Un grupo de mujeres del Movimiento Feminista frente al Congreso de los Diputados protesta por la ley transEuropa Press

Madrid

Tensión de cara a las manifestaciones del 8-M en Madrid: el feminismo, más dividido que nunca por la ley trans

Este 2023 las dos manifestaciones convocadas saldrán desde Atocha con tan solo media hora de diferencia

El 8M, Día Internacional de la Mujer, es una fecha señalada en el calendario feminista. Desde 2018 la estampa de la jornada ha sido por excelencia la concentración que congrega en las calles a miles de manifestantes. Sin embargo, desde el pasado 2022 son dos los grupos convocantes en la capital, lo que es un claro indicativo de la división interna que se llevaba gestando desde hacía tiempo en el seno del colectivo feminista. Este 2023, con motivo de la reciente aprobación de la ley trans, se espera que el enfrentamiento en el 8M sea mayor que el del año pasado.

Enfrentamiento en el 8M de 2022

El pasado 2022, por primera vez la tensión entre los dos grupos más numerosos dentro del feminismo llevó a la ruptura definitiva y a la convocatoria de dos huelgas diferentes.

El Movimiento Feminista marchó en 2022 al grito de «¡Irene Montero dimisión! »y «¡Ser mujer no es un sentimiento!»

Por un lado marchó la Comisión Feminista, grupo encabezado por Irene Montero y más próximo a las ideas de Podemos. Esta manifestación comenzó a las 19:00 horas en la Plaza de Atocha y acuñó como lema «Derechos para todas todos los días». Por otro lado, el Movimiento Feminista de Madrid se desmarcó de la manifestación principal bajo el lema «El feminismo es abolicionista» e hizo un llamamiento a marchar desde Gran Vía, recorriendo la calle Alcalá y hasta Plaza de España. Uno de los rostros conocidos que se pudieron ver en esta manifestación fue el de Carmen Calvo, Secretaria de Área de Igualdad de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.

Cabecera del pelotón de manifestantes del 8MManuel Manahen García

La tensión silenciosa entre los dos grupos se hizo visible al estallar un enfrentamiento directo. Antes de dar comienzo las manifestaciones, un grupo de activistas a favor de la prostitución y a la autodeterminación de género se acercaron a agredir a las abolicionistas de la prostitución. Algunos de los gritos que profirieron fueron: «Ni una abolo (abolicionista) con cabeza» o «tránsfobas», a lo que las otras respondieron con la proclama de «ser mujer no es un sentimiento» y también se escucharon gritos de «sois las hijas de los puteros». La violencia, que llegó a las manos, tuvo que ser refrenada por la intervención de la Policía.

Intervención policial en 2022 por el enfrentamiento de los dos grupos feministas

Prostitución y ley trans

Una de las claves para entender por qué el ambiente dentro del feminismo está caldeado es la reciente aprobación de la ley trans, una medida que está dando lugar a fuertes enfrentamientos ideológicos. Carmen Calvo de nuevo ha estado en el punto de mira, pues se abstuvo en la votación y alertó de las consecuencias que acarrea esta ley.

Mensaje en una pancarta en la manifestación del Movimiento Feminista de Madrid el 8M 2022Isabel Sota

El tema es sensible dentro del colectivo feminista, que está claramente fragmentado. Las feministas de la agenda clásica se muestran críticas con la ley, que tachan de retroceso para los derechos de las mujeres. Ya en 2022 ellas alzaron pancartas en contra de la medida con mensajes como «contra el borrado de las mujeres» a mismo tiempo que abucheaban a la Ministra de Igualdad y pedían su dimisión. Por otro lado, las feministas que se posicionan a favor de la autodeterminación de género han celebrado que la ley haya salido adelante y acusan de «terfs» (feministas trans excluyentes) y «fascistas» a las que no comulgan con su ideología.

Mensaje en una pancarta en la manifestación del Movimiento Feminista de Madrid el 8M 2022Isabel Sota

Mensaje en una pancarta en la manifestación del Movimiento Feminista de Madrid el 8M 2022Isabel Sota

Otro punto para entender la división de los dos grupos es el de la prostitución. En la agenda feminista clásica siempre ha estado presente la lucha contra la prostitución, y así lo reivindican desde el Movimiento Feminista de Madrid, que se aparta del feminismo actualmente hegemónico y la entiende como cosificación y explotación sexual. Por otro lado, cada vez se hace más presente en el feminismo la postura que entiende la prostitución como una forma de empoderamiento y aboga por la regulación de la misma. A esto se le suman las posturas contrapuestas en materia de vientres de alquiler, pornografía, y otros debates que unas entienden como explotación reproductiva y otras como derechos.

Mensaje en la chaqueta de una manifestante del Movimiento Feminista de Madrid el 8M 2022Isabel Sota

Manifestaciones de 2023

Este 2023 el cisma vuelve a estar presente, aunque con mucha más fuerza, porque ambas manifestaciones saldrán desde el mismo punto con tan solo media hora de diferencia. La Comisión 8M ha anunciado que saldrán a las 19:00 horas, recorriendo las calles desde la Glorieta de Atocha, pasando por Cibeles y hasta la Plaza de España. Por otro lado, el Movimiento Feminista de Madrid también comenzará su marcha a las 18:30 horas desde la Plaza del Emperador Carlos V (Glorieta de Atocha) dirigiendo la cola hacia la Ronda de Atocha y el Paseo de Santa María de la Cabeza, y discurrirá por la calle de Atocha para finalizar en las plazas de la Provincia y de Santa Cruz . Además de haber dos manifestaciones separadas, también habrá otra diferencia con respecto a otros años, y es que será la primera vez desde la pandemia en que no habrá ninguna restricción y tampoco habrá huelga de trabajadoras.

La ministra de Igualdad, acompañada de otros cargos del mismo así como de Podemos, durante la celebración del 8M en 2020EFE

En este contexto el clima es de tensión creciente y se espera que ocurran altercados el día de las manifestaciones. Los pocos puntos que tienen en común las dos marchas son el aborto, la reclama de medidas frente a la brecha salarial o la condena de la violencia de género. Ese «unidas, libres y feministas» que se leía en la pancarta que exhibía Irene Montero en la cabecera de la manifestación de 2020 ha caído para siempre en el olvido.