Estación de Cuatro Caminos
¿Cuál es la estación más profunda de Metro de Madrid que está a 45 metros de la superficie?
En sus inicios, los andenes tenían una longitud de 60 metros, pero en la década de 1960 fueron alargados hasta los 90 metros para dar respuesta al creciente número de viajeros
«Parece que bajas al centro de la tierra», es una de las frases que más se escuchan cuando los viajeros de Metro de Madrid acceden a una de las estaciones más antiguas del suburbano. Situada a 45 metros por debajo del nivel de la calle, la estación de Cuatro Caminos ostenta el récord de ser la más profunda del Metro de Madrid. Esta característica no solo ha supuesto un reto arquitectónico considerable, sino que también ha planteado importantes desafíos técnicos en términos de mantenimiento y operatividad.
Los andenes de la Línea 6, que comenzaron a operar el 11 de octubre de 1979, se encuentran a esta notable profundidad, muy por debajo de las calles Raimundo Fernández Villaverde, Bravo Murillo y Santa Engracia.
Cuatro Caminos fue inaugurada el 17 de octubre de 1919 por el Rey Alfonso XIII como parte del primer tramo del metro madrileño, que conectaba Sol con Cuatro Caminos. Desde entonces, la estación ha sido objeto de múltiples ampliaciones y mejoras.
En sus inicios, los andenes tenían una longitud de 60 metros, pero en la década de 1960 fueron alargados hasta los 90 metros para dar respuesta al creciente número de viajeros.
Además de su profundidad, Cuatro Caminos destaca por su compleja estructura. La estación se encuentra bajo la Glorieta de Cuatro Caminos, en el punto donde convergen los distritos de Chamberí y Tetuán.
Los andenes de las Líneas 1 y 2 están situados bajo las calles Santa Engracia y Bravo Murillo, respectivamente, mientras que los de la línea 6 se encuentran bajo Raimundo Fernández Villaverde.
Interior de la estación de Cuatro Caminos de Metro de Madrid
Esta disposición ha requerido una planificación subterránea meticulosa para integrar las distintas líneas y garantizar un flujo eficiente tanto de trenes como de pasajeros, además de los vehículos, tras el soterramiento del antiguo paso elevado.
En términos de accesibilidad, la estación fue equipada en 2004 con seis ascensores destinados a personas con movilidad reducida. Además, dispone de servicios como quioscos de prensa, puntos de venta de la ONCE y cajeros automáticos, facilitando así el día a día de los viajeros.
Más recientemente, entre 2021 y 2022, Cuatro Caminos fue objeto de una profunda remodelación que incluyó la modernización de los andenes y el vestíbulo con revestimientos de azulejos blancos, así como la restauración del icónico tótem de acceso.
Aprovechando todos estos cambios, también se ha instalado un mural de más de cinco metros de ancho y casi tres metros de altura en el distribuidor de las líneas 1 y 2.
Es un montaje panorámico con los elementos arquitectónicos más importantes de la zona bajo la que se encuentra la estación, con la intención de explicar la evolución urbana que ha experimentado el barrio a lo largo del tiempo.
Interior de la estación de Cuatro Caminos de Metro de Madrid
Por otro lado, en el andén de la línea 2 nos encontramos con un gran mural de casi 60 metros de longitud, que representa un viaje en el tiempo por la historia, tanto de Metro, como de la propia ciudad de Madrid.
Se trata del interior de un tren donde se observan distintas escenas. Desde viajeros vestidos con trajes de época, a personajes ambientados en la década de los 70, o imágenes más actuales, como la de una familia que conversa y una joven que sujeta la correa de su perro mientras observa su móvil.
Sin embargo, uno de los elementos que más destaca de la estación no se encuentra bajo tierra, sino en la superficie, junto a uno de los accesos. Es la recreación de un tótem, un elemento ornamental que antiguamente se colocaba en las inmediaciones de las estaciones de Metro y que se usaba para señalizar su ubicación y que fuera visible desde lejos.