El tren histórico de Galicia. un viaje entre cañones, viñedos y paisajes
El viaje en un tren histórico que nadie se quiere perder este verano: la nueva manera de descubrir la Ribeira Sacra
Galicia suma una nueva forma de conocer uno de sus paisajes más espectaculares en el primer tren turístico privado que circula por la comunidad gallega
Galicia lleva años consolidándose como uno de los grandes destinos del turismo ferroviario en España. A los conocidos Trenes Turísticos de Galicia, impulsados por Renfe y la Xunta, que permiten descubrir rutas como los Faros, los Pazos y Jardines Históricos, los Monasterios o la Ribeira Sacra, combinando viajes en ferrocarril con visitas guiadas, se suma ahora una propuesta completamente diferente. En esta ocasión, el tren deja de ser un simple medio de transporte para convertirse en el verdadero protagonista del viaje.
Ese es precisamente el objetivo del Galaico Expreso, un convoy histórico que acaba de iniciar sus recorridos por la Ribeira Sacra y que supone un hito para el turismo gallego al convertirse en el primer tren turístico operado por una empresa privada en la comunidad. La experiencia propone regresar a la época dorada del ferrocarril, viajar sin prisas y disfrutar de algunos de los paisajes más espectaculares de Galicia desde una perspectiva que resulta imposible contemplar por carretera.
Un tren que viaja como hace 4 décadas
Subirse al Galaico Expreso es hacerlo a bordo de un auténtico museo sobre raíles. El convoy está formado por cuatro coches históricos procedentes del Museo del Ferrocarril de Galicia (Muferga), en Monforte de Lemos, que han sido completamente restaurados para recuperar su aspecto original sin renunciar a las comodidades actuales.
Tres de los vagones pertenecen a la década de los ochenta y un cuarto, todavía más veterano, procede de los años cincuenta, aunque fue modernizado durante los años ochenta para adaptarlo a los servicios ferroviarios de la época. La composición está remolcada por una locomotora de la serie 269, una de las máquinas eléctricas más emblemáticas de Renfe y conocida popularmente entre los aficionados como las ‘japonesas’ por la tecnología con la que fueron diseñadas.
Tiene ciertos detalles de los vagones antinguos
En su interior todavía permanecen muchos de los elementos que marcaron una generación de viajeros: compartimentos clásicos para seis personas, ventanillas que pueden abrirse, mandos individuales para regular la iluminación y el aire acondicionado, acabados originales y un ambiente que transporta inmediatamente varias décadas atrás. Todo ello acompañado por un coche cafetería acondicionado con mesas y sillas de madera que refuerza ese aire nostálgico que busca transmitir el proyecto.
La restauración del convoy ha supuesto una inversión cercana a los 500.000 euros, un trabajo que ha permitido devolver a la circulación un tren que llevaba aproximadamente quince años fuera de servicio.
Galicia desde una perspectiva diferente
El recorrido elegido para el estreno del Galaico Expreso no es casual. El tren une Orense y Monforte de Lemos, dos de las principales puertas de entrada a la Ribeira Sacra, atravesando uno de los trazados ferroviarios más espectaculares de Galicia. Durante aproximadamente 50 minutos, el convoy recorre una línea centenaria que serpentea entre montañas, viñedos y cañones fluviales, siguiendo el curso de los ríos Miño, Sil y Cabe.
Entre las paradas intermedias figuran Barra de Miño, Los Peares y Santo Estevo de Sil, aunque también es posible adquirir billetes para recorridos parciales con origen o destino en estaciones como Canaval. El viaje permite contemplar algunos de los paisajes más representativos de la Ribeira Sacra.
Tras abandonar Monforte, el tren atraviesa el cañón del río Cabe antes de llegar a la desembocadura en el Sil. Poco después aparecen los impresionantes viñedos en terrazas que caracterizan esta comarca, mientras el convoy continúa avanzando hasta cruzar Os Peares, el singular pueblo donde confluyen los ríos Sil y Miño y donde también se encuentran las provincias de Lugo y Orense.
Desde sus grandes ventanales panorámicos es posible observar lugares prácticamente inaccesibles por carretera, como algunos tramos de los cañones del Sil, el conocido puente azul de Os Peares o el entorno de Santo Estevo de Sil, ofreciendo una visión completamente diferente del paisaje gallego.
Cómo se puede viajar en este tren
El Galaico Expreso circulará todos los sábados y domingos de julio, agosto y septiembre, con cuatro frecuencias diarias por sentido entre Orense y Monforte de Lemos, lo que permitirá ofertar alrededor de 25.000 plazas durante toda la temporada estival.
Los billetes de ida y vuelta tienen un precio de 27,95 euros, mientras que los trayectos de solo ida cuestan 15,95 euros. También existe la posibilidad de realizar recorridos parciales entre las distintas estaciones del itinerario a un precio inferior. Las plazas son numeradas y el acceso al tren se cierra cinco minutos antes de la salida para garantizar la puntualidad del servicio.
La puesta en marcha del Galaico Expreso amplía la oferta turística de una Ribeira Sacra que continúa consolidándose como uno de los destinos con mayor proyección de Galicia. Pero, sobre todo, recupera una manera de viajar que parecía olvidada.
Aquí no importa llegar antes al destino. El verdadero atractivo consiste en dejar pasar lentamente el paisaje al otro lado de la ventanilla, contemplar los viñedos suspendidos sobre los cañones del Sil, cruzar puentes centenarios y disfrutar del silencio que solo rompe el sonido del tren avanzando entre montañas.