Antiguo hospital de tuberculosos en la calle Goya
Así se reconvertirá el antiguo hospital de tuberculosos del distrito de Salamanca en Madrid
Se prevé que las obras tengan una duración de cinco meses
Madrid guarda muchos secretos y curiosidades por toda la región. Normalmente el casco histórico de la capital suele recoger a buen recaudo estas curiosidades, pero hay veces que se suelen dar excepciones como el número 52 de la calle Goya. Allí hay un viejo dispensario antituberculosos que se construyó entre 1926 y 1928 por el arquitecto logroñés, Amós Salvador Carreras.
Al poco tiempo de su fundación quedó obsoleto y a finales de los 2.000 fue okupado, pero sus 'inquilinos' tuvieron que marcharse ya que la estructura estaba en mal estado ya que faltaban algunos tabiques.
El año pasado fue declarado en ruina técnica y ahora buscan revivir este espacio y dotar al distrito de Salamanca de un nuevo centro de salud para sus residentes. La reforma se enmarca dentro del proyecto Planifica Madrid.
Tras la obra, este edificio se convertirá en el centro de salud número 14 del distrito de Salamanca. De esta manera se muestra uno de los objetivos de la Comunidad de aprovechar los edificios emblemáticos para la mejora de la calidad de vida de los madrileños
Antiguo hospital de tuberculosos en la calle Goya
Las obras, al detalle
Rehabitec será la encargada de rehabilitar y ejecutar las obras que consisten en la demolición parcial del edificio principal ya que se conservará las fachadas emblemáticas. El inmueble cuenta con una superficie de 800 metros cuadrados repartidos en tres plantas.
El plan de demolición se pondrá en marcha bajo la vigilancia de expertos ya que deben cuidar los edificios colindantes de viviendas. Además, se ha garantizado una óptima gestión de los escombros y residuos producidos por la obra.
Se prevé que las obras tengan una duración de cinco meses, durante este periodo el Gobierno regional ha garantizado la vigilancia de los edificios vecinos para evitar que salgan fisuras o derivados que dañen su estructura.
La leyenda oscura de La Barranca
Otro centro de tuberculosos en Madrid es La Barranca, en Navacerrada, Tras más de 80 años en el conjunto montañoso pasará a mejor vida tras la aprobación de su demolición en el Consejo de Gobierno.
El hospital durante el siglo pasado funcionó como sanatorio antituberculoso y, después, como hospital psiquiátrico. En 1995, las instalaciones quedaron abandonadas para siempre, pero ¿por qué?
Su construcción data de 1941 cuando el Patronato Nacional Antituberculoso decidió que se debía edificar un hospital dedicado a estos pacientes. En la década de los 40 había muchas personas afectadas por esta enfermedad y se decidió este enclave porque se encuentra rodeado de naturaleza.
Vista del hospital de La Barraca
Próximo al psiquiátrico se encuentra la montaña de la Maliciosa (2.227 metros). Su altitud favorecía las condiciones para el cuidado y el tratamiento de los tuberculosos. El complejo hospitalario lo componen tres edificios de 18.495 metros cuadrados repartidos en seis plantas.
Con el paso de los años los fármacos y medicamentos tuvieron más protagonismo y no hizo falta un sitio tan grande para tratar la tuberculosis. Entonces, en 1980 se convirtió en un psiquiátrico hasta 1995, que cerró sus puertas y ninguna empresa se ha atrevido a abrirlo.
Los motivos para no asumir estos cargos de responsabilidad residen en que estos edificios tan grandes son de hormigón y muchas entidades no se atrevían a restaurar la estructura por mucha actividad paranormal.
Escalera del psiquiátrico de La Barraca
¿Una puerta al más allá?
Su apariencia siniestra, como si estuviese sacado de una película de terror, no ayuda. Su historia es similar a la de otros centros hospitalarios de la zona que también fueron abandonados y catalogados como una puerta al más allá.
Es difícil encontrar a alguien que conozca la zona y no haya escuchado alguna historia de terror sobre la Barranca. Hay testimonios que aseguran haber visto luces en los pasillos a través de sus ventanas sin cristales. Otros hablan de escuchar voces en mitad de la noche e incluso gritos desgarradores.
Hablan de que las víctimas por tuberculosis y los enfermos psíquicos que no lograron superar las enfermedades campan por todo el complejo hospitalario, hoy en ruinas. Además, este lugar ha sido escenario de rituales satánicos y de contactos con el más allá.
Sala del psiquiátrico de La Barranca
A la leyenda se le suma que hay un túnel que conecta el edificio 2 y 3 con la morgue del edificio 1. Imaginemos con que nos podemos topar allí...
«Por la noche se escuchan pisadas, susurros y las puertas se abren», relatan varios testigos. Los lugares donde más actividad paranormal se ha registrado es en las plantas más altas, donde estaban los enfermos terminales.
Pintada haciendo alusión a un aquelarre
Los restos de las velas y las pintadas con sangre (quién sabe si humana) son el testigo de esta suerte de aquelarres. También hay quien tiene psicofonías que otros testigos dicen conservar.
Ahora la Comunidad de Madrid quiere derribarlo para «que el terreno antes ocupado alcance condiciones de estabilidad y se integre en el paisaje». Habrá que ver si en unos años sale una vegetación frondosa o rastrojos y malas hierbas, fruto de la oscuridad que azota a este insólito lugar.