El rincón de Galicia donde se come de lujo entre murallas medievales y frente a PortugalTurismo de Galicia

El rincón de Galicia donde se come de lujo entre murallas medievales y con vistas a Portugal

A orillas del Miño, en esta localida la cocina tradicional ocupa un lugar destacado, con el pulpo á feira, el marisco y el producto gallego como protagonistas de sus mesas

Hay lugares que concentran en pocos kilómetros buena parte de los atractivos que explican el éxito turístico de Galicia. Pueblos en los que el patrimonio, la gastronomía y el paisaje forman parte de una misma experiencia. En el extremo sur de la provincia de Pontevedra, junto a una de las grandes fronteras naturales de la Península, se encuentra uno de ellos.

A orillas del Miño y con Portugal al otro lado del río, esta localidad conserva un casco histórico de origen medieval en el que sobresalen antiguas murallas, edificios religiosos y una imponente catedral con aspecto de fortaleza. Pero su atractivo no termina en el patrimonio: la cocina tradicional ocupa también un lugar destacado, con el pulpo á feira, el marisco y el producto gallego como protagonistas de sus mesas.

El pueblo perfecto para septiembre

Se trata de Tui, una villa fronteriza que durante siglos desempeñó un papel estratégico en el sur de Galicia y que hoy ofrece al visitante una combinación de historia, gastronomía y paisaje. Su posición frente a Portugal, además, permite convertir la visita en una escapada entre dos países separados únicamente por las aguas del Miño.

El perfil de Tui está dominado por la Catedral de Santa María, una construcción iniciada en el siglo XII que combina arquitectura religiosa y elementos defensivos. Su aspecto de fortaleza recuerda la importancia estratégica que tuvo la ciudad durante la Edad Media, cuando su posición fronteriza la convirtió en una zona relevante.

Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931, el interior del templo conserva importantes elementos artísticos, mientras que el claustro permite descubrir otra de las joyas del conjunto catedralicio. Desde las inmediaciones de la catedral comienza además un recorrido por el casco histórico de Tui, declarado conjunto histórico-artístico.

Las calles estrechas y empedradas conducen hasta plazas, casas tradicionales y edificios religiosos que conservan buena parte de la huella medieval de la localidad. Entre ellos destacan la capilla de San Telmo, vinculada al barroco portugués, y el convento de Santo Domingo, de origen gótico y con destacados retablos barrocos.

La gastronomía como reclamo turístico

La historia de Tui también se cuenta alrededor de una mesa. Su cocina está estrechamente vinculada a la tradición gastronómica gallega y tiene en el pulpo á feira uno de sus platos más reconocibles.

El producto del mar ocupa también un lugar destacado: almejas, navajas, percebes, pescados y mariscos forman parte de una cocina basada en el producto y en elaboraciones tradicionales. Las carnes y los embutidos completan una oferta en la que también se percibe la proximidad de Portugal.

Y es que, uno de los grandes atractivos de Tui es que la frontera forma parte del propio paisaje. Desde diferentes puntos de la localidad se contempla Valença, la ciudad portuguesa situada al otro lado del Miño. Los puentes internacionales permiten cruzar de un país a otro en pocos minutos y ofrecen algunas de las mejores panorámicas de Tui y del río. Es precisamente esta condición fronteriza la que hace que una visita pueda combinar en una misma escapada patrimonio gallego y arquitectura portuguesa.

Tui también forma parte del Camino de Santiago Portugués, lo que ha reforzado durante siglos su carácter de lugar de paso y encuentro. De esta manera, Tui ofrece una forma de descubrir Galicia con Portugal siempre presente al otro lado del río.