Aula simulación 4 de Zalima: alumnado de 1º de Asistencia de Dirección durante este curso
La formación que conecta las aulas con el empleo
Antiguos alumnos y estudiantes de Zalima destacan el acompañamiento personal, la formación práctica y el contacto con las empresas como claves de su desarrollo profesional
patrocinado por zalima
«Me siento muy agradecida a Zalima por todo lo aprendido durante estos años, por el apoyo constante y por prepararnos para incorporarnos al mundo laboral con confianza y profesionalidad».
La frase la escribió hace apenas unos días Sofía Yupton al anunciar el inicio de su nueva etapa profesional como asistente de dirección tras completar su periodo de formación en la empresa Gesthispania. Su experiencia refleja un objetivo que Zalima persigue desde hace más de seis décadas: que la formación no termine en las aulas, sino que sirva como puente hacia el empleo.
El centro cordobés, que celebra este curso su 60 aniversario, oferta ciclos formativos de Grado Superior en Marketing y Publicidad, Educación Infantil, Integración Social, Administración y Finanzas y Asistencia a la Dirección, además del Grado Medio de Gestión Administrativa. A ello suma una modalidad online que desde hace diez años permite cursar parte de esta oferta formativa con la misma metodología y acompañamiento.
Cuando se pregunta a quienes han pasado por sus aulas qué recuerdande aquella etapa, las respuestas se centran en las señas de identidad del centro: acompañamiento personal y académico, conexión con el mundo laboral y excelencia profesional.
«De mi paso por Zalima destaco la atención recibida en todo momento tanto por el personal docente como no docente, especialmente la atención individualizada que teníamos en las tutorías personales, que puso en valor todo mi potencial y habilidades», explica Carmen Cañete Morales, antigua alumna del ciclo de Educación Infantil y actualmente trabajadora de Kid's Garden Córdoba. La exalumna recuerda además que las profesoras «nos guiaron y ayudaron en todo momento en nuestro proceso de aprendizaje».
Carmen Cañete
Una percepción similar comparte José Ignacio Borrego Pérez de Algaba, que cursó Administración y Finanzas y Asistencia a la Dirección en modalidad online. «Trato cercano y profesional, con profesorado siempre disponible y de gran calidad», resume al recordar su paso por el centro. Tras varios años preparando oposiciones, asegura que la formación recibida le ayudó a dar el salto al mercado laboral: «Zalima me dio formación práctica y oportunidades que supe aprovechar».
José Ignacio Borrego
Más allá de la formación académica
El modelo educativo de Zalima se apoya en cuatro pilares: la atención personalizada, la orientación profesional, la excelencia académica y la relación con las empresas. Cada estudiante cuenta con un seguimiento individualizado durante su etapa formativa y participa en un Programa de Excelencia Profesional orientado al desarrollo de las competencias más demandadas por el mercado laboral.
Ese trabajo se complementa con una amplia red de colaboración empresarial. Actualmente, el centro mantiene más de 250 convenios con empresas para el desarrollo de la Formación Profesional Dual, una experiencia que permite al alumnado conocer de primera mano la realidad del entorno laboral.
Para Carmen Cañete, esa conexión con las empresas fue determinante. Tras realizar sus prácticas en una escuela infantil, recibió una oferta laboral antes incluso de concluir su etapa formativa. «Justo cuando iban a acabar las prácticas, la directora del centro me propuso quedarme allí trabajando como auxiliar de apoyo y no dudé en aceptarlo», recuerda.
Descubrir una vocación
Las historias de inserción laboral conviven con otras en las que la formación ha servido también para confirmar vocaciones.
Es el caso de Mónica Perea, que actualmente trabaja en Alemania en el ámbito de la educación infantil. Cuando comenzó sus estudios no tenía claro si aquel sería su futuro profesional. «Zalima me inspiró totalmente a meterme por completo en el mundo educativo a través de una experiencia enriquecedora tanto personal como académica», explica. La exalumna destaca especialmente la figura de la tutora personal, que la ayudó a ganar confianza y afrontar retos que parecían lejanos, como trasladarse a otro país para desarrollar su carrera profesional.
La importancia de ese acompañamiento aparece de forma recurrente en los testimonios de antiguos alumnos. No en vano, el centro dedica más de 1.600 horas al acompañamiento personal a lo largo del curso, una labor que se suma al trabajo académico y a la orientación profesional.
Educación Infantil1: alumnado de Educación Infantil durante el desarrollo de una actividad en un centro educativo (los decorados están hechos por el alumnado)
Una empleabilidad cercana al 90%
La formación práctica, la relación con las empresas y el seguimiento individualizado tienen una traducción directa en la inserción laboral. Según los datos facilitados por el centro, la empleabilidad de su alumnado ronda el 90%.
Detrás de esa cifra hay trayectorias como las de Sofía, Carmen, José Ignacio o Mónica. Historias distintas, desarrolladas en sectores diferentes, pero con un denominador común: una formación concebida para facilitar el paso de las aulas al mercado laboral sin perder de vista el crecimiento personal de cada estudiante.
Del 15 al 30 de junio está abierto el periodo de solicitud de admisiones de los ciclos concertados.