Vista del tamaño de este cruasán gigante

Vista del tamaño de este cruasán giganteLa Parrilla de Valdemoro

El croissant XL por el que suspiran los clientes de un bar madrileño

El secreto de este postre está en el precio que se vende al público: por tan solo 2,5 euros el de mantequilla

Madrid tiene una amplia gastronomía que ha llegado a hacerse en hueco dentro del panorama culinario de nuestro país. Su postre por excelencia es la rosquilla de San Isidro, aunque los últimos años ha sobresalido uno en especial, los manolitos, aunque su variante más conocida es el cruasán, un dulce francés del siglo XVII que rápidamente ganó fama mundial. En la actualidad este bollo se sigue elaborando y Madrid guarda una curiosidad 'enorme'.

La Parrilla de Valdemoro se ha convertido en la embajada de este pan francés. Su éxito se debe al inmenso cruasán que sirve a todos sus clientes. El secreto de este postre está en el precio que se vende al público, por tan solo 2,5 euros.

Sus diferentes tipos varían en su precio; el mixto relleno de jamón york y queso cuesta 4.70 euros, el vegetal 4.70 euros y el especial, que incluye todos los ingredientes del mixto y del vegetal, por 7.50 euros. Todas las opciones vienen acompañado de patatas fritas.

Cruasán de jamón york y queso

Cruasán de jamón york y quesoLa Parrilla de Valdemoro

Antonio Hernández es el dueño de este bar que es ya un referente en este municipio madrileño. «Alrededor de 150-200 unidades vendemos al día, es un no parar», confiesa el propietario a El Debate.

La fama que precede a este lugar se debe a las redes sociales y por su bollo, eso sin ninguna duda, gente de todos los rincones de la ciudad se han acercado a la Parrilla de Valdemoro para degustar este dulce.

Comparativa entre el cruasán XL y una mano

Comparativa entre el cruasán XL y una manoLa Parrilla de Valdemoro

El éxito gracias a la exclusividad

La clave del éxito de este lugar es que estos cruasanes son exclusivos de este lugar. «Nosotros los encargamos a una pastelería, pero les pedimos que solo nos los hagan a nosotros, tener esa exclusividad es fundamental» apunta el propietario.

«Ya le hemos dicho al maestro pastelero que solo nos lo sirva a nosotros porque si no perdemos toda la 'gracia' de este lugar y nuestra esencia más dulce», explicaba Antonio Hernández a El Debate.

El cásico cruasán que solo cuesta 2,5 euros

El cásico cruasán que solo cuesta 2,5 eurosLa Parrilla de Valdemoro

Hernández indica que son para una persona, pero está claro que hay que tener mucho hambre para acabarse todo este bollo. «Muchos empiezan con hambre, pero al final me piden que se lo ponga para llevar porque no pueden más» explica.

Los más demandados son los de mantequilla con mermelada, aunque varía en función de las horas. «Por la mañana este es el que más me piden, pero por la tarde el mixto y el vegetal lideran el ranking», nos confiesa el dueño.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas