Varios agentes acompañan a unos desalojados de un edificio okupado de Lavapiés en 2022
Madrid
Los vecinos de Lavapiés, hartos del aumento de la inseguridad por la proliferación de narcopisos
La izquierda se manifiesta contra la Policía aprovechando este foco de conflictividad
La delegación del Gobierno en Madrid investiga la actuación policial viral de Lavapiés: «Hay que ser proporcional»
El barrio madrileño de Lavapiés ha saltado al foco mediático en los últimos días después de que la izquierda viralizara una actuación policial tras una reyerta por drogas acusando a los agentes de extralimitarse en el uso de la fuerza para controlar a los detenidos.
Asociaciones antiracistas convocaron el pasado domingo una manifestación para denunciar la «brutalidad» de la actuación policial y pedir al Gobierno que «aplique medidas para la erradicación de toda violencia racista».
Según afirmó en esa protesta el ex diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid Serigne Mbaye esta es tan sólo una de las «cientos de actuaciones» que lleva a cabo la Policía en ese barrio pero que, a diferencia de la de la semana pasada, no son grabadas por los vecinos. «La brutalidad policial y el acoso es algo que los cuerpos racializados tienen que soportar diariamente en Lavapiés», esgrimió el exportavoz del Sindicato de Manteros de Madrid.
Lo cierto es que es verdad que la Policía se ve obligada a intervenir en numerosas ocasiones en el barrio de Lavapiés porque, tal y como denuncia la asociación Policía del Siglo XXI, este lugar se ha convertido en «un nido de droga y delincuencia». Sin embargo, a diferencia de lo que opinan Podemos y sus satélites, son muchos, incluida esta organización, los que aseguran que los vecinos agradecen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «poner un poco de orden entre tanto caos».
Una pareja pasea a un perro por el madrileño barrio de Lavapiés
Sin ir más lejos, el pasado mes de noviembre cientos de vecinos se manifestaron en la Plaza Nelson Mandela de Lavapiés para pedir más seguridad en el barrio. Bajo el lema «drogas no, narcos fuera», los residentes en este barrio del distrito centro de Madrid denunciaban el aumento de la venta de droga, la afluencia de «yonquis» y la inseguridad que sufren cada día en la calle.
«Exigimos una solución a nuestros gobernantes, esto se está haciendo invivible, nosotros pagamos nuestros impuestos y no somos menos que ningún otro vecino», clamaba una de las manifestantes.
Desalojo de La Quimera
El septiembre de 2022 la Policía desalojó el edificio okupado de La Quimera, con más de una decena de detenidos en posesión de estupefacientes. Una actuación que se produjo tras el aumento de la inseguridad en los meses anteriores que trajo consigo un refuerzo policial en la zona.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, dio las gracias a los agentes de Policía que hicieron posible este desalojo y afirmó que «tolerancia cero con la ocupación y con las molestias que causan a los vecinos».
Además, sobre el episodio de la pasada semana el regidor trasladaba este lunes su confianza «total» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado salvo «prueba en contrario», después de que el Ministerio del Interior haya abierto una investigación de oficio para aclarar lo sucedido. «Desconozco el contenido del informe policial, pero saben todos ustedes que, salvo prueba en contrario, mi confianza en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es total», aseveraba.
Tres desalojados y un agente de Policía Nacional, durante el desalojo del edificio okupado La Quimera
Almeida también afirmó que la Policía está cada vez más presente en Lavapiés. «Para nosotros es prioritario garantizar la seguridad y la convivencia de los vecinos de Lavapiés, y esto también en ocasiones genera que tenga que haber intervenciones policiales. Por tanto, como digo, salvo prueba en contrario, desde luego mi respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», señaló.
En esa misma línea se ha manifestado en los últimos días el concejal de distrito Centro, Carlos Segura, que ha insistido en que los vecinos de Lavapiés apoyan a la Policía. «Lo que no se puede normalizar es que algunos campen a sus anchas en Lavapiés al margen de la ley», ha indicado.