La Biblioteca Grupo Cántico el pasado mes de marzo, ya totalmente equipada
Política
Una trifulca entre administraciones de PP y PSOE deja en el limbo la Biblioteca Grupo Cántico
El Ministerio de Cultura asegura que entregó el edificio en marzo y pidió la licencia en mayo, pero la Junta se niega a llevar los libros alegando que quedan deficiencias por resolver
La pugna entre administraciones públicas regidas por PP y PSOE a cuenta de un mero trámite burocrático mantiene aún sin fecha de apertura a uno de esos grandes proyectos que llevan los cordobeses llevan décadas esperando. Se trata de la Biblioteca Pública del Estado, que llevará el nombre del Grupo Cántico y que en realidad estará gestionada por la Junta de Andalucía. Lleva meses terminado y equipado, pero las instituciones no se ponen de acuerdo acerca de si ha sido ya entregado a la Junta o no. Como el gato de Schrödinger, la Biblioteca Cántico está a la vez viva y muerta. En el limbo, para entendernos.
El pasado mes de marzo, poco antes de la campaña para las Elecciones Municipales de mayo, el Gobierno y la Junta escenificaron la entrega del edificio, completamente terminado y equipado, a la Administración autonómica, responsable de sugestión a partir de entonces. Meses después, la Junta sostiene que la cesión oficial nunca se produjo y que aún está a la espera de las llaves. Su argumento se basa en que aún quedaban algunas deficiencias por solventar antes de poder aceptar la entrega.
Fuentes oficiales de la Junta han asegurado a este medio que sus técnicos no pueden de ningún modo entrar a la Biblioteca. El Ministerio de Cultura, también consultado por La Voz de Córdoba, apunta que pueden hacerlo cuando lo deseen para comprobar cualquier cuestión.
La Junta mantiene que las deficiencias detectadas (sin especificar cuáles son) aún no se han subsanado, por lo que se niega a recepcionar oficialmente las obras. Hace dos semanas, indican las mismas fuentes, se nombró a una persona para que dirigiera una comisión que se dedique a inspeccionar el estado del inmueble. Pero para eso, señalan desde la Administración autonómica, también necesitan el permiso del Ministerio.
La postura del Gobierno es bien diferente. En una respuesta por escrito indican que los técnicos de la Junta tienen «total acceso a su interior para realizar las actuaciones necesarias para su puesta a disposición de la ciudadanía». Para ello la Junta tiene que dirigirse a la empresa pública Tragsa, entidad a la que el Ministerio ha asignado «en esta fase transitoria, la responsabilidad de control y mantenimiento».
Una biblioteca sin libros
Nada impide, según el Ministerio, el traslado de los libros que ahora están en el antiguo edificio en el Campo Santo de los Mártires, un proceso que corresponde ejecutar a la Junta. Pero como la Administración autonómica se niega a entrar en el edificio, la mudanza está paralizada a pesar de que está contratada desde hace meses. De hecho, la Junta asegura que ha pedido más tiempo a la empresa adjudicataria del traslado: como poco hasta octubre, a pesar de que el contrato ya firmado estipulaba el fin de los trabajos para septiembre. Mientras tanto, la del Grupo Cántico es una biblioteca sin libros.
Otro asunto que complica la apertura del edificio es la cuestión de las licencias. Según la respuesta del Ministerio de Cultura, cuando se celebró el acto en marzo de este año ambas administraciones acordaron que cada una solicitaría una de las dos necesarias, la de primera ocupación y la de actividad. De común acuerdo, el Ministerio tramitaría la primera y la Junta la segunda. En ambos casos entra en juego una tercera administración, el Ayuntamiento, que es quien debe otorgar los permisos a través de la Gerencia de Urbanismo.
El Ministerio hizo su parte a primeros del mes de mayo, apenas unas semanas después de la visita a la Biblioteca en marzo. Este medio ha podido constatar la solicitud de licencia de primera ocupación mediante una declaración responsable con fecha 11 de mayo. Desde la Junta, por el contrario, no aclaran si han solicitado a Urbanismo la licencia de actividad, y se limitan a mencionar la creación de la citada comisión.