Desaparece un joven de 23 años en aguas del río Miño tras ser arrastrado por la corriente
Hallado muerto el joven de 23 años desaparecido tras haber sido arrastrado por la corriente del Miño
Permanecía desaparecido desde el pasado domingo, cuando fue arrastrado por la fuerte corriente mientras se bañaba en el municipio portugués de Caminha
El amplio operativo de búsqueda desplegado durante los últimos días en la desembocadura del río Miño ha concluido con el peor desenlace. Una embarcación de la Comandancia Naval del Miño ha localizado este martes el cadáver del joven de 23 años que permanecía desaparecido desde el pasado domingo, cuando fue arrastrado por la fuerte corriente mientras se bañaba en el municipio portugués de Caminha, frente a la localidad gallega de La Guardia.
Según ha informado el 112 Galicia, el cuerpo fue encontrado en las inmediaciones del lugar donde había sido visto por última vez, en el tramo del río situado entre la localidad portuguesa de Seixas y la isla de Cavalos, ya en territorio luso.
El joven disfrutaba de una jornada junto a cinco amigos cuando se produjo el accidente. Fueron sus propios acompañantes quienes dieron la voz de alarma a las 14:40 horas del domingo (13.40 horas en Portugal), al comprobar que había sido arrastrado por la corriente y no conseguía regresar a la orilla. Desde ese momento se puso en marcha un amplio dispositivo de búsqueda coordinado entre las autoridades portuguesas y españolas, dada la ubicación de la desaparición en la desembocadura del Miño, un espacio fronterizo entre ambos países.
Durante varias jornadas, los equipos rastrearon tanto el cauce del río como sus márgenes con embarcaciones, helicópteros y efectivos especializados. Finalmente, el cuerpo fue localizado en la mañana de este martes por una embarcación de la Comandancia Naval del Miño.
En el operativo participaron efectivos de la Polícia Marítima de Caminha, integrantes del proyecto SeaWatch, los Bomberos Voluntarios de Caminha y Vila Nova de Cerveira, además de una embarcación del NRP Río Miño y varias embarcaciones particulares que colaboraron en las labores de rastreo.
Por parte de Galicia también se movilizaron numerosos medios de emergencia, entre ellos una embarcación de la Armada Española, Salvamento Marítimo, Guardacostas de Galicia, que desplazó el helicóptero Pesca I, los Bomberos de Bajo Miño, el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de La Guardia, la Guardia Civil y efectivos de Protección Civil de O Rosal.