Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba
Satse denuncia el cierre de 312 camas hospitalarias en Córdoba durante el verano
El sindicato asegura que son más que en 2025, reclama aprovechar el periodo estival para reducir las listas de espera y critica que se hable de humanización mientras permanecen recursos sin utilizar
El sindicato Satse ha denunciado este lunes que un total de 312 camas hospitalarias permanecerán sin uso durante el verano en la provincia de Córdoba, una cifra que, según la organización, supera las más de 250 que ya denunció en 2025 y refleja una política de reducción de recursos asistenciales durante el periodo estival.
De acuerdo con los datos facilitados por el sindicato, 232 camas corresponden al Hospital Universitario Reina Sofía, otras 32 al Hospital Infanta Margarita de Cabra, 18 al Área Sanitaria Norte de Córdoba, 20 al Hospital de Palma del Río y, por primera vez, 10 al Hospital de Montilla.
Satse sostiene que este incremento confirma que no se trata de una medida puntual, sino de una política que se repite cada verano y que, a su juicio, responde a criterios de ahorro económico. En este sentido, considera que la reducción de camas limita la capacidad asistencial de los hospitales y repercute tanto en pacientes como en profesionales.
El sindicato defiende que el Servicio Andaluz de Salud debería aprovechar los meses de menor presión asistencial para avanzar en la reducción de las listas de espera. En los casos en los que las vacaciones del personal impidieran mantener toda la actividad, plantea destinar las habitaciones disponibles a que los pacientes más graves, complejos o en situación paliativa puedan permanecer en habitaciones individuales.
Según Satse, mantener camas cerradas obliga en muchos casos a compartir habitación a pacientes especialmente vulnerables, lo que repercute en su descanso, intimidad y confort. Por ello, insiste en que la humanización de la asistencia sanitaria pasa también por aprovechar los recursos existentes cuando las circunstancias lo permiten.
La organización sindical añade que el cierre de plantas concentra la actividad en menos unidades, lo que incrementa la presión asistencial sobre los profesionales sanitarios y dificulta, a su juicio, prestar una atención con las garantías de calidad y seguridad necesarias.
Por todo ello, Satse reclama al Servicio Andaluz de Salud la apertura de las camas previstas para permanecer cerradas, un refuerzo de las plantillas durante el verano y la aplicación de medidas que, según sostiene, permitan compatibilizar la reorganización estival con una atención sanitaria más humanizada.