Angelo Enrique, con el resguardo de su solicitud de regularización
Angelo Enrique, inmigrante venezolano
«Quiero volver, porque es duro estar lejos de tu familia y de tu país»
Este joven reside en Córdoba desde hace seis meses a la espera «de que haya un cambio» en Venezuela
En el pasaje Córdoba de Veracruz hay tranquilidad en la tarde de este lunes. Es el primer día que las oficinas de la Seguridad Social reciben la documentación para la regularización de inmigrantes y la cita previa hace que su llegada sea escalonada y pasen directamente al interior de las oficinas, sin las colas que se ven en otras ciudades españolas.
El primero en ser atendido es Angelo Enrique, un venezolano de 22 años, que se activó «inmediatamente» en cuanto el pasado 16 de abril se abrió el plazo para presentar la documentación. «Ese día conseguimos las dos citas, la mía y la de mi pareja», afirma. A partir de ese momento se puso a preparar los papeles, un proceso en el que «no ha habido problema» y que este lunes, a la hora de presentarlos, «ha ido muy rápido el trámite, y bastante flexible con los requisitos». Si no hay sobresaltos, en 20 días tendrá la respuesta a su solicitud.
Angelo no ha querido que pasara esta ocasión, porque la decisión del Gobierno «es una oportunidad que no en todos lados nos ofrecen». Este venezolano lleva seis meses en España, donde «el trato ha sido muy agradable» y como tantos venezolanos «esperando que haya un cambio en mi país». Responde afirmativamente si se le pregunta si le hubiera gustado ir este fin de semana al acto en la Puerta del Sol de Madrid en torno a María Corina Machado, con decenas de miles de paisanos. «Me identifico», añade.
Un nuevo horizonte
Aun así, no olvida su tierra y «como más de uno quiero volver porque estar lejos de tu familia y de tu país es duro; al principio es difícil pero te vas acostumbrando». Mientras llega la democracia a Venezuela, Angelo aprovecha el proceso de regularización «para poder optar a una carrera universitaria, a trabajar legalmente, a viajar, visitar la familia y retornar al país de nosotros». Le gustaría estudiar Administración y aunque en la actualidad no trabaja lo ha hecho «en lo que ha salido».
Este medio año de residencia lo ha pasado en Córdoba, a donde llegó gracias a unos familiares de su pareja que residen en la ciudad desde hace cinco años. Aún no conoce el verano cordobés, del que ya le han advertido, y reconoce las altas temperaturas de este mes de abril. A pesar de esto la describe como una ciudad «muy cómoda» en la que se siente a gusto, a diferencia de Madrid, por ejemplo, que también conoce.
Por este motivo no duda en que dará el salto cuando se presente la oportunidad y pueda pedir la nacionalidad española, una nación de la que no tiene queja y que le ha acogido. «Me gusta ser español», remata