rúa da Raíña, 24, Casa Camilo abrió sus puertas en 1942 de la mano de Camilo Alberte. Desde entonces se convirtió en uno de los grandes referentes gastronómicos de Santiago de Compostela, especialmente entre quienes buscaban cocina gallega de calidad.
En 1987 el negocio pasó a manos de los hermanos Inocencio y José Pereira Aldrey, que consolidaron el prestigio del establecimiento. Tras un breve cierre, Casa Camilo inició una nueva etapa con una gestión renovada, aunque los nuevos propietarios apostaron por conservar tanto el nombre como el carácter del local, actualizando parte de su propuesta gastronómica sin renunciar al tipo de cocina que siempre ha definido la casa.
El templo del producto gallego
La carta de Casa Camilo gira alrededor de uno de los grandes atractivos de la gastronomía gallega, la calidad del producto. Los mariscos de las rías ocupan buena parte del protagonismo. Entre las especialidades aparecen las zamburiñas, las navajas, los berberechos, las almejas a la marinera o las gambas al ajillo, además de una de las propuestas más completas del restaurante, la Mariscada Casa Camilo, pensada para compartir. Otro de los imprescindibles es el pulpo á feira, una de las recetas más demandadas por quienes llegan a Santiago después de completar el Camino y quieren celebrar la experiencia con uno de los platos más representativos de Galicia.
En el apartado de pescados tampoco faltan clásicos como la merluza a la plancha, el bacalao a la gallega, la lubina o el rodaballo, elaborados con una cocina sencilla donde el producto es el verdadero protagonista. También ofrece una parrillada de pescado para dos personas, una opción habitual entre quienes buscan compartir diferentes variedades. Antes de los principales, la carta propone entrantes tradicionales como empanada gallega, tortilla española, croquetas caseras, anchoas del Cantábrico o tablas de quesos y embutidos.
La oferta se completa con carnes a la brasa, ensaladas elaboradas con productos frescos y una selección de postres caseros, además de una bodega donde destacan vinos de las principales denominaciones de origen gallegas, como Rías Bajas, Ribeiro y Ribeira Sacra.
Uno de los aspectos que más interés despierta entre quienes buscan información sobre el restaurante es el precio. Casa Camilo ofrece una amplia variedad de opciones, lo que permite adaptar la experiencia a diferentes presupuestos. Un almuerzo o cena con entrante y plato principal puede situarse entre 30 y 40 euros por persona, aunque la factura aumenta si se opta por mariscos, arroces o pescados de mayor valor.
Y aunque son muchas las razones por las que Casa Camilo sigue siendo uno de esos establecimientos que aparecen una y otra vez en las recomendaciones de quienes conocen bien Santiago de Compostela, la cercanía a la Catedral hace que sea una de las primeras opciones para muchos peregrinos que quieren poner el broche final al Camino de Santiago alrededor de una buena mesa.