Ramón Mendoza, uno de los protagonistas de la Media Maratón de Córdoba
Ramón Mendoza: ganar la Media de Córdoba sin ser el primero
De entre todas las historias que tendrán lugar el próximo domingo, esta es de las que destacan: ganar a la droga y con el deporte como principal aliado
El próximo domingo está marcado en rojo dentro del calendario del atletismo popular de nuestra ciudad. Como cada año, la Media Maratón se presenta en Córdoba como la antesala del mes de diciembre y muchos son los nombres que destacan. Se habla, y mucho, de la baja de Juan Ignacio Grondona (tan destacado en las últimas tres ediciones) o de la presencia de toda una campeona de Europa como Fátima Ouhaddou (gran favorita a ganar la prueba); es decir, se habla mucho de un ramillete competitivo que, en ocasiones, deja atrás que esta carrera presenta historias que trascienden al deporte. Porque igual de importante debe ser ganar que considerarse ganador. Quizá esta, incluso, aún más relevante.
Y es que esa es la historia que presentamos en este escrito. Concretamente la de Ramón Mendoza, un chico de 34 años, natural de Barcelona, con familia granadina y que, por circunstancias de la vida, empezó a tomar malas decisiones que le llevaron por el camino de la drogadicción. «Nací en Barcelona, pero muy pequeño me fui para Granada y ahí, con la separación de mis padres, empecé a llevar mala vida», cuenta con naturalidad.
Tal era la desesperación que un día, ya en Córdoba (donde reside desde hace más de dos años), no vio otra solución más allá de quitarse la vida. «Me dejé caer de espaldas desde una altura considerable, pero, milagrosamente, no me pasó nada. Mi madre me recogió en el hospital, retomé la relación con ella y ahí conocí a 'Aliento de Vida'», rememora.
Y es que ese es el momento clave de esta historia. Esta fundación de Puente Genil, donde dan soporte y tratan de ayudar a reconducir su vida a todas aquellas personas que sufren debido a malos hábitos, cambió su vida. Por completo. «Conocí al director (Francisco Javier Giráldez), hacía trails, ultra trails, maratones... y yo empecé a dar vueltas a la finca de la asociación. Y, desde ahí, sentí que todo eso me hacía bien, así que lo único que quería era seguir», explica.
Y tanto está en el camino, que hasta corrió el Trail del castillo de Anzur. Acabarlo le dio aire y más motivación para seguir en su lucha. «El deporte sana la mente y ahora soy una persona nueva», cuenta. En mente, desde hace semanas, está la Media Maratón del próximo fin de semana. Una prueba que le hace especial ilusión y para la que se prepara con muchas ganas. «No voy a ganar», dice entre risas, aunque rápidamente lo matiza. «Bueno, sí, voy a ganar la vida», reflexiona.
Y es que ese es, sin duda, el mensaje de alguien que tocó fondo, que llegó a pensar en quitarse la vida, pero que encontró de nuevo el camino gracias al deporte... y la religión. «Ahora también creo muchísimo en Dios. Es un milagro que todavía siga aquí», confiesa. Ha pasado lo peor, sí, pero también es consciente de que deberá estar en alerta el resto de su vida. «Esto se trata de cerrar ventanas, porque como dejes una puerta abierta, vas a volver al mismo sitio», dice.
Esta, como seguro que algunas otras, es una de esas historias que también merecen su mención de cara a una de las pruebas más relevantes del atletismo popular en nuestra ciudad. Es la de Ramón Mendoza. La de un chico que, gracias a su inquebrantable fuerza de voluntad y la ayuda inestimable de 'Aliento de Vida', ha conseguido rehacer su vida. Y con el deporte como principal aliado. No cruzará la meta el primero, pero seguro que ganará.