Incendio en la residencia A Eiriña
Susto en Pontevedra: dos coches arden en el aparcamiento de la residencia de mayores financiada por Amancio Ortega
El fuego se originó en un vehículo estacionado en el exterior y se propagó a otro turismo; no hubo heridos ni fue necesario evacuar la residencia o los edificios próximos
Una espesa columna de humo negro y varias explosiones alertaron este domingo por la tarde a los vecinos del centro de Pontevedra. El origen estaba en un vehículo estacionado en el exterior de la residencia de mayores A Eiriña, en la calle Poza dos Canos, que comenzó a arder y cuyo fuego terminó propagándose a otro turismo.
El 112 Galicia recibió el aviso alrededor de las 17:45 horas, cuando varios particulares alertaron de que dos vehículos estaban en llamas y de que se escuchaban fuertes ruidos en la zona. El incendio se produjo en un aparcamiento exterior y no llegó a afectar a ningún edificio. Tampoco había personas en el interior de los vehículos en el momento en que comenzaron a arder, por lo que no se registraron heridos.
No fue necesario evacuar la residencia
Según informó el Ayuntamiento pontevedrés, el incendio comenzó en un vehículo estacionado en el exterior, a la altura del número 10 de la calle Poza dos Canos, y posteriormente se propagó al turismo que se encontraba próximo. Los dos coches quedaron completamente calcinados.
Las llamas se encontraban suficientemente alejadas de los inmuebles próximos, por lo que no fue necesario evacuar ni a los residentes del centro de mayores ni a los vecinos de los edificios cercanos.
La residencia A Eiriña es uno de los centros para mayores cuya construcción fue impulsada con financiación de la Fundación Amancio Ortega, dentro de su programa de apoyo a la creación de residencias públicas para personas mayores.
Hasta el lugar se desplazaron dos vehículos de los Bomberos de Pontevedra, además de efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y voluntarios de Protección Civil. Los bomberos se encargaron de extinguir las llamas y posteriormente de refrigerar la zona para evitar que el fuego pudiera reavivarse. Por el momento, no se han determinado las causas que provocaron que uno de los vehículos comenzara a arder.