Dani y Anabel González

Dani y Anabel González

Ganadería extensiva para prevenir incendios: «Queremos que los hijos de los ganaderos vean que esto tiene futuro»

Rebaños de Custodia nació con el objetivo de aplicar una técnica tradicional mejorada con el estudio y la información que permite una coordinación y efectividad mayor

Año tras año, Galicia y otros territorios de España ven como las llamas consumen su riqueza natural. Daniel Canosa Blanco y Anabel Alba González participan en una iniciativa liderada por la Fundación Juana de Vega con la intención de agrupar ganaderos de ovino y caprino para fomentar la ganadería extensiva como parte de la situación. Su nombre es Rebaños de Custodia.

Esta técnica, usada de manera histórica en los montes se ve perfeccionada por un método de estudio de la zona concreta y por una organización supraautonómica que permite la coordinación entre distintos territorios para estudiar y sacar conclusiones de cómo se puede contribuir a la prevención de incendios. Las acciones se desarrollan en tres zonas piloto: O Courel (Galicia), Montsec y Garraf (Cataluña), para comparar diferentes contextos y obtener resultados aplicables a otras regiones.

El Debate ha hablado con los líderes de esta iniciativa, talento joven que pone su conocimiento al servicio de esta asociación sin ánimo de lucro.

– ¿Cuál es el problema concreto que queréis solucionar con vuestro proyecto y por qué decidisteis apostar por el pastoreo como parte de la solución?

– La necesidad surge del propio territorio y de la gente que vive allí. Estaban involucrados los montes vecinales, una figura muy característica de Galicia, y los ganaderos de la zona.

A raíz de los incendios decidieron ampliar las zonas de pasto extensivo para que sirvieran como barrera natural. El problema es que esas zonas también tienen un alto valor natural: son espacios de la Red Natura 2000 y existe una tramitación específica para hacer estos cambios.

Por tanto, es un proceso administrativo y técnico, con los documentos de gestión correspondientes, que resulta complicado.

– ¿Esto no es lo que se hacía antes? Es decir, ¿no se utilizaba ya el ganado para este tipo de funciones?

– Sí. De hecho, uno de los problemas relacionados con el reto demográfico es que estamos perdiendo mucha gente que tenía conocimiento para gestionar grandes rebaños y, a la vez, estamos perdiendo esos rebaños. También está muy presente el problema de la falta de relevo generacional.

Hoy en día, en Galicia y en otras comunidades autónomas, se está valorando en qué zonas es muy importante tener gestionada y controlada la biomasa.

En este proyecto integramos ese concepto y tratamos de utilizar algo que ya se hacía, con un manejo lo más adecuado posible y cuidando la biodiversidad y el medio ambiente en estas zonas concretas.

Una de las reuniones con los agentes del territorio en O Courel

Una de las reuniones con los agentes del territorio en O Courel

– ¿Y cómo funciona el proyecto sobre el terreno?

– Tenemos una parte técnica de gabinete, pero luego integramos en el proyecto la parte de diseño con la gente del territorio. Lo primero que hacemos es recoger todas estas cuestiones que ya tenían en mente y que ya querían hacer, analizarlas y ver su encaje.

A partir de esa información de base recogemos buenas prácticas y vamos allí para trabajar como asesores, aplicando esos conocimientos a mejorar el manejo de estos rebaños.

Después tenemos unas actuaciones piloto para ampliar estas zonas de pastoreo o atender a las necesidades que existen.

– ¿Qué dificultades os estáis encontrando para aplicar este proyecto o para extenderlo?

– Que no hay mucha población, pero sí detectamos que hay ganaderos que están en activo y también nos parece muy interesante que pueda existir un posible relevo generacional.

Por eso queríamos involucrar desde ya a los hijos de estos ganaderos y animarlos, intentando darles facilidades y que vean que esto tiene un futuro.

A pesar de que no hay mucha gente, en esa zona encontramos una buena oportunidad y por eso nos centramos e intentamos sacar adelante este proyecto piloto, focalizado en esa zona.

– Este modelo que planteáis, ¿puede ser económicamente sostenible o creéis que siempre tiene que depender de algún tipo de subvención?

– Nos estamos centrando bastante en dos partes principales del proyecto. Por un lado, en cómo aplicamos unos modelos pastorales válidos teniendo en cuenta todas estas cuestiones actuales de áreas estratégicas, incendios y zonas de alto valor natural. Por otro, en los temas administrativos.

Pero tenemos otras dos cuestiones que tenemos que abordar y que veremos hacia dónde nos llevan. Una es cómo buscar esa viabilidad económica.

Vamos a intentar crear una herramienta sencilla y aplicable no sólo a estos ganaderos, sino también a todos los ganaderos de la zona y de otras zonas, para que puedan valorar previamente la viabilidad de sus inversiones y de su proyecto.

Esperamos obtener resultados positivos. En caso de que no sea así, estamos también analizando una cuestión que hoy en día está bastante en boga: los pagos por servicios ecosistémicos. Se trataría de ver si hay que compensar de alguna manera a algún tipo de explotación ganadera que está en alta montaña y que, además, tiene todas estas dificultades para gestionar zonas de alto valor natural.

También sería interesante, sobre todo porque en Cataluña tienen más avanzados los acuerdos de custodia agraria. Este tipo de acuerdos pueden dar estabilidad de cara al futuro y también establecer responsabilidades.

Nosotros somos una entidad sin ánimo de lucro que intentamos aplicar este tipo de proyectos para que tengan un resultado práctico en el territorio.

– ¿Qué se está haciendo actualmente mal para que haya tantos incendios todos los veranos en Galicia?

– A veces lo bueno no se ve. Si los resultados son malos, no lo sabremos nunca. Podríamos estar peor.

Creo que tenemos un importante reto por todos los condicionantes. No hay más que ver este año la duración de los días sin lluvia, las olas de calor, las temperaturas que tenemos y los incendios activos..

En los últimos años, la tendencia que vemos, por las condiciones climáticas, es que, como no coordinemos una gestión efectiva, por mucho que puedas valorar la inversión pública, necesitamos que haya gente en el territorio a la que le salga rentable y que esté utilizando ese territorio como antaño. Si no, es complicado.

Creo que lo que no conseguimos hacer es coordinar todos estos problemas en una solución en la que involucremos realmente a todos y con capacidad.

A partir de ahí, evidentemente, a nivel administrativo, las garantías que necesitamos para que los proyectos, el cuidado del territorio y demás funcionen requieren unos plazos que probablemente sean más lentos que la solución del problema climático que estamos viviendo.

Cuenta con la colaboración de la Fundación Pau Costa, especializada en prevención y gestión de incendios forestales, Fundación Juana de Vega y de la Asociación de Criadores de Ovino y Caprino de Galicia (OVICA).

El proyecto se desarrolla en tres zonas experimentales de Galicia y dos en Cataluña, una de ellas dentro de un parque natural, para probar el modelo en territorios con características diferentes.

Además de ganaderos y fundaciones, participan otros actores vinculados a la gestión de los montes, como los responsables de espacios naturales y bomberos forestales.
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