Jabalí en el campo

Jabalí en el campoEuropa Press

De los visores nocturnos a los drones: la caza y la tecnología intentan frenar a los jabalíes en Córdoba

Aunque hoy se cazan 14 veces más ejemplares que en los años 80, la población de jabalíes no para de crecer y la Junta de Andalucía recurre a la emergencia cinegética ante riesgos sanitarios como la peste porcina

En el año 2023, según el Ministerio de Agricultura, se cazaron en España 443.000 jabalíes, a los que hay que sumar aquellos que no se declaran. En 1985 la cifra estaba en torno a 32.000. A pesar de la diferencia (hoy día se caza unas 14 veces más jabalíes), los ejemplares de estos animales no paran de crecer, convirtiéndose en un verdadero problema por su extensión, la llegada a parajes donde antes no estaban o las propias ciudades o pueblos. Pero el problema sanitario es todavía mayor, como muestran los brotes de peste porcina en Cataluña. En Andalucía, y en Córdoba en particular, se ha declarado la situación de emergencia cinegética, un intento de controlar a unas poblaciones que, a pesar de todo, van a más. Por ese motivo, esta emergencia no es nada nuevo, sino una situación recurrente ante la imparable proliferación de ejemplares.

El jefe de servicio de Gestión del Medio Natural en la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Antonio Camacho, apunta a varios factores como causantes de esta situación: «el primero y fundamental es que se ha producido un abandono del campo, y los jabalíes han ido ocupando los terrenos que antes eran agrícolas, y ahora son de monte bajo, que es hábitat idóneo para la reproducción de esta especie», concreta. A ello se suma la ausencia de depredadores naturales en Andalucía «donde el lobo se declaró extinto, por lo que por encima del jabalí no hay nada». También añade el cambio climático, en el sentido de «esa eterna primavera», cuyas suaves temperaturas favorece a la reproducción de un animal capaz de tener varias camadas de entre siete y nueve crías.

El periodista Vicente Orti, responsable junto a su hermano Manuel de la productora Al-Landalus, recientemente reconocida como mejor empresa audiovisual en la 5ª Gala Nacional de Pesca, es el responsable del programa Lances de Canal Sur desde hace más de 25 años, espacio dedicado a la caza y pesca deportiva. Como experto en la materia, en cierto modo descarta el asunto de la falta de depredadores como determinante, ya que en los años 70 la presencia del lobo era escasísima en Córdoba. Y añade una causa más: los reglamentos que se han ido añadiendo al mundo de la caza para controlarla, quizá en exceso. «Ha habido mucho control concretamente para la caza de este anima, por ejemplo los aguardos nocturnos, lo que ha hecho que se matasen menos jabalíes: ahora se ha tenido que abrir un poco la mano precisamente por eso». En ese sentido, Orti recuerda que «durante mucho tiempo ha estado prohibido cazar en muchos sitios, estaba muy reglamentado y desincentivaba la caza». Al respecto menciona la tradicional caza de pueblo, antaño normalizada como costumbre y más tarde sepultada por la burocracia.

Jabalí bañándose

Jabalí bañándoseVicente Orti

«No sólo hay más jabalíes, sino que están en más lugares», explica el técnico de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Córdoba, Asaja, Tomás Jurado. «Están llegando a sitios donde antes no llegaban, por ejemplo a la campiña, antes era impensable encontrarse jabalíes en municipios como El Carpio, Pedro Abad o Fernán Núñez: se da la circunstancia de que todos los ríos y arroyos con vegetación densa en plena campiña están ya ocupados por los jabalíes, que se refugian en ese tipo de vegetación». Esta circunstancia se está produciendo ya «en el río Guadajoz o el propio Río Guadalquivir». Los jabalíes son, además, prolíficos y animales muy resistentes a todo tipo de avatares «por lo que a pesar de toda la caza que hay, no conseguimos invertir esta tendencia»

Los jabalíes suelen producir, como precisa Jurado, daños en las explotaciones agrarias, «por ejemplo rompe los goteros de riego pero, sobre todo, daña los cultivos, además de que -donde hay explotaciones de ganado vacuno en extensivo- es donde hay más riesgos sanitarios al poder contagiar de tuberculosis al vacuno». En muchos puntos de la región, los jabalíes ya se han convertido en un problema incluso en zonas de parcelas, como precisa Antonio Camacho, hasta el punto de requerir de partidas de cazadores con arco, cuestión que depende de los Ayuntamientos. En el caso de Córdoba, a pesar de la proliferación tanto en la capital como en pueblos de áreas de parcelaciones, el problema no ha llegado a tanto pero empieza a aparecer ahora tímidamente. Los jabalíes van, sencillamente, buscando comida fácil, por ejemplo en las zonas de contendores de basura. Pero encima aparece una figura curiosa: la persona que le da de comer a los jabalíes. «Es el mismo problema que tenemos con los gatos o las palomas, una especie de buenismo en este caso con el animal salvaje, al que en realidad hacen un flaco favor». Esta situación además puede aumentar dramáticamente los accidentes de tráfico.

Jabalies en una zona de acumulación de basura

Jabalies en una zona de acumulación de basura junto a unos contenedoresVicente Orti

Antonio Camacho también recuerda que se consiguió erradicar de España la peste porcina, por lo que su reactivación en Cataluña urge a tomar la emergencia cinegética, especialmente teniendo en cuenta que el país es una potencia en materia de productos del porcino. De esta forma, la Junta de Andalucía facilita que se cacen más animales. Para ello hay medidas muy diferentes, entra las que se cuentan la extensión del periodo legal de caza, la posibilidad de usar visores nocturnos y visores nocturnos (normalmente prohibidos) o el permiso para cazar jabalíes en cotos de caza menor. A esto se suman los sacrificios añadidos en terrenos urbanizados o rústicos urbanizados no ordenados, bien por caza con arco, dardos anestésicos o con capturaderos, una especie de jaula establecida en zona de querencia de los animales que está provista de cebos. Estas trampas están empezando a utilizarse en Córdoba en algunas ocasiones, no así las flechas o dardos, de momento.

El jefe de servicio ha añadido que la Junta está poniendo en marcha censos de animales para controlar la población más exhaustivamente, mediante cámaras de foto-trampeo en zonas de fincas de producción del cerdo ibérico, además de seguimiento de poblaciones con drones, ambas acciones innovadora que pretenden enfrentarse con aún más decisión a esta plaga.

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