Pescado fresco en la pescadería
El Meixón, el pescado gallego cuya escasez lo ha convertido en un producto de lujo
Cada mes de abril, la localidad pontevedresa de Tui celebra un evento gastronómico que rinde tributo a esta joya fluvial
Hablar de Galicia es hablar de mar, de ríos, de tradiciones y leyendas, pero también de una gastronomía que bebe directamente de su entorno natural.
La cultura culinaria gallega se basa en productos frescos, donde la tradición y el respeto por el origen son la norma. Desde los mariscos más apreciados hasta guisos humildes, Galicia guarda en su cocina parte de identidad.
El pulpo á feira, las empanadas, el lacón con grelos o los percebes son algunos de los platos más emblemáticos que figuran en cualquier carta gallega. Sin embargo, entre las delicias de la región también se encuentran productos menos conocidos, por el nombre que adquieren en Galicia. Aunque no sean exclusivos de la comunidad, muchos los han probado en alguna ocasión. Un ejemplo de ello es un pescado que forma parte de una de las tradiciones gastronómicas más singulares del sur de Galicia.
Un pequeño y delicioso bocado de lujo
Es transparente, pequeño y con una textura delicada que cruje al morder. Se cocina con ajo, aceite de oliva y guindilla, en cazuela de barro, y se sirve con pan y vino gallego. A veces forma parte de los menús navideños, y quizás lo hayas probado en alguna celebración sin saberlo, pero este manjar tiene nombre propio y gallego: meixón.
Aunque muchos lo confunden con otros productos del mar, el meixón no es más que la angula del Miño. Una joya gastronómica con raíces en Tui (Pontevedra) en donde, cada abril, la villa le rinde culto en una fiesta.
Una cazuela de meixón
En el resto de España lo llaman angula, y se suele asociar con las costas del norte, especialmente el País Vasco, siendo mucho más populares que las gallegas, aunque son lo mismo.
Y es que el meixón es el alevín de la anguila, y su pesca está rigurosamente regulada. Solo puede capturarse en el río Miño y durante unos pocos días al año, en las noches entre noviembre y enero.
Los meixoeiros, que es como se llama a quienes se dedican a esta labor, siguen técnicas tradicionales: faroles para atraer a las crías y 'reteles', unas redes especiales que permiten recogerlas sin dañarlas. Este ritual se repite cada invierno en Tui y forma parte del patrimonio inmaterial de la zona.
Hace décadas, las angulas eran tan abundantes que formaban parte del menú cotidiano. Hoy, su escasez ha elevado su valor y su precio, convirtiéndolas en un bocado reservado para ocasiones especiales.
El sabor del Miño en cada plato
En Tui, el meixón no solo se saborea, se celebra. Cada mes de abril, coincidiendo con las fiestas de San Telmo, la villa organiza la Fiesta del Meixón, un evento gastronómico que rinde tributo a esta joya fluvial.
Durante más de dos semanas, varios restaurantes tudenses sirven este exquisito producto cocinado de manera tradicional, siempre previa reserva y a un precio especial que, aunque elevado, permite disfrutar de un producto casi de lujo a precios más contenidos.
Este año, hasta el 28 de abril, siete establecimientos participarán en las jornadas. Y es que para los tudenses, el meixón no es solo un producto típico de sus localidad sino que es parte de su historia y de su identidad.