Manuel Martínez-Sellés, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid
Presidente en funciones del Ilustre Colegio Médicos de Madrid
Martínez-Sellés: «Animo a todos los médicos a leer el código que establece la ética que nos debe guiar»
El próximo 17 de diciembre, Manuel Martínez-Selles se enfrenta a la reelección como presidente del Colegio de Médicos de Madrid, puesto que ostenta desde 2020 y que espera revalidar este año. Antes de la cita con las urnas, el candidato responde a las preguntas de El Debate.
-¿Cuáles diría que son los puntos fuertes de su candidatura para seguir presidiendo el Colegio de Médicos de Madrid?
-Nuestro principal punto fuerte es la independencia, es una candidatura exclusivamente profesional. No estamos vinculados a intereses sindicales, políticos, ni empresariales. Representamos solo a los médicos. Contamos con un equipo comprometido y transversal, que abarca todas las áreas de la profesión médica, con gran prestigio profesional y con experiencia en gestión.
Hemos demostrado resultados concretos: reducción del 25 % en las cuotas colegiales (incluso más en el caso de los médicos residentes), modernización de las instalaciones, implementación del voto telemático, limitación de la posibilidad de presidir la junta a sólo dos mandatos, aumento exponencial en la participación en programas de formación continua…
Estos logros han sido reconocidos con distintos premios y reflejan nuestra capacidad de gestión y nuestro compromiso con los colegiados para seguir modernizando y mejorando el Colegio y los servicios que ofrece, por ejemplo con la creación de la figura del Defensor del MIR o el desarrollo del Estatuto del Médico.
-¿Qué opinión le merecen las otras candidaturas? ¿Teme que quieran convertir el Colegio de Médicos de Madrid en un ariete contra el Gobierno de Ayuso en connivencia con la ministra de Sanidad?
Respetamos a todas las candidaturas y valoramos la pluralidad como un elemento enriquecedor del proceso electoral. De hecho, hemos multiplicado los puntos de votación y habilitado el voto telemático, precisamente en aras de fomentar la participación y la pluralidad.
Nuestro enfoque, sin embargo, es presentar propuestas constructivas y hablar de soluciones. Creemos que los colegiados buscan un liderazgo que represente sus intereses sin interferencias externas y que trabaje exclusivamente por y para la profesión médica.
-¿Qué opina de la labor de Mónica García al frente del ministerio de Sanidad?
Valoramos el diálogo y la disposición al trabajo conjunto para mejorar las condiciones de la profesión y el sistema sanitario. Pero el Colegio es una institución independiente, no se debe posicionar políticamente. Ni me corresponde a mí valorar el trabajo de nuestra colegiada y ahora ministra, la Dra. Mónica García. Nuestro papel es colaborar y tener interlocución con todas las administraciones, independientemente de su signo político, para garantizar que las políticas públicas respondan a las necesidades de los médicos. Lo que nos mueve es conseguir que la voz de los profesionales sea oída y tenga el peso que le corresponde.
-¿Y la labor de Fátima Matute al frente de la consejería de Sanidad madrileña?
-La colaboración entre la Consejería de Sanidad y el Colegio es fundamental para asegurar que la voz de los médicos madrileños sea escuchada en la toma de decisiones y que estas se traduzcan en beneficios tangibles para los profesionales y los pacientes. La Consejería comparte con el Colegio el ámbito geográfico de la Comunidad de Madrid y la sanidad está trasferida a las autonomías. Ambas cosas obligan a que las interacciones con la Consejería sean frecuentes y mantenemos un diálogo constante. La interlocución profesional que es misión del Colegio, y tratamos de acercar la administración a los profesionales y facilitar el desarrollo de políticas que mejoren la práctica médica y sus condiciones. Sin embargo, consideramos que aún queda trabajo por hacer. Al respecto, hemos trasladado a la Consejería propuestas concretas, como la necesidad de reducir la burocracia, mejorar la conciliación laboral y familiar de los médicos, evitar la ruptura de equipos y garantizar un modelo sostenible para la medicina privada y pública. Es una prioridad del equipo que encabezamos que para los próximos años se refuercen estas líneas de trabajo.
-¿Deben ser los médicos madrileños, y los médicos en general, firmes opositores al aborto y la eutanasia (aunque no lo sea la ministra)?
-El Colegio de Médicos se rige por el Código de Deontología Médica, que establece los principios éticos que deben guiar la práctica profesional. Animo a todos los compañeros a leerlo y conocerlo. Como institución, reconocemos que hay una pluralidad de opiniones dentro de la profesión y nos enfocamos en garantizar que los médicos puedan ejercer conforme a su conciencia.
-¿Qué le parece el sistema de colaboración público-privada en la Sanidad madrileña? ¿Cree que funciona y que hay que potenciar este modelo?
-Nosotros defendemos la calidad asistencial, independientemente de quién preste el servicio. En mi opinión la colaboración público-privada puede ser una herramienta útil para optimizar recursos y ampliar la capacidad del sistema sanitario, más en momentos de saturación del sistema como los que estamos viendo. En cualquier caso, lo esencial es que este modelo funcione con criterios de calidad, transparencia y equidad, asegurando siempre el bienestar de los pacientes y el reconocimiento adecuado de los profesionales médicos que participan en él.
-¿Cuáles son las principales reivindicaciones de los médicos de Madrid ahora mismo y cómo les haría frente si renueva su mandato?
-Los médicos madrileños enfrentan desafíos como la sobrecarga asistencial, la precariedad laboral, la falta de reconocimiento profesional y la forma de solucionar la temporalidad. Son cuestiones que no solo nos preocupan, sino que nos ocupan. Si renovamos nuestro mandato como esperamos, seguiremos luchando por condiciones profesionales dignas, por una mejor conciliación familiar y por reducir la burocracia que limita la práctica clínica. Además, promoveremos el Estatuto Médico, que creemos es una herramienta clave para abordar estas situaciones. También pondremos el foco en algunos de nuestros compañeros que tienen particularidades que necesitan atención específica. Es el caso de los médicos de atención primaria, los de urgencias y emergencias y los extracomunitarios.
-¿Qué hay que hacer para reducir las listas de espera en la región?
-Madrid tiene unas de las menores listas de espera de España, pero es imprescindible trabajar para reducirlas más. Esto requiere una inversión sostenida en recursos humanos y materiales, además de una planificación más eficiente. Proponemos reforzar la dotación de personal en los servicios con mayores retrasos, dar capacidad de gestión a los profesionales, optimizar los flujos de trabajo y fomentar la digitalización para agilizar los procesos administrativos. También es fundamental escuchar a los médicos para identificar áreas de mejora.
-¿Qué opina sobre todo lo que está ocurriendo con Muface?
-Soy un firme defensor de la sanidad universal, gratuita y pública. Es importante aclarar que lo de pública lo entiendo desde la visión del paciente. Por eso para mí Muface también es un organismo público. En vez de acabar con este «privilegio» de los más de millón y medio de usuarios se podría incluso plantear lo contrario. ¿Y si lo ampliamos (progresivamente) para que todos los ciudadanos podamos elegir quien nos presta nuestra asistencia sanitaria gratuita? ¿Sería esto factible, a largo medio-plazo? No tengo conocimientos suficientes para contestar estas preguntas, pero algunos expertos sugieren que Muface es más coste-efectivo que la seguridad social. Por otro lado, esta competencia seguro que haría que los centros públicos (o mejor de gestión pública) nos tuviéramos que poner las pilas para ser competitivos. No creo que esta sea la solución a los múltiples desafíos que se plantean en nuestro sistema sanitario, pero sí que debemos tener las mentes abiertas a nuevos modelos. La clave es centrarnos en la calidad asistencial, el modelo que lo decidan los entendidos, pero con amplitud de miras.
-¿Qué le parece la dimisión de su vicepresidenta con acusaciones de «falta de transparencia»? ¿Cree que ha influido en esta decisión el hecho de que no haya sido incluida en su lista?
-Respetamos la decisión de la exvicepresidenta de adelantar unos días su salida del Colegio y agradezco el trabajo que realizó durante su etapa en la Junta Directiva en todos estos años.
Sin embargo, las acusaciones de falta de transparencia no se corresponden con la realidad y carecen de todo fundamento. Nuestra gestión ha sido auditada y aprobada con amplias mayorías por los compromisarios, que representan a todos los colegiados, y las cuentas anuales pueden encontrarse en nuestra web para garantizar la máxima transparencia. Cuentas e información, por otra parte, a la que la exvicepresidenta tuvo acceso en todo momento y que contaron con su aprobación.