Embalse de La Colada
La contaminación de La Colada reabre el debate en la Diputación de Córdoba
IU reclama un acuerdo entre administraciones para atajar el problema mientras la Plataforma Unidos por el Agua y los ganaderos discrepan sobre el origen de la contaminación
La contaminación del embalse de La Colada vuelve este miércoles al Pleno de la Diputación de Córdoba. Izquierda Unida defiende una moción en la que reclama «un convenio entre todas las administraciones» para eliminar los focos de contaminación y garantizar el abastecimiento de agua en Los Pedroches y el Guadiato. El debate llega cuando, más de tres años después de la crisis hídrica que dejó durante meses sin agua potable a más de 80.000 vecinos del norte de la provincia, el problema sigue abierto.
La iniciativa plantea que la Diputación lidere un acuerdo junto a la Junta de Andalucía, la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), Emproacsa, el Gobierno de España, los ayuntamientos afectados y los agentes sociales y económicos del territorio. Entre otras medidas, propone «elaborar un diagnóstico integral de la cuenca», eliminar los vertidos que deterioran la calidad del agua, mejorar las infraestructuras de saneamiento y depuración, implantar un sistema permanente de vigilancia e instalar una potabilizadora de última generación, además de «crear una comisión de seguimiento».
La moción se debatirá mientras sigue pendiente la respuesta de la CHG al recurso presentado por la Diputación contra la negativa del organismo de cuenca a autorizar el aprovechamiento de las aguas de La Colada, un procedimiento que la institución provincial considera fundamental para garantizar el abastecimiento futuro de la zona norte. Ese recurso forma parte de las actuaciones impulsadas en los tres últimos años por la institución provincia y la Junta para afrontar la crisis del agua, entre ellas el proyecto para reforzar la conexión entre La Colada y Sierra Boyera o la instalación de sistemas de ultrasonidos para combatir la proliferación de cianobacterias. Sin embargo, tanto IU como la Plataforma Unidos por el Agua sostienen que esas medidas no actúan sobre el origen de la contaminación del embalse.
Las soluciones siguen enfrentando posturas
Es precisamente en ese punto donde discrepa el presidente de la Plataforma Unidos por el Agua de la Zona Norte de Córdoba, Miguel Aparicio. Aunque comparte la necesidad de que todas las administraciones se sienten «a dialogar» para buscar una solución, sostiene que el problema se arrastra desde hace décadas y que las actuaciones realizadas hasta ahora no resolverán la situación.
«La mejor contaminación es la que no se produce», afirma. A su juicio, «mientras más dure la contaminación, más costosa va a ser la resolución del problema y mayor será el daño ambiental y social». Tras casi 45 años como funcionario de Medio Ambiente, asegura que «nadie hizo nada» para actuar sobre el origen de la contaminación porque adoptar determinadas decisiones suponía «perder votos». «Los ríos de la zona norte en verano no llevan agua de lluvia; llevan aguas residuales, purines y todo lo que llega por escorrentía. Eso se sabe desde hace muchísimo tiempo», sostiene.
Aparicio considera que «la culpa está muy repartida» entre administraciones, ayuntamientos, ciudadanos y parte del sector ganadero. «Lo primero que habría que hacer es cortar la contaminación», afirma. Después, añade, habría que construir «una potabilizadora capaz de tratar el agua contaminada de La Colada» y restaurar los cauces fluviales. «Todo lo que no sea esas tres medidas es perder el tiempo».
No obstante la postura de Aparicio y la Plataforma no es tan conciliadora. Opta por uno de los extremos del conflicto y deja claro que respalda la actuación de los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. «No necesitamos más tuberías iguales a la que ya hay» reitera el presidente de la Plataforma. «Necesitamos un sistema de depuración capaz de tratar el agua muy contaminada de La Colada y cortar la contaminación», señala. También muestra su rechazo a la estrategia basada en mezclar agua de La Colada con la de Sierra Boyera, una posibilidad que, según afirma, ya defendió en su día la entonces consejera de Agricultura Carmen Crespo y que «no deja de parecernos una falta de respeto».
Asaja rechaza que se señale al conjunto de los ganaderos
Aunque desde la Plataforma del Agua se reparten responsabilidades, este movimiento activista dirige el punto de mira hacia la actividad ganadera y los residuos que provoca. El presidente de Asaja Córdoba y ganadero de Los Pedroches, Fernando Adell, discrepa de esa visión y rechaza que se responsabilice de forma general al sector.
«Los ganaderos de Los Pedroches llevan generaciones desarrollando su actividad en un entorno de gran valor ambiental como la dehesa, cuya conservación depende, en gran medida, de su trabajo diario», afirma. Recuerda además que se trata de «un sector altamente regulado que cumple una estricta normativa en materia de sanidad, bienestar animal y medio ambiente», realizando «importantes inversiones» para adaptar las explotaciones a las exigencias legales.
Por ello, considera «profundamente injusto generalizar y señalar al conjunto de los ganaderos como responsables de un problema cuya naturaleza debe analizarse con rigor técnico y científico, y no mediante acusaciones indiscriminadas que solo contribuyen a desprestigiar a un sector esencial para la economía y el mantenimiento del medio rural».
La Junta remite la competencia a la Confederación
Consultada por La Voz de Córdoba, la Junta de Andalucía evita entrar en el fondo del debate. Desde el Gobierno andaluz recuerdan que Medio Ambiente puede actuar, junto con el Seprona, cuando se incumpla la normativa sobre vertidos, exigir que los planes de gestión estén al día y sancionar los incumplimientos que correspondan. No obstante, sostienen que cuando la contaminación afecta a una cuenca hidrográfica la competencia corresponde a la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
La Voz de Córdoba también ha intentado recabar la valoración de la Diputación de Córdoba sobre la moción que se debate este miércoles y sobre las distintas posiciones en torno a las últimas actuaciones emprendidas en La Colada. Al cierre de esta información, la institución provincial no había respondido a la petición de este periódico.