Una de las aldeas más antiguas de Galicia

Una de las aldeas más antiguas de GaliciaTurismo de Galicia

Este es uno de los puertos marineros más antiguos de Galicia: el último refugio del norte

Es el punto más septentrional de la Península Ibérica, un lugar donde el viento, el mar y la naturaleza se encuentran en su estado más salvaje

En una esquina remota de Galicia, donde el mar Cantábrico se encuentra con el océano Atlántico, se esconde un pequeño enclave costero que destaca por dos elementos esenciales: su arquitectura marinera tradicional y su puerto.

Este último cuenta con un dique cuya base está compuesta por enormes piedras redondeadas, restos de un antiguo muelle del siglo VII a.C., que se atribuye a la civilización fenicia.

La pequeña aldea, de no más de 120 habitantes, está situada en el municipio coruñés de Mañón, esconde una historia milenaria y una belleza natural que cautiva a quienes logran descubrirla.

El extremo norte de la Península Ibérica

La historia del Puerto de Bares se remonta a más de dos mil años, una antigüedad que no solo se refleja en sus paisajes, sino también en su puerto, uno de los más antiguos de Galicia.

Construido por los fenicios en el siglo VII a.C., este puerto ha sido un refugio para navegantes durante siglos. A lo largo de la Edad Media, la zona ganó importancia dentro de las rutas comerciales.

Hoy en día, la actividad pesquera sigue siendo el motor de este pequeño pueblo, habitado por tan solo 120 personas, que mantienen vivas esta forma de vida.

Pero El Puerto de Bares es más que un puerto marinero. El Cabo de Estaca de Bares, situado en este precioso enclave, marca el punto más septentrional de la Península Ibérica, un lugar donde el viento, el mar y la naturaleza se encuentran en su estado más salvaje.

Este rincón del norte es también reconocido como uno de los mejores puntos de observación de aves de Europa. Entre los meses de agosto y noviembre, miles de aves migratorias, más de 100.000 ejemplares, cruzan el cielo de esta aldea durante su travesía anual, lo que atrae a observadores de todas partes del mundo.

Un paraíso natural entre dos mares

Además de su riqueza ornitológica, en El Puerto de Bares se encuentra también una de las mejores localizaciones para la observación de cetáceos.

Desde los acantilados del cabo de Estaca de Bares, es posible avistar ballenas y delfines en su hábitat natural, haciendo de esta experiencia un verdadero espectáculo marino.

Además, también destaca el antiguo semáforo de la Marina, que ha sido reconvertido en un exclusivo hotel de naturaleza, desde donde se puede disfrutar de vistas espectaculares de la Isla Coelleira, un paraje con mucho misterio.

A pesar de todos estos atractivos, El Puerto de Bares sigue siendo un destino alejado del turismo masivo, lo que le permite conservar su autenticidad y lo convierten en uno de los secretos mejor guardados del norte de Galicia.

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