Este es el Globo de papel más grande del mundo que surca los cielos gallegos
Así es el globo más grande del mundo que cada año surca el cielo de Galicia
Su destino final es un misterio que cada año alimenta esta curiosa tradición
En Galicia algunas celebraciones esconden orígenes tan curiosos como sorprendentes. Cada verano, el cielo gallego se convierte en el escenario de un espectáculo único. Un coloso de papel, iluminado desde su interior, se eleva lentamente mientras miles de personas contienen el aliento. El silencio inicial se rompe con aplausos y vítores cuando comienza su ascenso mientras se preguntan dónde caerá esta vez el globo.
No es una cuestión menor. Su vuelo imprevisible, guiado únicamente por el viento, ha hecho que en algunas ediciones aterrice en campos cercanos y en otras sorprenda apareciendo a varios kilómetros de distancia. Esta incertidumbre es parte del magnetismo de esta tradición.
Un gigante de papel hecho a mano
Esta curiosa tradición tiene lugar en Betanzos, una localidad coruñesa conocida por su tortilla y su patrimonio histórico. Cada 16 de agosto, en plena medianoche, la ciudad se paraliza para ver cómo el 'Globo de Betanzos', el globo de papel más grande del mundo, asciende lentamente sobre la Plaza Irmáns García Naveiro y se pierde en la noche. Su destino final es un misterio.
El 'Globo de Betanzos', un aerostato no tripulado, mide 25 metros de altura y 50 de circunferencia, y está hecho con 120 kilos de papel de 70 gramos. En su base, un arco de madera sostiene el cesto metálico donde se colocan los pachuzos de paja que calientan el aire y permiten su inflado en pocos minutos.
Cada año se decora con dibujos satíricos que comentan, con humor e ironía, la actualidad local y global. En el pasado, estos diseños eran obra exclusiva de artistas reconocidos; hoy, vecinos y colectivos de Betanzos también aportan sus ideas. Antes de que el globo emprenda su vuelo, se gira lentamente para que todos los asistentes puedan ver las ilustraciones.
La incertidumbre de donde caerá el globo se convierte en un juego colectivo: hay quien sigue su trayectoria desde las afueras, quien intenta adivinar su rumbo observando la dirección del viento y quien simplemente lo deja perderse en el horizonte, guardando la imagen como recuerdo del verano.
Convertido en un símbolo de Galicia
El origen de esta tradición se remonta a 1814, cuando ya se documenta el lanzamiento de globos de papel en Betanzos. Pero no fue hasta 1834 cuando se asoció de forma oficial a las Fiestas de San Roque, patrón de la ciudad, en agradecimiento por haber librado al pueblo de una epidemia de peste en el siglo XV.
En el siglo XIX, era común que en aldeas y fiestas se lanzaran pequeños globos, pero Betanzos decidió darle un carácter monumental a esta tradición, haciendo que su globo se distinguiera por su singularidad.
El apoyo del Ayuntamiento fue fundamental para evitar que esta costumbre se perdiera, y en 1875 se estableció definitivamente bajo la dirección de la familia Pita, que desde entonces, y de manera artesanal, ha mantenido viva esta práctica durante 150 años. Desde que Claudino Pita Pandelo lanzó el primer globo, sus descendientes han continuado con esta labor, manteniendo intacto el legado.
Los colores tradicionales del Globo son azul, negro, rojo, verde y amarillo, que se combinan en el diseño del número 150, símbolo del aniversario que la tradición celebrará este año. Este diseño gráfico incorporará en el interior de los dígitos imágenes emblemáticas de Betanzos, como las galerías betanceiras, la plaza del Campo y la torre de Santo Domingo.
Así, el globo monumental de Betanzos no solo representa una tradición centenaria, sino que también es un reflejo del patrimonio cultural y la identidad local, que continúa atrayendo tanto a residentes como a visitantes.