Cristina Muíños en Piscina Municipal de RedondelaEL DEBATE

Si vuelves al gimnasio en septiembre, no cometas estos errores: «Las rutinas de las redes sociales no son para todos»

La clave no está en hacer más desde el primer día, está en volver a hacerlo bien

Septiembre es para muchos una especie de enero. Vuelven los horarios, el trabajo, el colegio y también los propósitos que quedaron aparcados durante el verano. Entre ellos hay uno que se repite cada año: volver al gimnasio y recuperar la rutina deportiva.

Las salas empiezan a recuperar su actividad habitual después del parón estival y los centros deportivos viven uno de sus momentos de mayor movimiento. Pero también se repite una escena conocida: personas que llegan con mucha motivación, quieren recuperar rápidamente la forma perdida y empiezan a entrenar con demasiada intensidad. La clave no está en hacer más desde el primer día, está en volver a hacerlo bien.

Estos son los principales errores

Cristina Muíños, técnico deportivo de la Piscina Municipal de Redondela, señala algunos de los errores más frecuentes en esta vuelta a la actividad. El primer error es querer recuperar el tiempo perdido en una semana. Es probablemente la tentación más habitual. Después de varias semanas de vacaciones y menor actividad, llega septiembre y aparece la sensación de que hay que compensar todo de golpe. Más peso. Más tiempo. Más días. Más ejercicios.

«Uno de los errores más comunes es empezar con mucha intensidad: mucho peso, mucho tiempo y muchas cosas a la vez», explica Cristina Muíños. El cuerpo, sin embargo, necesita un periodo de adaptación. La recomendación es de «comenzar de forma progresiva e ir incrementando poco a poco la carga de trabajo para reducir el riesgo de sobrecarga frente a un regreso brusco a la actividad».

Y es que, las consecuencias de hacer las cosas «a lo loco» pueden ir desde contracturas y calambres hasta roturas de fibras. Y no todos los problemas aparecen inmediatamente, ya que a largo plazo pueden surgir lesiones por sobrecarga como las tendinitis. Por eso, el primer consejo de Cristina para septiembre es sencillo: «progresar». No hace falta levantar el mismo peso que antes del verano ni intentar completar desde el primer día el entrenamiento de alguien que lleva meses preparándose.

Otro clásico de septiembre es llegar a la sala sin una planificación previa. «No llevar pensado qué hacer» es, según Cristina, otro de los errores habituales. La falta de planificación puede llevar a entrenamientos desordenados, repetir grupos musculares sin dejar suficiente recuperación o intentar hacer demasiados ejercicios en una sola sesión. «Para eso estamos los técnicos en la sala, para hacer una tabla adaptada al usuario y a lo que quiera conseguir», explica.

El objetivo no es simplemente entregar una lista de ejercicios. El profesional puede explicar la ejecución, resolver dudas, realizar un seguimiento de la evolución y modificar la rutina conforme cambian las necesidades y los objetivos del usuario.

El tercer error es convertir las redes sociales en tu entrenador personal. Este es uno de los aspectos que más ha cambiado la forma de acercarse al ejercicio. Instagram, TikTok y YouTube han convertido las rutinas deportivas en contenido cotidiano. Basta con deslizar la pantalla para encontrarse con entrenamientos para perder peso, ganar músculo, mejorar la resistencia o conseguir determinados resultados en pocas semanas.

Cristina: «Las prisas no son buenas para retomar la rutina de entrenamientos»EL DEBATE

El problema no es que las redes difundan ejercicios, sino copiar una rutina sin saber si está diseñada para las características de quien la realiza. «No se adapta a cada persona en particular», insiste Cristina. Por eso, antes de lanzarse a repetir el último entrenamiento viral, la recomendación es consultar con un profesional que pueda adaptar los ejercicios, las cargas y la frecuencia.

Las prisas también aparecen antes de empezar. Llegar al gimnasio, cambiarse y ponerse directamente con el primer ejercicio es otro de los errores que Cristina recomienda evitar. Calentar antes de entrenar y preparar el cuerpo para el esfuerzo forma parte del entrenamiento, no es un tiempo perdido.

La misma lógica se aplica al final de la sesión. En esta caso la recomendación es la de estirar correctamente los músculos una vez terminado el ejercicio y prestar atención a la recuperación. A esto añade otros elementos que muchas veces quedan en segundo plano: hidratarse, dormir bien y dejar que el cuerpo se recupere entre sesiones.

Las tendencias también tienen su reflejo en las salas. No es la primera vez que ocurre. «Siempre sale una disciplina o un tipo de entrenamiento nuevo y la gente quiere probarlo», cuenta Cristina quien explica que las clases que suelen tener mayor aceptación son aquellas que combinan ejercicios cardiovasculares y entrenamiento funcional. Y entre las modalidades que están ganando protagonismo aparece Hyrox, una disciplina que combina carrera con ejercicios de fuerza y diferentes pruebas funcionales.

El patrón se repite: aparece una modalidad, se convierte en tendencia, aumenta el interés y, cuando pierde fuerza, muchos usuarios buscan la siguiente. Pero hay algo que permanece pese a las modas, el entrenamiento de fuerza.

El consejo para sobrevivir a septiembre

Septiembre llega cargado de buenos propósitos y el gimnasio suele estar entre los primeros de la lista. Después de semanas de horarios más relajados, vacaciones y menor actividad, muchos regresan con la intención de recuperar la rutina cuanto antes. El problema es que esa motivación inicial no siempre dura y, en ocasiones, lleva a cometer precisamente el error que puede hacer que el propósito termine antes de tiempo.

Los meses de septiembre y octubre suelen ser de muchas altas. Después llega noviembre y parte de quienes comenzaron con entusiasmo abandona. Un ciclo que vuelve a repetirse después del invierno, con otro periodo de nuevas incorporaciones en febrero y marzo, antes de que una parte de esos usuarios vuelva a darse de baja con la llegada del verano.

Después de 21 años trabajando en un gimnasio, Cristina ha visto repetirse la misma historia temporada tras temporada. Personas que llegan con ganas de cambiarlo todo y pretenden hacerlo en cuestión de semanas. Usuarios que copian entrenamientos que encuentran en internet. Personas que se olvidan del calentamiento, no descansan lo suficiente o intentan levantar demasiado peso desde el primer día.

La alternativa que propone la técnico deportivo es mucho menos espectacular, pero bastante más sostenible. Empezar progresivamente, calentar, estirar, hidratarse, dormir bien, descansar y adaptar el entrenamiento a las propias capacidades y objetivos. Y es que para Muíños «No se trata de demostrar nada durante la primera semana de septiembre, sino de conseguir que la motivación inicial siga ahí cuando llegue noviembre y convertir el ejercicio en un hábito”.